martes, 16 de julio de 2019

Físicos nucleares encuentran la iglesia cristiana más antigua de Rusia

Desde la superficie apenas se podía ver un pequeño fragmento de una cúpula medio destruida. Las especulaciones sobre este punto situado en la parte noroeste de la fortaleza de Naryn-Kala, en Derbent(Rusia), eran múltiples. ¿Un depósito?¿Un templo de fuego del zoroastrismo? los arqueólogos dudaban y pidieron ayuda a los físicos nucleares del Instituto de Física Lebedev, que forma parte de la Academia de Ciencias rusa.
Los científicos utilizaron el método conocido como “radiografía de muones” (que ya ha sido empleado en Egipto para buscar cámaras ocultas en las pirámides) para escanear el espacio subterráneo de la ciudadela y los resultados son sorprendentes. Lo “más probable” es que el edificio fuera un templo cristiano, lo que lo convertiría en una de las iglesias más antiguas del mundo.

Usaron la “radiografía de muones”, que ha sido empleada en Egipto para buscar cámaras ocultas en las pirámides

El edificio de 12 metros está casi completamente oculto bajo el suelo y su construcción se remonta a aproximadamente al año 300 de nuestra era. “Si este espacio es realmente un templo cristiano, entonces podemos hablar de la iglesia cristiana más antiguas del país, que los árabes cubrieron con tierra después de la captura de Derbent alrededor del año 700 después de Cristo”, escriben los investigadores en el estudio publicado en la revista Applied Science .
Los arqueólogos siempre habían tenido problemas para tratar de confirmar sus hipótesis, ya que cualquier tipo de excavación podía destruir la fortaleza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Por eso se optó por estudiar el sitio a partir de las radiografías de muones, colocando varios detectores dentro de un edificio enterrado a 10 metros de profundidad.
Vista aérea de la fortaleza de Naryn-Kala
Vista aérea de la fortaleza de Naryn-Kala (National University of Science and Technology)
Los muones se crean cuando los rayos cósmicos (partículas de alta energía procedentes del espacio exterior) impactan contra las moléculas de la atmósfera terrestre. Pueden atravesar cientos de metros de material sólido antes de ser absorbidos, lo que los convierte en elementos perfectos para generar imágenes del interior de objetos grandes y densos sin dañarlos.
El trabajo de los físicos nucleares rusos duró de mayo a septiembre de 2018 y con ello lograron obtener las primeras imágenes del objeto utilizando emulsiones nucleares a través de las paredes de caliza. Ya durante el primer experimento de prueba, los físicos “vieron” una distribución inusual de flujos de muones en el ala occidental del edificio. 
Imagen de l edificio en forma de cruz que los investigadores creen que es una iglesia cristiana
Imagen de l edificio en forma de cruz que los investigadores creen que es una iglesia cristiana (National University of Science and Technology)
La construcción, realizada con piedra caliza local, tiene unos 11 metros de altura y se extiende 15 metros de sur a norte y 13,4 metros de oeste a este. “Los segmentos (brazos) de este diseño cruciforme tienen una anchura de unos cinco metros. Tres brazos con una longitud de unos 4,2 m y, el cuarto (norte), con más de seis metros”, indican los expertos.
Los soportes están cubiertos con bóvedas y hay también una cúpula con un diámetro de cinco metros que se encuentra sobre la parte central. Muchas referencias históricas de los siglos XVII y XVIII apuntaban que esta construcción era un tanque de agua subterráneo. Pero los primeros análisis realizados hicieron dudar de esta interpretación.
Ruinas en la superficie de la ciudadela
Ruinas en la superficie de la ciudadela (National University of Science and Technology)
“Me parece muy extraño interpretar este edificio como un tanque de agua. En la misma fortaleza de Naryn-Kala hay una estructura subterránea igual de 10 metros de profundidad que realmente es un tanque. Este otro, en cambio, es sólo un edificio rectangular”, explica Natalia Polukhina, la responsable de este grupo científico.
“Este inusual edificio tiene forma de cruz, orientada estrictamente hacia los puntos cardinales y con un lado dos metros más largo que los otros. Durante la construcción, esta construcción estaba totalmente en la superficie y se encontraba en el punto más alto de Naryn-Kala. ¿Qué sentido tiene poner el tanque en la superficie, e incluso en la montaña más alta? Es extraño”, añade.
La fortaleza de Naryn-Kala y, al fondo,la ciudad de Derbent, en la república de Daguestán, cerca de la frontera con Azerbaiyán
La fortaleza de Naryn-Kala y, al fondo,la ciudad de Derbent, en la república de Daguestán, cerca de la frontera con Azerbaiyán (National University of Science and Technology)
Las razones principales para la interpretación de este espacio como un edificio religioso es que sus características son inusuales para los embalses, pero comunes en las iglesias primitivas cristianas y en los templos de fuego (lugar de culto de la religión zoroastriana) que tienen su orientación hacia los lados del mundo.
Los físicos nucleares indican que su labor va a continuar para obtener más datos. Confían que será especialmente efectivo instalar detectores de muones en la ladera occidental de la fortaleza, fuera de las paredes del edificio, para obtener una imagen subterránea de tamaño completo. A partir de aquí, está previsto realizar una tomografía tridimensional para obtener más detalles.
David Ruiz Marull

A partir de aquí, está previsto realizar una tomografía tridimensional para obtener más detalles

martes, 2 de julio de 2019

Un nuevo estudio revela el significado de 16 geoglifos de las líneas de Nazca


Un equipo de científicos japoneses ha publicado un nuevo estudio donde identifican hasta 16 geoglifos de aves de las misteriosas líneas de Nazca en Perú. Un dibujo que anteriormente se pensaba que era un colibrí se ha reclasificado como un ermitaño.
Se podría decir que este nuevo trabajo resuelve una pequeña parte del misterio que envuelve a las líneas. Los investigadores han desbloqueado otra pieza del rompecabezas, y no, no creen que hayan sido hechas por extraterrestres.
Para ello, el equipo usó técnicas mejoradas de múltiples disciplinas y reexaminaron y volvieron a identificar a 16 de los geoglifos de aves que se extienden a través de las llanuras desérticas de Perú. De esta forma determinaron que muchos de los animales representados en los diseños antiguos eran en realidad especies de ave ajenas a Perú, y esto abre nuevos interrogantes, ¿por qué dichas aves fueron talladas en la Tierra hace 2.000 años?
Según ha explicado la coautora del estudio Masaki Eda, del Museo de la Universidad de Hokkaido:
Hasta ahora, las aves en estos dibujos se han identificado en base a impresiones generales o algunos rasgos morfológicos presentes en cada figura. Para identificar a las aves observamos de cerca las formas y tamaños relativos de los picos, cabezas, cuellos, cuerpos, alas, colas y patas de las aves y las comparamos con las de las aves modernas en el Perú.
Las líneas de Nazca a menudo se consideran la Octava Maravilla del Mundo y se cree que fueron construidas por el pueblo de Nazca entre 400 a. C. y el 1000 A.D.. Son líneas espectaculares que se extienden por kilómetros y kilómetros para formar diferentes patrones geométricos y animales, tan grandes que solo se pueden capturar completamente desde el cielo.
Que sepamos hasta la fecha, las líneas de Nazca comprenden 800 líneas rectas, 300 figuras geométricas como espirales y triángulos y, las más famosas, representaciones de 70 plantas y animales, incluyendo lo que parecen ser arañas, cactus, ballenas y, por supuesto, aves.
Estas descripciones de aves antiguas habían sido identificadas originalmente por los arqueólogos como especies locales de colibríes, flamencos, patos y aves de guano. Sin embargo, según el nuevo estudio, muchas de las aves son especies que no son nativas del área del Perú donde se dibujaron, como pelícanos, ermitaños y loros.
Entre las reclasificaciones que expone el estudio, un geoglifo previamente identificado como un colibrí (el Geoglifo No. PV68A-CF1) es aparentemente un ermitaño, el cual se encuentra en las laderas orientales de las montañas de los Andes. Tal y como explica el nuevo trabajo publicado en el Journal of Archaeological Science:
Debido a su pico largo y delgado, piernas cortas, tres dedos de los pies en la misma dirección y la cola larga con una sección central alargada, el colibrí previamente identificado se reclasifica como un ermitaño. 
En Perú, las colas largas y puntiagudas solo aparecen en ermitaños, mientras que las colas de los colibríes típicos son bifurcadas o en forma de abanico.
Si bien las aves recién clasificadas pueden no ser nativas de la zona, aún se encuentran en los bosques tropicales húmedos y las costas de América del Sur, lugares donde la gente de Nazca podría haber ido en busca de comida.
Aunque seguimos sin saber por qué se dibujaron estas líneas, una cosa parece clara: las aves exóticas que dibujaron eran muy importantes para ellos. “Si las aves exóticas no locales no fueran significativas para la gente de Nazca, no habría razón para dibujar su geoglifo”, explica Eda.
Sea como fuere, estamos un pequeño paso más cerca de la verdad detrás de esta misteriosa maravilla. [Journal of Archaeological Science vía LiveScience]

Cómo dar el pésame sin hacer daño

En el antiguo Egipto los dolientes tenían prohibido llorar en público la muerte de un familiar. Contrataban a mujeres para que lo hicieran por ellos. La tradición continuó en Grecia y en Roma, donde las plañideras cobraban por derramar lágrimas y exhibir su dolor. Todas las culturas necesitan rituales para superar la pérdida, pero el paso del tiempo nos ha convertido en una sociedad tanatofóbica. La muerte y sus emociones llevan aparejados procesos que sociológicamente se construyen como un tabú. En general, la gente evita hablar sobre la muerte y el luto, por eso resulta tan complicado saber qué decir a alguien que se enfrenta a una pérdida.
El duelo es un proceso psicológico que se produce ante la desaparición de un ser querido o la ruptura de un vínculo. El terapeuta y especialista colombiano Jorge Montoya Carrasquilla subraya que el dolor ocasionado en el duelo es total: duelen el cuerpo y el alma. La muerte es una de las experiencias más estresantes que debemos afrontar los humanos. No solo la persona que pierde a un ser querido, también aquellas que la rodean, que en muchas ocasiones muestran su apoyo de forma inapropiada.
“Quien padece el duelo, fundamentalmente se encuentra triste. Acaba de perder a alguien que quiere y esa tristeza embarga muchos aspectos de su vida. Es una emoción lógica. Es inevitable pasar el duelo y hay que hacerlo de la mejor manera posible”, subraya José Luis Pedreira, psiquiatra del hospital La Luz de Madrid.

Recurrir a ciertas frases durante el proceso de duelo puede causar más daño que beneficio a la persona a la cual intentamos ayudar. En muchos casos son expresiones socialmente establecidas. Una de las más utilizadas es: “Sé cómo te sientes”, pero realmente nadie puede saber cómo se siente la otra persona, porque el duelo es íntimo, personal e intransferible. “Cada cual pasa el proceso a su manera, según sus rasgos, sus experiencias y su funcionamiento biológico”, explica el doctor Pedreira. Otra fórmula de pésame desafortunada es: “El tiempo lo cura todo”; sin embargo, atribuir al tiempo el poder de curación sin dar herramientas es arriesgado. El manido “ahora ya descansáis los dos”, utilizado cuando el difunto ha sufrido una larga enfermedad, puede sumir a su cuidador en un estado de culpabilidad.
Cómo dar el pésame sin hacer daño
El psicoterapeuta José González, autor de Acompañar en el duelo, subraya que el proceso es similar a atravesar un túnel, y que la mejor forma de actuar es acompañando a la persona que sufre. En su opinión, muchas de las frases que utilizamos solo sirven para cercenar sus emociones, lo que puede cronificar su situación. González explica que parte de su trabajo consiste en legitimar las emociones aparejadas al duelo: “La persona que sufre debe sentirse libre para expresar la pérdida. Hay que dejarla llorar, enfadarse o tener envidia. Por ejemplo, es posible que una mujer que ha sufrido un aborto sienta envidia de una amiga que acaba de ser madre. Las emociones no son negativas; son desagradables, pero pueden ser útiles”.
Hay otras situaciones que también debemos evitar si queremos ayudar a quienes sufren el duelo. Es un error mostrar predisposición a hablar de cómo nos afecta la pérdida de los demás, destacar el lado positivo de algo que no lo tiene y recurrir al apoyo religioso, que no es bien recibido cuando el doliente no es creyente. El psicólogo Guillermo Fouce sostiene que, en líneas generales, es mejor no decir nada en vez de arriesgarse a soltar una frase inadecuada o mentir: “Lo más conveniente es tirar de la comunicación no verbal. Dar un abrazo, una caricia o una mirada”. 

Las cinco fases del duelo

— En 1969, Elisabeth Kübler-Ross desarrolló la teoría de las fases del duelo. La investigadora suiza trazó un proceso que puede durar entre 6 y 18 meses y que incluye cinco etapas:
— Negación. Es un mecanismo de defensa. La mejor forma de ayudar al doliente es no forzar la aceptación de la pérdida y demostrar que estamos a su disposición.
— Ira. Se produce cuando empieza a percibirse la pérdida. Lo mejor que podemos hacer es facilitar al afectado la expresión de su enfado y no responder a ella.
— Búsqueda de culpables. La persona que ha sufrido una pérdida comienza a buscar culpables. Debemos escucharla y comprenderla.
— Depresión. En ella, el doliente toma conciencia de la pérdida e intenta recordar al ser querido utilizando fotos u otros objetos. Las personas que le rodean deben respetar los momentos de soledad.
— Aceptación. Es cuando la persona admite la muerte y trata de rehacer su vida. Comienza a resignarse ante la situación. Lo mejor que podemos hacer para ayudarla es vigilar posibles recaídas.
Fran Serrato es periodista.

Las primeras ciudades ya eran estresantes

La vida en las primeras ciudades humanas ya reunía algunas de las condiciones estresantes que caracterizan a las urbes modernas. El cambio sucedió hace unos 10.000 años y fue la mayor revolución que ha experimentado nuestra especie: los hombres y mujeres abandonaron la vida de cazadores-recolectores y comenzaron a vivir en grandes asentamientos.
Uno de los mejores lugares del mundo para estudiar este cambio es la antigua ciudad de Catal Hüyük, en Turquía, un poblado en el que hace 9.000 años vivieron entre 3.500 y 8.000 personas. Allí, el equipo de Clark Spencer Larsen ha utilizado los datos acumulados durante los últimos 25 años para estudiar cuáles fueron las condiciones de vida de aquellos primeros “urbanitas”. Y la conclusión es que sufrieron situaciones de hacinamiento, enfermedades y violencia que no habían experimentado hasta entonces.
En un trabajo publicado este lunes en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el equipo de Larsen, que ha liderado las excavaciones en el yacimiento desde 2004, ha analizado con detalle los restos vegetales y animales que aparecen en el asentamiento y se ha centrado en 752 restos humanos utilizados por sus habitantes entre el 7100 y el 5950 a.C. “Catal Hüyük fue una de las primeras comunidades proto-urbanas del mundo y sus habitantes experimentaron lo que pasa cuando pones a mucha gente junta en un área pequeña por un tiempo largo”, explica Larsen. “Preparó el escenario para lo que somos ahora y los desafíos que afrontamos en la vida urbana”.
Este lugar, descubierto en 1958, estuvo habitado sin interrupción durante mas de 1000 años y se extiende a lo largo e 13 hectáreas y en 21 metros de depósitos. A partir del análisis de los isótopos de los huesos, los autores han podido determinar cuál era la alimentación de estos humanos, basada principalmente de trigo, cebada y centeno, aunque también consumían algunas plantas no domesticadas. Las proteínas promedian de ovejas y cabras junto con algún que otro animal salvaje. Esta forma de alimentación introdujo los primeros problemas, primero de escasez, que le obligó a moverse más lejos en sus desplazamientos diarios, y después de salud. “Estaban cultivando plantas y cuidando animales desde que asentaron la comunidad, pero tuvieron que intensificar sus esfuerzos a medida que la población crecía”, indica Larsen. La dieta rica en grano produjo que muchos de sus habitantes experimentaran algo que hasta entonces no parecía apenas en el registro fósil: entre el 10 y el 13 por ciento desarrollaron caries y presentaban los orificios causados por esta enfermedad en sus dientes.
Los restos de una mujer sin cabeza en el yacimiento de Catal Hüyük
Los restos de una mujer sin cabeza en el yacimiento de Catal Hüyük Çatalhöyük Research Project/Jason Quinlan
Otro dato interesante obtenido a partir de los análisis es que los habitantes de Catal Hüyük empezaron a sufrir más infecciones, debido a la falta de higiene y el hacinamiento. Hasta un tercio de los huesos presentan señales de infección. Durante los momentos de mayor densidad de población, las casas eran como apartamentos pegados sin espacio entre ellos y los ocupantes entraban y salían de ellas por las escaleras que iban hasta el tejado. Las paredes y suelos interiores se recubrían a menudo con arcilla y los análisis muestran a menudo restos de materia fecal, lo que habla de unas condiciones bastante insalubres. “Vivían en condiciones de gran hacinamiento, con los pozos de desechos y los corrales muy cerca de sus casas”, explica Larsen. “Así que hay un montón de problemas sanitarios que pudieron contribuir a la expansión de las enfermedades infecciosas”.
Esta misma falta de espacio, recalcan los autores del estudio, pudo conducir a una mayor violencia dentro del asentamiento. De una muestra de 93 cráneos, más de una cuarta parte (25 individuos) presentaban fracturas cicatrizadas. Y 12 de ellos fueron atacados más de una vez, con entre dos y cinco heridas producidas en distintos momentos. La forma de las lesiones sugiere que se hizo con objetos contundentes y redondos y que las víctimas (la mayoría de ellas mujeres -13 contra 10) estaban a menudo de espaldas cuando les golpearon. Una posible explicación de estas lesiones es que el aumento de la población avivó las posibilidades de conflicto y la violencia.
A falta de estudiar otros factores, como el misterioso hecho de que en los grupos familiares hallados bajo cada casa la mayoría no esté relacionado genéticamente, los autores creen que estos descubrimientos nos permiten comprender mejor cómo evolucionaron los estilos de vida de la humanidad a lo largo de la historia. “Podemos aprender mucho sobre los orígenes inmediatos de nuestras vidas actuales”, concluye Larsen, “de cómo nos hemos organizado en comunidades. Muchos de los desafíos que tenemos hoy día son los mismos que tenían en Catal Hüyük, solo que aumentados”.