miércoles, 31 de diciembre de 2014

¿Qué le pasa exactamente a nuestro cuerpo cuando nos morimos?

Calavera
La duración del proceso de descomposición varía enormemente según el clima y otros factores. 
Algunos creen en la reencarnación, otros en la resurrección del alma y están los convencidos de que la vida se acaba aquí en la Tierra, con la última respiración.
Pero creencias a un lado, ¿sabes qué le pasa exactamente al cuerpo cuando nuestro corazón deja definitivamente de latir?
BBC Mundo te lo cuenta. Pero antes, una serie de indicaciones breves para comprobar que una persona ya ha fallecido.
Para certificar que alguien está muerto, hay que escuchar durante un minuto si su corazón está latiendo y tomarle el pulso también por un minuto, explica Clare Gerada, médica del Colegio Real de Médicos Generales de Reino Unido.
Hay que asegurarse de que no esté respirando y revisar las pupilas con una linterna para comprobar que no responden al estímulo de la luz.
"Si todavía tienes dudas", añade, "puedes frotarle el esternón. Éste es un procedimiento doloroso: si la persona no está muerta, reaccionará en seguida", a causa del dolor.

Rigor mortis

Como tu corazón deja de latir, tu sangre deja de circular, se espesa y se coagula. Al dejar de circular, comienza a acomodarse por el peso de la gravedad en un proceso conocido como livor mortis o lividez post mórtem.
Sin circulación, tu cuerpo comienza a perder temperatura y tus músculos se endurecen, en un proceso conocido como rigor mortis.
Dibujo de un corazón
Cuando el corazón deja de latir, la sangre deja de circular y se torna más espesa. 
"Este proceso suele iniciarse después de 4 o 6 horas, primero en los músculos más pequeños como los de los párpados o la mandíbula, luego le sigue el cuello, y más tarde los músculos más grandes como los brazos o las piernas", le dice a BBC Mundo Carla Valentine, curadora técnica del Museo de Patología Barts de Londres.
"Esto dura entre 36 y 48 horas, dependiendo de una serie de circunstancias. El frío, por ejemplo, puede ralentizar el rigor mortis", explica Valentine.
"Pero si uno tiene fiebre cuando muere”, añade, "se acelera".
Al dejar de respirar, nuestras células ya no se nutren de oxígeno. Sin oxígeno, la mitocondria dentro de las células no puede producir adenosín trifosfato, conocido por sus siglas en inglés como ATP, una sustancia química que cumple una serie de funciones celulares, como explica un video educativo de la Sociedad Química de Estados Unidos.
Y, si tus células no pueden producir ATP, dejan de funcionar.

El turno de las bacterias

Las células muertas comienzan a romperse y a liberar toda clase de sustancias - incluidas enzimas- que crean un ambiente ideal para las bacterias y los hongos, que se incorporan a esta mezcla y comienzan a descomponer el cuerpo.
Durante el proceso de descomposición, las bacterias despiden una gran variedad de derivados químicos. Dos en particular, la putrescina y la cadaverina, ambas de un olor muy desagradable.
También se producen compuestos que contienen azufre que, junto con numerosos gases que comienzan a hinchar el cuerpo temporalmente.
Este proceso de descomposición se ve afectado por numerosos factores. "La regla básica es que, bajo tierra, el cuerpo tarde ocho veces más en descomponerse que fuera de ella", dice Valentine.
Cementerio
Bajo tierra, el proceso de descomposición se vuelve más lento. 
Pero puede incluso que no ocurra, si el cuerpo se encuentra en un ambiente seco como el desierto.
En esos casos el cuerpo se momifica y la piel se torna de un color amarronado como si fuera cuero.
"En la era victoriana en Inglaterra, por ejemplo, si una madre paría un niño muerto al nacer y no quería que nadie supiese de su embarazo, muchas veces escondía su cadáver detrás de la chimenea. Años más tarde, se hallaban los cuerpos preservados de los bebés a causa del calor seco", comenta Valentine.

Derribando mitos

Pies
Como el cuerpo se encoge y la piel se marchita, las uñas de los pies y manos dan la sensación de haber crecido unos milímetros.
Un mito muy arraigado es que las uñas y el pelo continúan creciendo al menos un poco cuando uno está muerto.
¿Qué hay de cierto?
Nada, según explica Caitlin Doughty, directora de funerarias de la organización "The Order of the Good Death".
"El cabello crece muy poco cada día. Pero cuando uno muere este proceso se detiene".
"Por miles de años, la gente pensaba que el pelo y las uñas seguían creciendo, porque esa era la impresión que daban los muertos. En realidad, no crecen: da esa sensación porque el resto del cuerpo se encoge".
Es decir, no es que las uñas crezcan, sino que la piel que las rodea se retrae. Y medida que se deshidrata, las uñas van pareciendo un poco más largas.
Lo mismo pasa con la piel de la barbilla de un muerto: se retrae y hace que los vellos sean más prominentes.
La piel de gallina causada por la contracción de los músculos erectores del pelo también contribuye a que parezca que creció la barba.

Encuentran la primera iglesia cristiana en una cueva de Jordania

La primera iglesia del mundo, en la que se reunían los primeros 70 discípulos de Jesucristo, no estaba en Roma ni en Jerusalén sino en una localidad perdida de Jordania. 
Así lo asegura un grupo de arqueólogos, que ha localizado un templo bajo tierra construido entre los años 33 y 70 de nuestra era en Rihab, 40 kilómetros al noreste de Amán.
Se trata de un descubrimiento "increíble" porque, según ha desvelado el jefe de Centro de Estudios Arqueológicos local, Abdul Qader Hassan, "tenemos pruebas que nos hacen creer que el edificio acogió a los primeros cristianos, los 70 discípulos de Jesucristo" (que ya menciona San Lucas).
Según el arqueólogo, esta cueva subterránea sirvió de residencia y lugar de oración para los cristianos cuando su religión aún era perseguida.
"Creemos que no abandonaron la cueva hasta que los romanos abrazaron la religión católica", ha añadido Hassan, quien considera que fue entonces cuando se construyó la actual Iglesia de San Jorge.
Refugio contra la persecuciones
Así, el templo habría servido de refugio a los 70 discípulos de Jesucristo que, según la tradición, se vieron obligados a huir de Jerusalén por las persecuciones religiosaspara refugiarse en el norte de la actual Jordania, principalmente en Rihab.
De hecho, la cueva tiene construida encima una Iglesia de San Jorge que tiene un mosaico en el que se hace mención a "los 70 amados por Dios".
Según la descripción de Hassan, el templo tiene unos pocos escalones, su estructura es circular y cuenta con varios asientos de piedra para los sacerdotes.
Posible atracción turística
Para el ayudante del Obispo de la Archidiócesis Griega Ortodoxa de la región, Archimandrite Nektarious, el descubrimiento es "un hito importante para todos los cristianos del mundo", tras lo que recordó que la única cueva similar en forma y propósito se encuentra en Tesalónica (Grecia).
Además, este experto ha destacado el valor de los hallazgos realizados en un cementerio próximo a la cueva.
"Encontramos objetos de cerámica de entre los siglos III y VII. Los descubrimientos muestran que los primeros cristianos y sus descendientes vivieron aquí hasta el hundimiento de los romanos", ha apuntado Hassan.
Fuentes del Ministerio de Turismo jordano han confirmado que el Gobierno se hará cargo de este descubrimiento, con el objetivo de atraer al mayor número posible de visitantes.

Dos arqueólogos jordanos trabajan en una cueva situada bajo una antigua iglesia de la ciudad jordana de Rehab.
Dos arqueólogos jordanos trabajan en una cueva situada bajo una antigua iglesia de la ciudad jordana de Rehab.JAMAL NASRALLAH / EFE

La astronomía sumeria y los extraterrestres

Los Sumerios son famosos por los grandes avances culturales que legaron, entre ellos, sus avanzados conocimientos de astronomía. A su alrededor hay un polémica: ¿desarrollo propio o intervención extraterrestre? Abrimos el debate.

La astronomia sumeria y los extraterrestres

Hace más de 5000 años

Existe una imagen un tanto perturbadora creada por los sumerios hace 5000 años. Como se sabe, los sumerios fueron una de las más antiguas civilizaciones humanas. Se asentaron en la baja Mesopotamia, fueron ávidos observadores de la naturaleza, y los primeros en desarrollar la escritura.
sumerios - dios
En cuanto a su visión del mundo, coincidieron frecuentemente con la de los egipcios, cuya cultura se desarrollaba no lejos de la suya. Ambas cosmologías imaginaban un mundo estático, donde los elementos predominantes eran el cielo y la tierra, circunvalados por el Sol y la Luna. Dentro de ese mundo, cada pueblo se pensaba como el centro de todo lo conocido, rodeado del caos de lo extranjero.

Dibujos astronómicos sumerios

La astronomía sumeria

Sumerios
Los sumerios, así como los mayas o los egipcios, eran grandes observadores del cielo. La regularidad del movimiento estelar era algo que todos registraban con respeto divino y estudiaban con curiosidad. Sin embargo, la formulación de teorías astronómicas sería algo propio de la ciencia moderna, a pesar de algunas excepciones. En general, la observación de los astros adquiría matices religiosos, o a veces sus anotaciones servían para la temporalización de la vida cotidiana.
Por eso no es de extrañar que los pueblos antiguos registraran muy bien los movimientos de objetos celestes como Júpiter o la Luna, pero que no desarrollaran la idea de que existían planetas rotando alrededor del Sol. Sólo observaban y usaban su sentido común, el cual les hablaba de una Tierra quieta, por cuyo cielo desfilaban estrellas de origen desconocido.
Sumerian
Por eso esta imagen resultó perturbadora para más de uno. En ella, como fondo de una escena, puede verse claramente una estrella con puntas rodeada de pequeñas esferas que rotan alrededor suyo.
Difícilmente haya una imagen más clara de lo que para nosotros es el Sistema Solar. No se aleja demasiado del dibujo que trazaríamos para explicarle rápidamente el sistema heliocéntrico a un niño. Eso no es todo, para algunos investigadores, las esferas parecen coincidir curiosamente en sus proporciones con los tamaños de los nueve planetas de nuestro sistema y sus satélites más importantes.
¿Sería posible que los sumerios hayan desarrollado la teoría heliocéntrica y conocido todos los planetas de nuestro sistema solar? La respuesta es no. Más allá de las limitaciones epistemológicas, las observaciones astronómicas sumerias registraban a los planetas que sólo podemos observar con nuestro ojo, lente incapaz de captar las señales de Neptuno, Urano, y Plutón.

La explicación extraterrestre

La astronomia sumeria y los extraterrestres
A pesar de que esto parece ser una prueba contundente para descartar que la imagen se refiera al Sistema Solar, no faltan los personajes que invocan la intervención extraterrestre en el asunto. Tal es el caso del autor ruso Zecharia Sitchin, quien sostuvo que la imagen fue inspirada por el conocimiento que sólo una raza alienígena podía tener, y que habría estado en contacto directo con los sumerios, quienes habrían transmitido, además, los principios de la agricultura, metalurgia, y escritura.
annunaki
No es difícil tomar el ejemplo sumerio y usar el sentido común para explicar las cosas. La necesidad de recurrir a factores externos y fantasiosos para explicar un grabado en un sello de piedra es algo totalmente innecesario desde el punto de vista de la lógica (Navaja de Occam), y absurdo desde el sentido común. Sin embargo, la imagen no deja de ser una estrella rodeada de esferas de diferentes tamaños y órbitas, y su verdadera interpretación será por siempre un misterio.
A quienes os interese profundizar en las teorías deZecharia Sitchin os recomendamos el siguiente vídeo:
Si estáis utilizando esta información para una tarea escolar, te recomendamos que también visites el siguiente tema:

    Realment era verge, la Verge Maria?

    Maria i el nin Jesús, monestir de Santa Caterina del Sinaí (segle XVI)
    Maria i el nin Jesús, monestir de Santa Caterina del Sinaí (segle XVI)
    Ja ho diuen els italians: traduttore traditore (“El traductor és un traïdor”). Que la Verge Maria sigui verge és un error de traducció. El passatge en qüestió és aquest de l’Antic Testament, escrit en hebreu (Isaïes, 7.14): “Doncs ara el Senyor mateix us donarà un senyal: la verge que ha d’infantar tindrà un fill, i li posarà el nom d’Emmanuel”. La paraula hebrea corresponent a la futura Maria és ’almah, que no vol dir “verge”, sinó “al·lota jove”. Varen ser els autors de la Septuaginta grega, al segle III aC, els qui van traduir malament aquest terme per parthenos (“verge”). Aleshores s’interpretà que, per l’edat, l’ “al·lota jove” hebrea (’almah) havia de ser forçosament verge, cosa que està per veure.
    En tot cas, la condició immaculada de la mare de Jesús serví per ressaltar l’origen diví de la figura del Messies. Així, al segle I dC els evangelistes Mateu i Lluc, que escrigueren en grec –la llengua de cultura d’aleshores- feren servir també la paraula parthenos en relatar l’episodi de la concepció miraculosa de Jesús. L’arcàngel sant Gabriel és l’encarregat de comunicar a Maria que Déu l’ha escollida per ser la mare del Messies. En paraules de sant Lluc, li va dir: “Déu et salvi, plena de gràcia; el Senyor és amb tu: ets beneïda entre totes les dones” (aquesta frase és l’inici de l’oració coneguda com l’avemaria). En veure que aquella al·lota estava tota nerviosa, l’arcàngel va prosseguir: “No tinguis por, Maria, doncs has trobat gràcia davant Déu… Concebràs i donaràs a llum un fill, a qui posaràs per nom Jesús. Serà gran i es dirà Fill de l’Altíssim”.
    Maria es feia creus del que sentia. No debades, malgrat estar casada amb Josep, no havia perdut encara la virginitat. Però, tot i això, va acceptar el designi diví, dient: “Faci’s en mi segons la teva paraula” -l’Església celebra aquest misteri el 25 de març, el dia de la festa de l’Anunciació. Després de rebre aquella inesperada visita, Maria se’n va anar a Hebron a visitar la seva cosina Elisabet. L’arcàngel, per demostrar-li que per a Déu no hi havia res impossible, li havia dit que Elisabet també esperava un fill, a pesar de la seva avançada edat. Aquest fill seria sant Joan Baptista. Quan Elisabet va sentir el que li explicava Maria, el nin que portava al ventre va començar a donar salts d’alegria i ella va dir una altra cèlebre frase litúrgica: “Beneïda ets entre totes les dones, i beneït és el fruit del teu ventre”. El gran damnificat d’aquesta història és sant Josep –no sabem si es va queixar al seu superior de fer-lo sentir com un home “gerro”.

    L'Anunciació, Fra Angelico (1433-34)
    L’Anunciació, Fra Angelico (1433-34)
    En la mitologia clàssica la virginitat també és un bé molt preuat. La casta Àrtemis (Diana), la deessa de la caça, exigia a les nimfes que integraven el seu seguici que fossin verges –Cal·listo, en ser violada per Zeus, fou castigada durament. La sàvia i guerrera Atena (Minerva) seria coneguda precisament amb el sobrenom de parthenos (“verge”), amb el qual els atenesos li dedicarien el famós temple de l’Acròpoli. I a Roma la castedat també va ser exigida a les vestals, les sacerdotesses consagrades a la deessa de la llar, Vesta (Hèstia). El martirologi cristià continuaria ressaltant la virginitat femenina amb personatges com santa Úrsula. La seva efemèride se celebra cada 21 d’octubre, el dia de les Verges.

    Per a més informació podeu consultar el meu web: WWW.ANTONIJANER.COM

    Al final ¿dónde y cuándo nació Jesús?

    Cada año, al acercarse la Navidad hay siempre quien me pregunta, recordando mis estudios bíblicos: “¿Donde nació de verdad Jesús?” ¿Es verdad que no nació en Belén sino en la minúscula aldea de Nazaret, en la región de Galilea?
    ¿Es cierto que no nació el 24 de diciembre? ¿Se sabe lo que hizo hasta aparecer en público con 30 años? ¿Estaba casado? ¿Tuvo hijos? ¿Por qué lo mataron? ¿Por revolucionario político o por desafiar el poder del Templo judío?
    La Navidad tal y como la viven los cristianos, católicos, protestantes o evangélicos es hoy más bien una leyenda según los expertos en estudios bíblicos. Una bella y tierna leyenda creada, para que se cumplieran las profecías según las cuales el Mesías debería ser de la estirpe de David que había nacido en Belén.
    En realidad Jesús y toda su familia eran de Nazaret. Todos judíos. La leyenda del nacimiento de Jesús cuenta que, nació en invierno, en un pesebre, entre animales que le ofrecían calor, adorado por tres reyes de Oriente que le llevaron de regalo oro, incienso y mirra.
    Junto con la de su nacimiento en Belén nació también la leyenda de la huida a Egipto porque el rey Herodes quería matar al niño. Como no consiguió encontrarlo, habría mandado matar a todos los niños menores de dos años. Una historia preñada de simbolismos que acaba gustando a pequeños y grandes.
    La leyenda del nacimiento de Jesús es silenciada por dos de los cuatro evangelios canónicos: el de Marcos, considerado el más antiguo, y el de Juan. Ellos inician el relato de la vida de Jesús cuando era ya adulto. Dan por hecho que Jesús y toda su familia eran oriundos de la aldea de Nazaret tan pequeña que no aparece en los mapas de aquel tiempo. Tan rural, que en ella se hablaba un dialecto del arameo, la lengua oficial. El hebreo se había convertido en una lengua de culto. Tan insignificante en aquel tiempo que los fariseos, ante la fama que iba ganando el profeta, se preguntaban “si en Nazaret podía nacer algo bueno”.
    La Iglesia bautizó como cristiana la gran festividad pagana de los romanos
    El judío Jesús que daría origen al futuro cristianismo nació sin cantos de ángeles, sin magos llegados del Oriente para adorarlo, sin pesebre y sin ser perseguido por Herodes. No nació el 24 de diciembre, por el simple hecho de que en ninguno de los textos evangélicos se habla de esa fecha. Fue escogida por la Iglesia más tarde porque los cristianos querían celebrar la festividad de su nacimiento.
    Se decidió que fuera el 24 de diciembre porque era la gran fiesta de Roma, la fiesta al dios Sol. La Iglesia bautizó como cristiana la gran festividad pagana de los romanos.
    Otro de los argumentos de los biblistas para defender que Jesús nació en Nazaret se refiere al hecho de que a los judíos se les designaba o por el nombre del padre o por el del lugar del nacimiento. Jesús debería haberse llamado o Jesús de José o Jesús de Belén, algo que no aparece en ningún texto evangélico. En ellos, en todos, se le llama siempre Jesús de Nazaret.
    Una cosa es cierta: nadie sabe lo que Jesús hizo hasta los 30 años que es cuando aparece en público. Se ha querido defender últimamente que Jesús era analfabeto. Nada más falso. Si acaso, el misterio radica en saber como sabía tanto tras haber vivido hasta entonces encerrado en el pequeño pueblo de Galilea trabajando como carpintero o peón de albañil.
    En efecto, a los 30 años Jesús se muestra capaz de discutir con los doctores de la ley, conocía los textos sagrados del judaísmo, varias culturas como la griega o la de los gnósticos y otras religiones como el budismo.
    Jesús era culto y hasta intelectuales como Nicodemo iban a encontrarse con él de noche, a escondidas, para discutir temas filosóficos como el de la metamorfosis indispensable para poder dar un salto cuántico del frío culto a la ley a la libertad de espíritu del nuevo Reino por él anunciado.
    Nacen así las hipótesis de que en vez de haberse quedado en Nazaret hubiese podido viajar a Egipto y hasta a la India durante su juventud. Conocía bien la cultura griega. Cuando los apóstoles le presentan un grupo de griegos que querían conocerle, usa con ellos de una fina ironía. A sabiendas de que para ellos la belleza corporal era fundamental y criterio de poder, Jesús les cuenta la parábola de la simiente, la cual si no se pudre en la tierra y no se la cubre de estiércol, no nacerá ni dará frutos. Lo opuesto a los puros criterios de la estética de la belleza griega.
    ¿Qué si Jesús estaba casado? Pocos teólogos y expertos en cuestiones bíblicas tanto católicos como protestantes lo ponen hoy en duda. Era práctica inconcebible para un judío de su tiempo no tener familia y descendencia ya que el judaísmo se transmite de madre a hijo.
    Tan fuerte era ese motivo que en la Biblia a los patriarcas cuyas esposas eran estériles, Dios les pedía que se acostasen con una de las esclavas para darles descendencia. Fue el caso, por ejemplo, de Abraham casado con Sara que no podía procrear.
    Jesús estuvo casado sin duda con la Magdalena que no era, como sostuvo durante siglos la Iglesia, una prostituta o endemoniada
    ¿Con quién estaba casado? Sin duda con la Magdalena, que no era, como sostuvo durante siglos la Iglesia, una prostituta o endemoniada. Con mucha probabilidad era una conocedora de la doctrina gnóstica, como aparece en algunos evangelios de aquella secta. A ella confiaba sus mayores secretos, algo que despertaba los celos de Pedro: “¿Por qué a ella y no a nosotros?”, se pregunta en uno de los evangelios gnósticos.
    De no haber sido su mujer no hubiese sido a ella a quien se le apareció el día de la resurrección, antes aún que a su madre. Pedro se quedó perplejo preguntándose por qué no se les había aparecido a ellos, sus discípulos, ya que además las mujeres no contaban nada, ni eran creíbles en aquel tiempo. Ni siquiera como testigo ante un juez.
    Fue siempre ese hecho el gran quebradero de cabeza de Tomás de Aquino, doctor de la Iglesia, que se murió sin entender por qué Jesús no se apareció antes que a nadie a Pedro, que era el jefe del grupo de apóstoles y lo hizo a una mujer.
    ¿Entonces, si no nació en Belén ni el 24 de diciembre vale la pena celebrar la Navidad? Sí, porque esa leyenda lleva en su entraña la añoranza del ser humano de pararse una vez al año para celebrar la vida, para apostar por la paz, un paréntesis para el perdón y la aceptación de los otros, sobretodo de los diferentes.
    ¿No fue por ser diferente, por no doblegarse al poder tirano e injusto, por predicar el perdón, bendecir a prostitutas y endemoniados y tocar a leprosos por lo que Pilatos mandó clavarlo aún joven en una cruz? Dónde y cuándo nació importa menos.
    Mi amigo Jorge Perelló me escribe para felicitarme la Navidad, que dice “existe sólo para los rechazados”, y añade: “el resto es leyenda, historia y hasta superstición”.
    Es cierto, pero en ese caso en la Navidad cabemos todos ya que de un modo u otro todos somos de algún modo rechazados por alguien, pobres de algo, solitarios, exiliados, a veces de nosotros mismos y a la vez buscadores de esa paz que el mundo rechaza porque es más fácil matar o mandar matar, que amar y perdonar.
    Por eso, a pesar de todo,
    ¡Feliz Navidad!