Estate tranquilo.
Cada día posee su propio afán.
No te obligues. Interpreta el día
a luz de la naturaleza.
No fijes metas inalcanzables en el tiempo.
Confía en Dios.
No quieras la revolución,
sin haber hecho tu cama.
Ama las cosas sencillas y ve descubriendo quién eres realmente.
No realices largos viajes,
sin volar hacia ti mismo,
tan cerca.
Ve construyendo tu perfil
con la lentitud del lápiz y la goma.
Brinda siempre.
(C) Miguel Fuentes Arias.