miércoles, 30 de agosto de 2023

La espiritualidad es un negocio muy rentable

 Pese a que el laicismo crece en muchas regiones del mundo, el mercado de la espiritualidad está más vigente que nunca. La creación y explotación de productos asociados a temáticas espirituales se ha vuelto muy rentable. 

Solo en Estados Unidos, el valor de mercado de la organizaciones religiosas en 2022 fue de unos 156 000 millones de dólares. Y en la región de Asia-Pacífico el mercado religioso, con un valor de más de 5 000 millones de dólares en 2022, podría alcanzar los casi 16 000 millones en 2033.

Gran parte de esos beneficios proceden del turismo espiritual, que incluye peregrinajes a sitios de fe, retiros espirituales, turistas que visitan espacios religiosos por su valor histórico o cultural, museos y eventos periódicos o únicos, como las Jornadas Mundiales de la Juventud o las visitas papales, en el caso de la religión católica. Unos 600 millones de viajeros alrededor del mundo practican turismo espiritual. 

Hippies, contraculturales y místicos

Hace 50 años la contracultura hippie planteó una espiritualidad distinta a la que las grandes religiones proponían hasta entonces. El movimiento utilizó la meditación como forma de autoconocimiento y autocontrol. Esta propuesta fue bien acogida por muchos de los ídolos musicales de la época, entre ellos los Beatles.

“Los 4 de Liverpool” ayudaron a modificar la percepción que tenía la cultura occidental sobre la espiritualidad india cuando, en 1968, en pleno auge de su popularidad, hicieron un retiro espiritual en el ashram (un lugar de meditación y enseñanza hinduista) del gurú Mahesh Prasad Varma. Esto generó el deseo de miles de jóvenes de experimentar este tipo de vivencias. 

Bajo el influjo de esta experiencia mística, los Beatles compusieron canciones como  “Mother Nature’s Son”“Sexy Sadie”“All You Need is Love”“Across the Universe” o “My Sweet Lord”, entre otras.

‘All You Need Is Love’ (1967, remasterización de 2009) de The Beatles. Fuente: The Beatles Official YouTube Channel.

Una espiritualidad no religiosa

El interés por el mundo místico, que no necesariamente tiene relación con las creencias religiosas, ha abierto el camino a otras maneras de buscar la salud emocional como el reiki, el yoga, la meditación trascendental y la acupuntura. Todas ellas han generado un enorme mercado de consumidores que pagan por clases presenciales o en línea, sesiones en centros de sanación, cursos de formación y materiales o accesorios relacionados con la práctica.

Si nos centramos en el mercado de los practicantes de yoga, tienen a su disposición tapetes y colchonetas especiales para su práctica, calcetines antideslizantes, ropa, cojines, bloques, correas, entre muchos otros productos. Por ello, marcas como Adidas, Fila, Puma o Reebok se han interesado por este segmento que, de acuerdo con el estudio realizado por Informes de Expertos, tuvo un valor de mercado en 2022 de 105,9 mil millones de dólares. Y se espera que llegue a los 177,6 mil millones de dólares en 2028.

Espiritualidad audiovisual

La industria cinematográfica no ha sido ajena a las expectativas de espiritualidad. La película Come, reza, ama, que trata sobre el viaje de autodescubrimiento de su protagonista, recaudó en taquilla más de 200 millones dólares. 




En las plataformas de streaming se pueden encontrar gran variedad de títulos sobre temas espirituales: desde el uso de la ayahuasca como medio para liberar el espíritu hasta peregrinaciones místicas en busca del autoconocimiento. Series como Para bien (o para mal) y Goop lab, con Gwyneth Paltrow, documentan la industria del bienestar, mostrando diferentes técnicas –en su mayoría con aspectos místicos– a las que recurren las personas en busca de salud física y emocional.

La película chilena de 2011 Dios me libre es una comedia satírica de lo que se conoce como religious broadcasting

Prácticamente todas las doctrinas religiosas han utilizado esta forma de comunicación. Sin embargo, las nuevas creencias místicas han hecho un negocio de la tecnología, con programas de ayuda a sus miembros mediante apps y llamadas telefónicas de apoyo pero de pago. 

Experiencia turística y religiosa

Uno de los destinos religiosos ejemplo de éxito en términos de producto turístico y comercialización es el Camino de Santiago, una ruta milenaria de peregrinación cristiana para visitar el sepulcro del apóstol del mismo nombre en la catedral de Santiago de Compostela, Galicia, en el noroeste de España. 

Hoy en día no todos los que recorren el camino lo hacen por sus creencias. De acuerdo con el portal oficial Oficina de Acogida del Peregrino, tan solo un 45 % de quienes lo han transitado en lo que va de 2023 lo han hecho por razones puramente religiosas. Es tal el éxito de la ruta que convoca a turistas de 165 países.

Para planificar la peregrinación, además de agencias de viajes, hay portales digitales donde se puede programar cada etapa y reservar el hospedaje de toda la ruta. Existe incluso una página web que ofrece una versión virtual de la peregrinación. El Camino de Santiago Virtual Challenge tiene 772 kilómetros y cada participante decide el tiempo en el que va recorrerlos. Previo pago, quienes completan todas las etapas en el tiempo estipulado reciben una medalla en reconocimiento de su peregrinaje.

hallan evidencias de la gran revuelta judía en una excavación en jerusalén

 


Destrucción Jerusalén
IAA

arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) han hallado evidencias de la destrucción romana de Jerusalén durante la Gran Revuelta Judía (años 66-73 d.C.) durante unas excavaciones llevadas a cabo en la Ciudad de David, en el complejo del Parque Nacional de las Murallas de Jerusalén. Las excavaciones han sacado a la luz edificios derrumbados y una variedad de objetos a lo largo del Camino del Peregrino, la calle principal de Jerusalén durante el período del Segundo Templo, donde las legiones romanas asediaron a los rebeldes que se refugiaban tras las murallas de la ciudad.

Jerusalen ciudad vieja

Ciudad vieja, Jerusalén, en la actualidad.

shutterstock

Los hallazgos dan fe de la cruenta batalla que se produjo en este lugar hace casi dos mil años, y que terminó con el incendio y saqueo de la ciudad. Dentro de uno de los edificios hay restos de vigas de madera quemadas de la época de la destrucción, además de vasijas de piedra decoradas, un peso de piedra, un crisol para fundir metal, un cuenco de bronce y una moneda acuñada durante los años de la revuelta con la inscripción: “Por la libertad de Sión”. También se hallaron restos de material bélico como puntas de flecha y proyectiles de ballestas romanas.

Según el doctor Yuval Baruch, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel, la intención es “desenterrar todo el largo y el ancho de la calle dentro de cinco años, y así completar la excavación de este sitio único que ya había llamado la atención de arqueólogos de todo el mundo hace unos cien años”. Añadió que, cuando se completen las excavaciones, “los restos de la calle se conservarán y desarrollarán y estarán listos para recibir adecenas de miles de visitantes que lo recorrerán”.

¿QUÉ FUE LA GRAN REVUELTA JUDÍA?

La destrucción de Jerusalén fue en respuesta a la Gran Revuelta, el primero de varios levantamientos de la población judía contra el Imperio Romano, después de que el emperador Augusto convirtiera Judea en una provincia romana y sus sucesores empezaran a llevar a cabo políticas de romanización que no fueron bien recibidas por una parte de la población local. Las semillas de la revuelta fueron en parte causadas por el aumento de las tensiones religiosas y los altos impuestos, lo que llevó al saqueo del Segundo Templo y al arresto de importantes figuras políticas y religiosas judías por parte de los romanos.

Los romanos movilizaron cuatro legiones para sofocar la rebelión y castigar al pueblo judío como ejemplo para los demás. Las legiones llegaron a Jerusalén en el año 70 d. C. y sitiaron la ciudad durante cuatro meses. Después de varias batallas, toda la ciudad y el Segundo Templo fueron destruidos. Flavio Josefo, historiador romano de origen judío, escribió que Jerusalén “fue tan completamente arrasada por aquellos que la demolieron hasta sus cimientos, que no quedó nada que pudiera sugerir a los visitantes que alguna vez había sido un lugar habitado”.

Según Nahshon Szanton y Moran Hagbi, los directores de la excavación, “las descripciones de Josefo de la batalla en la ciudad baja se pueden contrastar por primera vez cara a cara con las evidencias en el campo de una manera clara y escalofriante. En las excavaciones se descubrieron bolas de piedra, disparadas por catapultas utilizadas para bombardear Jerusalén durante el asedio romano de la ciudad. Las puntas de flecha, utilizadas por los rebeldes judíos en las duras batallas contra los legionarios romanos, se encontraron exactamente como las describió Josefo”.

La guerra de los talibanes contra las mujeres en Afganistán debe reconocerse formalmente como ‘apartheid’ de género

 El segundo aniversario de la toma de Afganistán por los talibanesse acerca rápidamente. Desde entonces, a las mujeres afganas se les han negado los derechos humanos más básicos en lo que sólo puede describirse como apartheid de género. 

Sólo calificándolo como tal, y dejando claro que la situación en Afganistán es un crimen contra la humanidad, podrá la comunidad internacional luchar legalmente contra la discriminación sistemática de las mujeres y niñas del país.

Borrar a las mujeres de la esfera pública es fundamental para la ideología talibán. Las instituciones de derechos de la mujer en Afganistán, en particular el Ministerio de Asuntos de la Mujer, han sido desmanteladas, mientras que el temido Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio ha resucitado. 

Se ha disuelto la Comisión Afgana Independiente de Derechos Humanos y se ha derogado la Constitución del país de 2004, mientras que la legislación que garantizaba la igualdad de género ha sido invalidada

En la actualidad, a las mujeres afganas se les niega la educación postsecundaria, no pueden salir de casa sin la compañía de un hombre, no pueden trabajar, excepto en la sanidad y en algunos negocios privados y se les prohíbe el acceso a parques, gimnasios y salones de belleza.

Un salón de belleza cerrado.
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Vista general de un salón de belleza cerrado en la ciudad de Kabul, Afganistán, en julio de 2023. Los talibanes han cerrado todos los salones de belleza de Afganistán. (AP Photo/Siddiqullah Khan)

Mujeres en el punto de mira

De los aproximadamente 80 edictos emitidos por los talibanes, 54 se dirigen específicamente a las mujeres, restringiendo gravemente sus derechos y violando las obligaciones internacionales de Afganistán y sus anteriores leyes constitucionales y nacionales. 

Los talibanes se muestran impertérritos, continuando donde lo dejaron hace 20 años, cuando se hicieron con el poder por primera vez. Los resultados de sus ambiciones son casi apocalípticos. 

Afganistán se enfrenta a una de las peores crisis humanitarias del mundo. Alrededor de 19 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda, mientras que más del 90 % de los afganos padecen algún tipo de inseguridad alimentaria, siendo los hogares encabezados por mujeres y los niños los más afectados. 

La violencia de género ha aumentado exponencialmente, con la correspondiente impunidad para los autores y la falta de apoyo a las víctimas, mientras que las minorías étnicas, religiosas y sexuales sufren una intensa persecución

Esta sombría realidad subraya la urgente necesidad de abordar cómo están interconectados los daños civiles, políticos, socioeconómicos y de género.

Una mujer con niqab azul da el biberón a un bebé. Al fondo se ve a otro bebé lloriqueando.

















Madres y bebés desnutridos esperan para recibir ayuda y revisiones en una clínica humanitaria internacional en Kabul, Afganistán, en enero de 2023. (AP Photo/Ebrahim Noroozi)

Crimen internacional

Karima Bennoune, académica argelino-estadounidense especializada en derecho internacional, ha abogado por reconocer el apartheid de género como un crimen de derecho internacional. Este reconocimiento se derivaría de los compromisos jurídicos internacionales de los Estados en materia de igualdad de género y del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5de las Naciones Unidas, destinado a lograr la igualdad de género en todo el mundo para 2030. 

Tipificar como delito el apartheid de género proporcionaría a la comunidad internacional un poderoso marco jurídico para responder eficazmente a los abusos de los talibanes. Aunque la ONU ya ha calificado la situación en Afganistán como tal, el término no está reconocido actualmente en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional como uno de los peores crímenes internacionales.

Al presentar su informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Richard Bennett –relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán– declaró:

“Una discriminación grave, sistemática e institucionalizada contra las mujeres y las niñas está en el corazón de la ideología y el gobierno talibán, lo que también suscita la preocupación de que puedan ser responsables de apartheid de género”.

Tipificar como delito el apartheid de género a escala mundial permitiría a la comunidad internacional cumplir con su obligación de responder eficazmente e intentar erradicarlo de forma permanente. Proporcionaría las herramientas jurídicas necesarias para garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales con los derechos de la mujer en todos los aspectos de la vida.

Shaharzad Akbar, directora del grupo de derechos humanos Rawadari y expresidenta de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán, ha instado al Consejo de Derechos Humanos a reconocer que la situación en Afganistán es un apartheid de género.

Ha señalado que “los talibanes han convertido Afganistán en un cementerio masivo de las ambiciones, los sueños y el potencial de las mujeres y niñas afganas.” 

Apoyo sudafricano

Varias defensoras de los derechos de las mujeres afganas también han pedido la inclusión del apartheid de género en el Proyecto de Convención de la ONU sobre Crímenes contra la Humanidad

Y lo que es más notable, Bronwen Levy, representante de Sudáfrica en el Consejo de Seguridad, ha instado a la comunidad internacional a “tomar medidas contra lo que el informe (de Bennett) describe como apartheid de género, de forma muy similar a como lo hizo en apoyo de la lucha de Sudáfrica contra el apartheid racial”. 

En otro lugar, la presidenta de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género del Parlamento Europeo, así como la jefa de su Delegación para las Relaciones con Afganistán, han descrito la “inaceptable” situación de Afganistán como de apartheid de género.

Siempre y dondequiera que surjan sistemas de apartheid, estos representan un fracaso de la comunidad internacional. La situación en Afganistán debe obligarnos a responder eficazmente a la persecución de las mujeres. 

Reconocer que el régimen talibán es un apartheid de género no sólo es fundamental para los afganos, sino también para la credibilidad de todo el sistema de la ONU. Como dijo al Consejo de Seguridad la activista afgana de derechos humanos Zubaida Akbar:

“Si no defienden los derechos de las mujeres aquí, no tienen credibilidad para hacerlo en ningún otro sitio”. 

Los brutales dos años de los talibanes en el poder en Afganistán nos han enseñado que las iniciativas ordinarias en materia de derechos humanos, aunque importantes, son insuficientes para abordar el apartheid de género. El mundo necesita una acción internacional colectiva decidida para poner fin a la guerra contra las mujeres. No en dos meses. Ni en dos años. Ahora.