jueves, 22 de enero de 2026

​EL GRAN VIAJE DE LA VIDA...¿A DÓNDE VAS?

M Tras la tragedia vivida en estos días, se hace inevitable detenerse y reflexionar sobre lo frágil que es la vida y lo poco conscientes que somos, muchas veces, del valor real de cada instante.


 Los acontecimientos nos recuerdan que nada está garantizado y que el tiempo, aunque parezca infinito, es profundamente limitado.


Hoy, al salir de un examen, sentí el impulso de llamar a mis abuelos para tomar un café con ellos. 


Un gesto sencillo, casi cotidiano, que terminó convirtiéndose en el mejor momento de mi día. 


En esa conversación, en sus palabras y en su manera de estar presentes, encontré una calma difícil de describir.


A menudo olvidamos la grandeza que tenemos en nuestras vidas. 


No solo en los grandes logros, sino en las personas que nos acompañan y nos enseñan sin darse cuenta: sus historias, su sabiduría, su forma de afrontar el dolor y el duelo, incluso después de haber perdido a una gran amiga en la gran tragedia del domingo.


 Su fortaleza, su serenidad y su amor silencioso son lecciones que no aparecen en ningún libro.


Todo esto me ha recordado la importancia de vivir con más conciencia, de abrazar más, de decir lo que sentimos y de agradecer lo que tenemos mientras lo tenemos. De valorar lo sencillo, lo cercano y lo verdadero.


Belén Pérez Rodríguez

No hay comentarios: