martes, 31 de agosto de 2021

BATALLAS DE SIEMPRE

No dejes de luchar las batallas de siempre,

de empujar esa piedra que no alcanza la cima

y se vuelve, implacable, hasta una herida viva, 

hasta un dolor anclado en tu pozo más hondo.


No pares de pelear, aunque a ratos el ansia

de vivir se te apague, y el amor te parezca

una palabra hueca, una promesa esquiva

que otros llevan con gracia, pero a ti se te niega.


No sucumbas al monstruo atrapado en tu espejo,

ese juez ojeroso que con voz implacable

te repite palabras de fracaso y tristeza.

No le des el poder de trancarte la puerta.


No bajes la cabeza, no cedas, no te rindas,

aunque un río de lágrimas deje surco en tu rostro.

No mueras, no sucumbas a la voz pesarosa

que estrangula los sueños profetizando tumbas.


¿Acaso no descubres que está inscrita en tu entraña

la huella de una  risa que acalla los tormentos?

¿Es que no has encontrado el tesoro escondido?

¿Eres ciego a la luz que te estalla por dentro?


Levanta la mirada, ventana hacia otro mundo

habitado por hombres que dibujan victorias,

asómate a sus días, siente su resistencia

que hace frente a los miedos, que adivina salidas.


José María Rodríguez Olaizola SJ

martes, 10 de agosto de 2021

RETOMAR EL VUELO...ESTAMOS HECHOS PARA VOLAR


No siempre me levanto al amanecer y  observo a Dios, ni me despierto constantemente con un corazón alado y doy gracias por otro día de amor. 


Hay momentos en que las alas de mi corazón permanecen plegadas; sin embargo, la oración sigue sucediendo en mí.


 Hay mañanas en las que simplemente me siento en silencio tratando de recordar algunas de las cosas que necesitan elevarse en mí: 


• Tolerancia para aquellos que no están de acuerdo conmigo.

• Rechazo a juzgar a otros. 

• Deseo de perdonar. 

• Mayor esfuerzo por vivir con un corazón no violento. 

• Pensamientos amorosos hacia aquellos a los que no les caigo bien. 

• Un espíritu tranquilo y esperanzado en medio de mis ansiedades. 

• Disciplina en mi oración personal diaria. 

• Atención y fidelidad en mi trabajo diario. 

•No aceptación de la injusticia en nuestro mundo. 


Cuando recuerdo todo cuanto ha de elevarse en mi vida, las alas de mi corazón comienzan a desplegarse lentamente. 


¡Te alabo de todo corazón, dador de la mañana!


Macrina Wiederkehr

LAS SIETE PAUSAS SAGRADAS

lunes, 9 de agosto de 2021

RESCATAR LA VIDA INTERIOR

El cultivo de la vida interior hace real la religión.


 La contemplación no tiene nada que ver con ir al templo, aunque el templo debe ciertamente alimentar la vida contemplativa.


 La contemplación consiste en encontrar al Dios que llevamos dentro, en crear un espacio sagrado en un corazón saturado de reclamos publicitarios y promociones, de envidias y ambiciones, para que el Dios cuyo espíritu respiramos pueda vivir plenamente en nosotros.


Para ser contemplativos es preciso dedicar cada día algún tiempo a acallar la violenta voz interior que ahoga la voz de Dios en nosotros. 


Cuando el corazón es libre para dar volumen a la llamada de Dios que llena cada minuto, las cadenas se rompen, y el espíritu se encuentra a gusto en cualquier punto del universo. Entonces nuestro psiquismo sana, y nuestra vida se plenifica.


El hecho es que Dios no está más allá de nosotros, sino en nuestro interior, y tenemos que entrar en nosotros mismos para alimentar el Aliento que sostiene nuestros espíritus.


“LA VIDA ILUMINADA”. Joan Chittister, OSB

domingo, 8 de agosto de 2021

SABER VIVIR

Cuántas veces lo hemos escuchado: «Lo que verdaderamente importa es saber vivir». Y, sin embargo, no nos resulta nada fácil explicar qué es en verdad «saber vivir». 


Con frecuencia, nuestra vida es demasiado rutinaria y monótona. De color gris.

Pero hay momentos en que nuestra existencia se vuelve feliz, se transfigura, aunque sea de manera fugaz.


 Momentos en los que el amor, la ternura, la convivencia, la solidaridad, el trabajo creador o la fiesta adquieren una intensidad diferente. Nos sentimos vivir. Desde el fondo de nuestro ser nos decimos a nosotros mismos: «Esto es vida».


El evangelio de hoy nos recuerda unas palabras de Jesús que nos pueden dejar un tanto desconcertados: «Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna». La expresión «vida eterna» no significa simplemente una vida de duración ilimitada después de la muerte.

Se trata, antes que nada, de una vida de profundidad y calidad nuevas, una vida que pertenece al mundo definitivo.


 Una vida que no puede ser destruida por un bacilo ni quedar truncada en el cruce de cualquier carretera. 


Una vida plena que va más allá de nosotros mismos, porque es ya una participación en la vida misma de Dios.


La tarea más apasionante que tenemos todos ante nosotros es la de ser cada día más humanos, y los cristianos creemos que la manera más auténtica de vivir humanamente es la que nace de una adhesión total a Jesucristo. 


«Ser cristiano significa ser hombre, no un tipo de hombre, sino el hombre que Cristo crea en nosotros» (Dietrich Bonhoeffer).


Quizá tengamos que empezar por creer que nuestra vida puede ser más plena y profunda, más libre y gozosa.


 Quizá tengamos que atrevernos a vivir el amor con más radicalidad para descubrir un poco qué es «tener vida abundante». 


Un escrito cristiano se atreve a decir: «Sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida cuando amamos a nuestros hermanos» (1 Juan 3,14).

Pero no se trata de amar porque nos han dicho que amemos, sino porque nos sentimos radicalmente amados. Y porque creemos cada vez con más firmeza que «nuestra vida está oculta con Cristo en Dios».


 Hay una vida, una plenitud, un dinamismo, una libertad, una ternura que «el mundo no puede dar». Solo lo descubre quien acierta a arraigar su vida en Jesucristo.

 

José Antonio Pagola

sábado, 7 de agosto de 2021

Después del Tabor.

 “Qué bien se está aquí,

hagamos tres tiendas”.

Humana disposición

a echar raíz en lo apacible.


Pero hay que volver

a la brega diaria.

Hay que volver,

una y otra vez,

al amor aterrizado,

a la intemperie,

a los caminos 

que recorremos

cargados de nombres

y de preocupación

cotidiana.


Hay que volver

a las encrucijadas

donde toca optar,

renunciar

y elegir;

a los días intensos,

de búsquedas, 

ojeras,

anhelos

y horas estiradas.


Hay que volver 

a los días grises,

a las preguntas,

al no saber,

a la inseguridad

reflejada en un espejo,

a la tenacidad

y a la resistencia.


Hay que volver

a lo acostumbrado;

pero no con desgana

o arrastrando la existencia

y el ánimo,

sino con la gratitud

y la esperanza

por banderas.


José María Rodríguez Olaizola SJ

miércoles, 4 de agosto de 2021

SOMOS LÚZ Y SOMBRA...PERO NO DEJES QUE LA SOMBRA TE DOMINE

“La contradicción es el criterio de lo real”, escribió mi venerada Simone Weil. 


Somos sombra y luz, ambas cosas.


 Somos noche y día, la naturaleza nos lo dice cada jornada. 


No se trata de superar la sombra y dejarla atrás, sino de abrazarla e integrarla.


 Abrazarla significa desarticular su poder destructivo, desposeerla de su veneno.


 No podemos vivir sin el otro lado, pero sí sin que ese otro lado nos domine. 


Nuestro peligro es enamorarnos de lo sombrío y, en consecuencia, dejar de creer en la luz.


Pablo d'Ors

NO BUSQUES FUERA

"Cuando te fuiste del Jardín, empezaste a buscar el conocimiento fuera de ti.


 Buscaste la verdad en las ideas y las filosofías de otra gente. Leíste libros, viajaste a lugares lejanos, buscaste experiencias esotéricas e inusuales. 


Todo esto te alejó de tu conexión interna con Dios.


 Trataste de encontrar fuera de ti lo que ya tenías dentro.


 Ciertamente, cuanto más buscabas la verdad fuera, más te olvidabas de tu conexión interna con la verdad. 


Tu relación con Dios, que había sido intrínseca, se hizo extrínseca. Creaste ídolos y los adoraste. 


Cuanto más buscabas fuera de ti, más vacío te sentías dentro. Y cuanto más vacío te sentías, más alimentabas tu búsqueda."


Paul Ferrini 

lunes, 2 de agosto de 2021

ENCUENTRA TU HOGAR INTERIOR

"Intenta vivir con alguien antes de haber aprendido a vivir contigo mismo y harás una farsa de la relación. 

No funcionará.


 Encuentra primero tu hogar dentro de tu corazón. 


Sólo el que se conoce y se acepta a sí mismo puede encontrar la igualdad con otro.


 El que no se conoce se regala a los demás."


Paul Ferrini

domingo, 1 de agosto de 2021

Creer en Jesús

 «Creer en Jesús» no es una experiencia teórica, un ejercicio mental. No consiste simplemente en una adhesión religiosa. Es un «trabajo» en el que sus seguidores han de ocuparse a lo largo de su vida.


 Creer en Jesús es algo que hay que cuidar y trabajar día a día.


«Creer en Jesús» es configurar la vida desde él, convencidos de que su vida fue verdadera: una vida que conduce a la vida eterna. Su manera de vivir a Dios como Padre, su forma de reaccionar siempre con misericordia, su empeño en despertar esperanza es lo mejor que puede hacer el ser humano.


«Creer en Jesús» es vivir y trabajar por algo último y decisivo: esforzarse por un mundo más humano y justo; hacer más real y más creíble la paternidad de Dios; no olvidar a quienes corren el riesgo de quedar olvidados por todos, incluso por las religiones. 


Y hacer todo esto sabiendo que nuestro pequeño compromiso, siempre pobre y limitado, es el trabajo más humano que podemos hacer.


Por eso, desentendernos de la vida de los demás, vivirlo todo con indiferencia, encerrarnos solo en nuestros intereses, ignorar el sufrimiento de la gente que encontramos en nuestro camino… son actitudes que indican que no estamos «trabajando» nuestra fe en Jesús.

 

José Antonio Pagola