martes, 3 de diciembre de 2019

Los actos violentos aumentan cuando disminuye el nivel de religiosidad

La disminución de la religiosidad puede predecir aumentos en la violencia en un país. Pero hay que hacer una puntualización: esto no sucede entre los países con un cociente intelectual promedio relativamente alto, según un nuevo estudio.
Porque, al igual que la religión, un cociente intelectual más alto se asocia con tasas más bajas de comportamiento antisocial y crimen. Dicho de otro modo: para obtener buenos resultados debemos escoger entre más religiosidad o más CI.

La religión ayuda a algunas personas

El estudio citado se basa en un análisis longitudinal de 176 países que analizó tasas de homicidios entre 1945 y 2010. A menos presencia de la religión, mayor aumento de homicidios. Sin embargo, si había un CI alto, ocurría todo lo contrario, porque esta correlación solo tiene lugar con un CI medio o bajo. Más tarde se confirmó este patrón en otro estudio longitiduinal con datos 195 países, descubriendo que una menor participación religiosa también estaba fuertemente asociada con tasas de homicidio más altas. 
Estos patrones se mantienen excluyendo otros factores como la riqueza, la desigualdad y las diferencias educativas entre países.
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A pesar de que el estudio se ha cuidado de controlar el máximo de varibles, esta clase de correlaciones son complejas y difíciles de comparar entre países, y no podemos saber si estos patrones continuarán existiendo en el futuro
No obstante, los investigadores consieran que estos hallazgos plantean preguntas interesantes sobre cómo los valores prescriptivos (secularización, pero quizás también otros) de las sociedades avanzadas con influencia global podrían ser diferencialmente útiles o perjudiciales entre las diferentes poblaciones de todo el mundo.
A continuación tenéis las diferencias entre las tasas de homicidios a nivel de país, las medidas de cociente intelectual, las medidas de religiosidad y todos los controles: las tasas de homicidios más altas se asociaron con un cociente intelectual, PIB y educación más bajos, sin relación con la densidad de población.
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Por ello, podríamos teorizar que las sociedades menos avanzadas todavía requieren de creencias religiosas para la convivencia, pero que en las más avanzadas, más ricas y con estados más garantistas, la religión ya no es necesaria porque es sustituida por otros factores que ejercen el mismo efecto a nivel secular
Por ello, las cárceles estadounidenses apenas tienen representación atea. En Japón, uno de los países con la tasa de criminalidad más baja, sólo una minoría de sus ciudadanos declara creer en Dios. O como lo expresaría el cínico físico Steven Weinberg: “Con o sin religión, la gente buena hará el bien y la gente mala hará el mal, pero para que la gente buena haga el mal hace falta la religión”. El estudio solo añadiría: "siempre que no se trate de una sociedad que necesite de la religión".

El origen histórico del "lote" o cesta de Navidad

En la actualidad, muchos trabajadores esperan con ilusión pocos días antes de la Navidad recibir el famoso "lote" o "cesta", una selección de productos que las empresas regalan a sus empleados en estas fechas. Pero la cesta de Navidad no es un invento moderno. Las primeras referencias históricas sobre algo parecido las encontramos en el Imperio Romano. En esa época, los más pobres y desprotegidos se ponían a las órdenes de un patrón a cambio de protección y sustento para él y su familia. Estas personas, llamadas "clientes", prestaban todo tipo de servicios a sus patronos, desde hacer recados a acompañarlos a determinados actos sociales. No todos estos "clientes" tenían la misma consideración ni tenían permitido acompañar al patrón o acceder a las estancias más privadas de su casa, pero para quien patrocinaba era un símbolo de prestigio tener muchos clientes a su disposición.

El "lote", una tradición muy antigua

Durante el mes de diciembre, durante la fiesta pagana de las Saturnales, tenía lugar en Roma una tradición conocida como sportula. Consistía en que el patrón regalaba a sus "clientes" una cesta con comida durante la ceremonia conocida como salutatio matutina, es decir, cuando éstos acudían por la mañana a casa del patrón para saludarlo. Entonces se entregaban estas cestas que normalmente eran de mimbre y estaban repletas de higos, laurel y diversos alimentos de calidad.
La tradición anglosajona, que se remonta a la época de las antiguas colonias del Imperio británico, cuenta con su propia versión de las cestas de Navidad, que tienen como fecha cumbre el 26 de diciembre. Ese día es conocido como Boxing Day. Según cuenta la tradición, el día de San Esteban era el día elegido por las clases nobles para ofrecer todo tipo de regalos a sus empleados del servicio doméstico. También existe una costumbre muy similar por parte de la iglesia, que ofrecía donativos a las clases más desfavorecidas. Asimismo existía la tradición de que los trabajadores acudiesen a su puesto de trabajo con una caja con la que invitaban a sus jefes a realizar una donación. Las cajas de Navidad o Christmas Boxes tienen su origen en la Edad Media y son una tradición popular en todos los países de influencia británica, que han adoptado diferentes formas.

Felicitar la Navidad con dulces, comida y licores

En España, la tradición de la cesta de Navidad tomó forma a finales del siglo XIX en organismos estatales y administraciones públicas, posiblemente influenciada por ese origen romano y por la costumbre anglosajona de dar regalos a los trabajadores y a sus familias en unas fechas tan señaladas. Pero no fue hasta los años cincuenta del siglo XX cuando en España se consolidó como una tradición que las empresas ofrecieran, primero a los empleados públicos y después a los de las empresas privadas, y con un formato como el que conocemos ahora, cestas de mimbre al estilo de las sportulae romanas. Algunas empresas españolas comenzaron a obsequiar a sus empleados con cestas llenas de productos navideños junto con la paga extra de Navidad. Estas cestas complementaban las pagas y en ellas se podían encontrar dulces navideños (turrón, mazapán o polvorones), embutidos variados, quesos, bombones, patés o incluso marisco. También traían bebidas alcohólicas, principalmente botellas de vino y de cava

Del simple "lote" al regalo por excelencia

En la actualidad, muchas empresas, en lugar de entregar la clásica cesta de mimbre con multitud de productos han optado por regalar, por ejemplo, una pieza de jamón junto con otros embutidos, todo ello acompañado de unas botellas de licor en un baúl o en cualquier otro tipo de caja. También se ha puesto de moda que grandes establecimientos sorteen cestas que prácticamente pueden solucionar las comidas navideñas, e incluso la vida, al afortunado ganador –por ejemplo, una empresa sevillana renueva cada año la forma de sus cestas de Navidad sorteando el 5 de enero casi 500.000 euros en premios que pueden incluir una autocaravana, lingotes de oro o el pago de una hipoteca, entre otras cosas–.
Pero no es una costumbre generalizada en todo el mundo regalar comida y cestas por Navidad, aunque sí es una tradición muy arraigada en España, y actualmente muchas empresas regalan los actuales "lotes" navideños para felicitar estas fiestas a sus empleados y demostrarles su agradecimiento por el trabajo realizado durante todo el año

sábado, 30 de noviembre de 2019

Mi Declaración de Autoestima

Yo soy yo.
En todo el mundo no existe nadie
exactamente igual a mí
.Hay personas que tienen aspectos míos,
pero en ninguna forma el mismo conjunto mío.
Por consiguiente
todo lo que sale de mí es auténticamente mío
porque yo sola lo e
legí.Todo lo mío me pertenece: mi cuerpo,
todo lo que hace
;mi mentecon todos sus pensamientos e ideas;mis ojosincluyendo todas las imágenes que perciben;mis sentimientos, cualesquiera que sean: ira, alegría,frustraciónamordecepción, emoción;
mi boca
todas las palabras que de ella salen, refinadasdulces, o cortantescorrectas o incorrectas;mi voz fuerte o suave,
todas mis acciones, sean para otros o para mí.
Soy dueña de mis fantasíasmis sueños,mis esperanzas,mis temores.
Son míos mis triunfos mis éxitos, todos mis fracasos errores.
Puesto que 
todo lmío me pertenecepuedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerla, puedo llegaa quererme
y sentir amistad hacitodas mis partespuedo hacer factibleque todo lo que me concierne funcione para mis mejores intereses.
Sé que tengo aspectos que me desconciertan
y ot
ros que desconozco.
Pero mient
ras yo me estime me quiera,puedo buscar con valor y optimismo soluciones para las incógnitas e ir descubriéndome cada vez más.
Como quiera que parezca y suenediga y haga lque sea,piense sienta en un momento dadotodo es partde mser.
Ésto es reay representa el lugar que ocupo en ese momento del tiempo.
A la hora de un exame
de concienciarespecto de lo que he dicho y hecho, de lo que he pensado y sentido,
algunas cosas resu
ltarán inadecuadas.
pero puedo descartar 
lo inapropiado,
conservar lo bueno
e inventar algo nuevo
que supla lo descartado.
Puedo ver, oír
sentir, decir, y hacertengo los medios para sobrevivir,
para acercarrne a los demáspara ser productiva
y para lograr darle sentido y orden al mundo de personas y cosas que me rodean.

Me pertenezco y así puedo estructurarmeYo soy yo y estoy bien

Virginia Satir, 1975.
Found in Virginia Satir, Self EsteemCelestial Arts: California, 1975

martes, 26 de noviembre de 2019

Encuentran una tumba de barco vikingo dentro de otra tumba de barco vikingo, con 100 años de diferencia

Una de las cosas más fascinantes de los hallazgos arqueológicos es el posterior estudio que trata de explicar cómo se llegó a una u otra escena. Un ejemplo de ello es el recientemente encontrado barco vikingo en un entierro. La embarcación no estaba en una tumba, estaba encima de otro barco aún más grande utilizado para lo mismo.
La primera parte de esta historia es conocida y no hay nada raro en ello. Se sabía que entre las prácticas vikingas de Escandinavia los barcos servían para la ceremonia de los entierros. Sin embargo, la segunda parte es totalmente insólita.
Ocurrió cuando los arqueólogos de Vinjeøra (Noruega) encontraron los restos de una mujer de alto rango en una granja. La mujer se cree que murió en la segunda mitad del siglo IX, y tras su fallecimiento tuvo lugar una ceremonia donde fue cuidadosamente vestida con ropas finas y vestida con joyas y objetos funerarios exuberantes: broches de bronce dorado, un collar de perlas o implementos artesanales textiles. Luego, la acostaron en un barco recién construido.
Pero como decíamos, en lugar de cavar una nueva tumba, los expertos desenterraron un bote largo más grande que ya había sido enterrado 100 años antes. Esta segunda tumba pertenece a un hombre del siglo VIII enterrado con una lanza, un escudo y una espada de un solo filo. Una situación única, dados los 100 años que separan a las dos personas.
Los investigadores aún no están seguros, pero creen que es bastante factible que ambos eran de la misma familia. Se espera que más análisis de ADN e isótopos puedan probar la teoría en el futuro cercano. Según explicó Raymond Sauvage, arqueólogo del Museo de la Universidad NTNU y gerente de proyectos para la excavación:
La familia era muy importante en la sociedad de la era vikinga, tanto para marcar el estatus y el poder como para consolidar los derechos de propiedad. La primera legislación sobre derechos de asignación en la Edad Media decía que había que demostrar que tu familia había sido propietaria de la tierra durante cinco generaciones. En este contexto, es razonable pensar que los dos fueron enterrados juntos para marcar la propiedad de la familia a la granja, en una sociedad que en su mayor parte no anotó las cosas.

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Imagen: Raymond Sauvage/NTNU University Museum
Sea como fuere, las tumbas contienen varios atributos fascinantes. Se cree que el broche con forma de crucifijo en la tumba de la mujer está hecho de un arnés de Irlanda, según su diseño. Para Aina Heen Pettersen, del Departamento de Estudios Históricos de NTNU:
Los viajes vikingos, ya sea para incursiones, comercio u otras expediciones, fueron centrales en la sociedad nórdica. Eso significaba que era importante participar en esta actividad, no solo por los bienes materiales, sino también para elevar tanto el estado propio como el de su familia.
El uso de artefactos de las incursiones vikingas como joyas marcó una clara diferencia entre ellos y el resto de la comunidad”, zanja la experta. [IFLScienceNorwegianSciTechNews]

Qué sabemos sobre la supuesta "tumba más peligrosa del mundo"

Nos habéis preguntado por la que es supuestamente "la tumba más peligrosa del mundo": la del militar estadounidense Richard Leroy McKinley, en el Cementerio Nacional de Arlington (Virginia, Estados Unidos). Se dice que, debido a su muerte como consecuencia de un accidente en una planta nuclear, su cuerpo sigue emitiendo tanta radiación que si alguien abriese su tumba moriría a los pocos segundos.
No hemos encontrado evidencias de que esto sea así ni de que los guardias que vigilan la tumba tengan orden de disparar a cualquier personas que se acerque con una pala, como se puede leer en algunos artículos y posts en internet.
Sin embargo, según la revista Earth, publicada por el American Geosciences Institute, es cierto que de los miles de ataúdes enterrados en el cementerio de Arlington, solo el de McKinley está forrado con plomo, para evitar que el cuerpo emita radiación. Además, la página web del cementerio informa de que sus restos no pueden trasladarse, si no es con la aprobación del Departamento de Energía de los Estados Unidos.
El desastre que acabó con la vida del militar ocurrió una noche de 1961, en el Laboratorio Nacional de Idaho, ubicado una zona desértica unos 65 kilómetros al este de Idaho Falls (Estados Unidos). El 21 de diciembre de 1960, se apagó uno de los reactores, el SL-1, para proceder a su supervisión y mantenimiento.
La tarea de reinicio del reactor, el 3 de enero de 1961, recayó en manos de Mate Richard Legg, jefe electricista de la marina y John Byrnes y Richard Leroy McKinley, dos especialistas del ejército. Sin embargo, durante el proceso, el SL-1 entró en estado crítico, provocando un accidente nuclear. Además de los tres cadáveres, las autoridades detectaronaltos niveles de radiación en el edificio.
Las investigaciones sobre los restos del núcleo y del recipiente del SL-1concluyeron que fue un fallo manual (un movimiento excesivo de la barra de control) lo que aumentó la radiactividad, haciendo que la potencia del reactor aumentara a gran velocidad. El agua, en contacto con el fusible fundido, alcanzó tal temperatura que produjo una explosión, lo que ocasionó que recipiente se elevara rápidamente y terminara en el acto con la vida de Byrnes.
Según la revista Earth, las autoridades encontraron a McKinley tendido en el suelo. Murió pocos minutos después, en la ambulancia, que tuvo que mantenerse alejada del núcleo urbano para evitar la posible radiación que pudiera irradiar el cuerpo. Horas más tarde, el equipo de rescate encontró el cadáver de Legg, que había sido atrapado entre el techo y un pedazo de metal y cuyos restos tardaron varios días en rescatar.
Los cuerpos de Legg y Byrnes fueron enterrados en sus ciudades natales, Kingston (Michingan, Estados Unidos) y Utica (Nueva York, Estados Unidos), respectivamente. Los restos de McKinley, según los registros del cementerio Arlington, donde se encuentran actualmente, no se pueden mover de su ubicación, ya que están contaminados con residuos radiactivos. Es por ello que se considera a la tumba de McKinley la tumba “más peligrosa del mundo”.
Pero, ¿por qué solo la suya? ¿Qué sucede con las de Legg y Byrnes? Según recoge la página web del cementerio de Arlington, 15 años después del accidente Thomas O’Toole, periodista científico, escribió en The Washington Post que las tumbas de los tres hombres son similares: los ataúdes están forrados con plomo, dentro de una bóveda de metal, a una profundidad de 10 pies de la superficie y cubiertos de hormigón, para que los familiares pudiesen visitar y cuidar sus lápidas sin que haya peligro de radiación.
(Hay que distinguir entre los términos contaminar e irradiar: mientras que el primer caso se refiere a que la radiactividad que emiten los isótopos de un cuerpo contaminado lleguen a una persona, el segundo hace referencia a que estos isótopos formen a pasar parte del cuerpo e irradien desde dentro. Lo peligroso sería que los isótopos radiactivos de la tumba contaminasen el agua subterránea y, de ahí, pasase a los seres vivos por bioacumulacion.)*