martes, 18 de julio de 2023

el yacimiento griego de empúries esconde un altar monumental del siglo vi a.c.

 entre los diversos pueblos de la antigua Grecia que colonizaron el Mediterráneo, unos de los más activos fueron los foceos, procedentes de Focea, en Asia Menor, en la actual Turquía, una ciudad fundada por colonos atenienses. Según el historiador y geógrafo griego Heródoto, los foceos fueron "los primeros de entre los griegos que utilizaron grandes naves, y descubrieron el Adriático, Tirrenia, Iberia y Tartessos".

Y al parecer así fue. Procedentes de la colonia de Massalia (Marsella), fundada por ellos, los griegos foceos se instalaron en la costa de Girona, concretamente en Empúries (Ampurias), en el año 575 a.C., convirtiendo aquel asentamiento en la colonia occidental más floreciente de toda la península ibérica. Los trabajos arqueológicos que se han llevado a cabo durante años en este importante yacimiento han demostrado que los foceos no fueron los únicos habitantes del lugar, ya que anteriormente se había establecido allí un poblado indígena que, según revelan los estudios, se remontaría a la Edad del Bronce Final (siglo IX a.C.). A lo largo del siglo VII a.C., aquel floreciente asentamiento estableció una serie de fructíferas relaciones comerciales con griegos, fenicios y etruscos, relaciones que facilitarían notablemente la colonización.

La estatua de Asclepio, en las ruinas de Empúries, parece mirar hacia la inmensidad del mar Mediterráneo.

La estatua de Asclepio, en las ruinas de Empúries, parece mirar hacia la inmensidad del mar Mediterráneo.

iStock

UN DESCUBRIMIENTO ÚNICO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Las excavaciones arqueológicas que tradicionalmente se han llevado a cabo en este yacimiento de la costa catalana han proporcionado valiosa información sobre las relaciones entre las poblaciones autóctonas y los colonos griegos. La última campaña de excavaciones de este verano ha seguido en esta línea y los arqueólogos del Museu d'Arqueologia de Catalunya-Empúries (MAC-Empúries) han realizado un importante descubrimiento: un altar monumental del siglo VI a.C., el único que se conoce hasta la fecha en la península ibérica, que podrá ayudar a los investigadores a saber más sobre los rituales que se llevaban a cabo en la colonia griega. 

La campaña de excavaciones arqueológicas ha sacado a la luz un altar monumental del siglo VI a.C., único en la península ibérica.

Uno de los arqueólogos del proyecto durante los trabajos de excavación del altar.

Uno de los arqueólogos del proyecto durante los trabajos de excavación del altar.

MAC

Este tipo de altar, denominado por los antiguos griegos como eschára, se encuentra en buen estado de conservación y estuvo dedicado posiblemente a Deméter, diosa griega de la agricultura y la fertilidad, a la que también se dedicó un santuario en el mismo lugar. Los trabajos arqueológicos han permitido asimismo ampliar y completar los datos que se tenían sobre el templo, que estaba ubicado entre el recinto urbano y el área portuaria de la ciudad.

OFRENDAS Y CEREMONIAS

Además de cenizas, los arqueólogos también han encontrado junto al altar restos de cerdos, corderos y cabritos muy jóvenes, que habrían sido sacrificados en honor de la diosa para solicitar una buena cosecha. También han aparecido fragmentos de recipientes que contuvieron diversos líquidos y que habrían sido empleados en la liturgia. Ahora solo queda esperar los resultados de los análisis y estudios de los hallazgos para establecer qué tipo de productos podían haber contenido y también para conocer mejor la función del altar.

Además de cenizas, los arqueólogos también han encontrado restos de cerdos, corderos y cabritos muy jóvenes.

Vista de la excavación del santuario situado en el sector portuario de la ciudad griega. A la derecha, en primer término, los restos del altar. 

Vista de la excavación del santuario situado en el sector portuario de la ciudad griega. A la derecha, en primer término, los restos del altar. 

MAC

Los datos arqueológicos confirman que este santuario empezó a utilizarse a finales del siglo VI a.C., de forma paralela a la configuración de la Neápolis (ciudad nueva), y que tras diversas reformas y ampliaciones perduró hasta su abandono, que, según los investigadores, muy posiblemente tuvo lugar a finales del siglo I d.C."Ahora hemos cambiado de lugar y excavamos en un área del siglo IV a.C. y un poco anterior en busca de las primeras etapas de Empúries", ha explicado Pere Castanyer, investigador principal del proyecto. Paralelamente a estos trabajos se ha documentado un convento de monjes servitas (Orden de los siervos de María) construido entre los siglos XVII y XVIII sobre las ruinas de la antigua ciudad griega.

martes, 11 de julio de 2023

El asombroso y mitológico poder del vaho de las serpiente

 La relación de la humanidad con la medición del tiempo comenzó antes de que apareciera la primera palabra escrita. Por eso nos resulta difícil investigar el origen de muchas unidades de medida del tiempo. 

Es fácil suponer que, dado que algunas de las unidades que derivan de fenómenos astronómicos son bastante fáciles de explicar, muchas culturas diferentes de todo el mundo las utilizaron de forma independiente. Es el caso de los movimientos aparentes del Sol con respecto a la Tierra, para medir la duración de un día o un año. En cuanto a la medida de los meses, se hace en función de las fases de la Luna.

Sin embargo, hay algunas medidas del tiempo que no están claramente relacionadas con ningún fenómeno astronómico. Dos ejemplos son la semana y la hora. 

Una de las tradiciones escritas más antiguas, los textos jeroglíficos egipcios, nos ofrecen nuevos datos sobre el origen de la hora. Al parecer, se originó en la zona del norte de África y Oriente Próximo, y se adoptó en Europa antes de extenderse por todo el mundo en la era moderna.

La hora en el Antiguo Egipto

Los Textos de las Pirámides, escritos antes del 2400 a. e. c., son los primeros escritos del Antiguo Egipto. En los ellos se incluye la palabra wnwt (pronunciada aproximadamente “wenut”), con un jeroglífico de una estrella asociado. De ello se deduce que wnwtse relaciona con la noche.

Para entender por qué la palabra wnwt se traduce como “hora”, hay que viajar hasta la ciudad de Asyut. Allí, el interior de las tapas rectangulares de madera de los ataúdes del año 2000 a. C. se decoraban a veces con una tabla astronómica. 

Procesión astronómica en el techo de un templo














Sopdet y Sahu (Sirio y Orión) mostrados en las barcas de la izquierda y la derecha, respectivamente, desde la capilla oriental de Osiris en el techo del templo de Dendera. Sarah Symons

Esa tabla contenía columnas que representaban periodos de 10 días del año. El calendario civil egipcio tenía 12 meses, cada uno con tres “semanas” de 10 días, seguidas de cinco días de festivales. En cada columna se enumeran 12 nombres de estrellas, formando 12 filas. Toda la tabla representa los cambios en el cielo estelar a lo largo de todo un año, de forma similar a un mapa estelar moderno.

Pues bien, esas 12 estrellas son la primera división sistemática de la noche en 12 áreas temporales, cada una de ellas gobernada por una estrella. Sin embargo, la palabra wnwt nunca aparece asociada a estas tablas estelares de los ataúdes. 

No es hasta el año 1210 a. e. c., en el Nuevo Reino –el periodo del antiguo Egipto comprendido entre los siglos XVI y XI a. e. c.–, que se hace explícito el vínculo entre el número de filas y la palabra wnwt. 

Instrucciones astronómicas

Un templo, el Osireion de Abydos, contiene abundante información astronómica, incluidas instrucciones sobre cómo hacer un reloj de sol y un texto que describe los movimientos de las estrellas. También contiene una tabla estelar de tipo ataúd en la que, de forma única, las 12 filas están etiquetadas con la palabra wnwt.

En el Reino Nuevo había 12 wnwt nocturnos y también 12 wnwtdiurnos, ambos claramente medidas de tiempo. En ellos la idea de la hora está casi en su forma moderna si no fuera por dos cosas. 

En primer lugar, aunque hay 12 horas de día y 12 horas de noche, siempre se expresan por separado, nunca juntas como un día de 24 horas. El tiempo diurno se medía utilizando las sombras proyectadas por el Sol, mientras que las horas nocturnas se medían principalmente por las estrellas. Esto sólo podía hacerse mientras el Sol y las estrellas eran visibles, respectivamente, y había dos periodos alrededor de la salida y la puesta del sol que no contenían ninguna hora. 

En segundo lugar, el wnwt del Nuevo Reino y nuestra hora moderna difieren en longitud. Los relojes de sol y de agua demuestran muy claramente que la longitud del wnwt variaba a lo largo del año: largas horas nocturnas en torno al solsticio de invierno, largas horas diurnas en torno al solsticio de verano.

Para responder a la pregunta de dónde procede el número 12, tenemos que averiguar por qué se eligieron 12 estrellas por período de 10 días. Sin duda, esta elección es el verdadero origen de la hora. ¿El 12 era sólo un número conveniente? Tal vez, pero el origen de las tablas de estrellas del ataúd sugiere otra posibilidad. 

antiguos restos de un templo egipcio en el desierto



















El templo de Osireion en Abydos, Egipto, proporcionó una gran cantidad de información astronómica.Shutterstock

Estrellas cronometradoras

Los antiguos egipcios optaron por utilizar la brillante estrella Sirio como modelo, y seleccionaron otras estrellas en función de su similitud de comportamiento con Sirio. El punto clave parece ser que las estrellas que usaban como cronómetro desaparecían durante 70 días al año, al igual que Sirio, aunque las otras estrellas no fueran tan brillantes. 

Según el texto estelar de Osireion, cada 10 días desaparece una estrella parecida a Sirio y reaparece otra, durante todo el año.

Dependiendo de la época del año, entre 10 y 14 de estas estrellas son visibles cada noche. Si se registran a intervalos de 10 días a lo largo del año, se obtiene una tabla muy parecida a la tabla de las estrellas del ataúd. 

Hacia el año 2000 a. e. c., la representación se hizo más esquemática que precisa y surgió una tabla con 12 filas, lo que dio lugar a las tablas de los ataúdes que podemos ver en los museos de Egipto y otros lugares.

Por lo tanto, es posible que la elección de 12 como número de horas de la noche –y finalmente 24 como número total de horas desde el mediodía hasta el mediodía siguiente– esté relacionada con la elección de una semana de 10 días. 

Así pues, nuestra hora moderna tiene su origen en una confluencia de decisiones que tuvieron lugar hace más de 4 000 años.

martes, 4 de julio de 2023

descubren un relieve de la diosa ishtar en la antigua ciudad asiria de nimrud

 Ishtar (Inanna para los antiguos sumerios) fue una de las divinidades más importantes del panteón mesopotámico. Ishtar estuvo vinculada principalmente con el amor y la guerra, y su figura, representada normalmente como una estrella de ocho puntas, se asoció con el planeta Venus como estrella de la mañana. Esta poderosa diosa aparece de pie, completamente desnuda, con las manos sobre el vientre, sosteniéndose los senos o blandiendo un arco sobre un carro tirado por leones. Amada, pero también temida, Ishtar fue tan influyente en las religiones y culturas del Antiguo Oriente Próximo que su presencia condicionaba la vida de sus devotos seguidores. 


Fragmento de una estela de piedra que representa a la diosa Ishtar descubierta durante las recientes excavaciones en Nimrud.

Fragmento de una estela de piedra que representa a la diosa Ishtar descubierta durante las recientes excavaciones en Nimrud.

Universidad de Pensilvania

Las excavaciones que se han venido sucediendo en diversas áreas del antiguo Creciente Fértil han sacado a la luz numerosas representaciones de Ishtar. Como ha ocurrido ahora durante los trabajos que arqueólogos del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania, en estrecha colaboración con un equipo de arqueólogos iraquíes, están llevando a cabo en la antigua ciudad asiria de Nimrud, gravemente destruida recientemente por el ISIS. Aquí, los investigadores han desenterrado un gran bloque de piedra con una representación de la diosa Ishtar en el interior de una estrella de ocho puntas. 

LA IMPORTANCIA DE ISHTAR

"Nuestro mayor hallazgo esta temporada ha sido el espectacular fragmento de una estela de piedra que muestra a la diosa Ishtar dentro de un símbolo de estrella. Esta es la primera representación inequívoca de la diosa como Ishtar Sharrrat-niphi, un aspecto de la diosa asociado con el ascenso del planeta Venus, la estrella de la mañana, que se encuentra en este templo dedicado a ella", han declarado en un comunicado conjunto el Director de Programa de Estabilización del Patrimonio de Irak y el arqueólogo Michael Danti, de la Universidad de Pensilvania. 

"Nuestro mayor hallazgo esta temporada ha sido un espectacular fragmento de la estela de piedra que muestra a la diosa Ishtar", han declarado los arqueólogos.

Relieve de terracota que representa a diosa Ishtar flanqueada por por lechuzas y posada sobre dos leones. Museo Británico, Londres.

Relieve de terracota que representa a diosa Ishtar flanqueada por por lechuzas y posada sobre dos leones. Museo Británico, Londres.

Hispalois (PD) 

En el transcurso de los trabajos arqueológicos llevados a cabo esta temporada, los investigadores se han centrado principalmente en el interior de un palacio de 2.800 años de antigüedad que fue descubierto durante la pasada temporada. Asimismo, el equipo ha incluido en los trabajos el templo de Ishtar (donde se ha producido el hallazgo), que se alzó en el centro de un conjunto de casas donde posiblemente vivieron sus acólitos y que fue pasto de las llamas cuando Nimrud fue saqueada y destruida durante la invasión de babilonios y medos en el año 612 a.C. 

OBJETOS PRECIOSOS

En otro orden de cosas, el descubrimiento de dos enormes bases de columnas de piedra sugiere que el palacio estaba magníficamente decorado con columnas exquisitamente talladas. En el interior de la sala del trono se encontraron los restos de un cuenco de piedra de gran tamaño, lo que hace suponer a los arqueólogos que el palacio posiblemente disfrutó de un sistema de calefacción central. Asimismo se descubrieron fragmentos dispersos de cáscara de huevo de avestruz y elementos de marfil, materiales raros y que habrían sido extremadamente valiosos a principios de la Edad del Bronce. 

El descubrimiento de dos enormes bases de columnas de piedra sugiere que el palacio de Nimrud estaba magníficamente decorado.

Relieve que representa a la diosa Ishtar datado a principios del II milenio a.C. Museo del Louvre, París.

Relieve que representa a la diosa Ishtar datado a principios del II milenio a.C. Museo del Louvre, París.

PD

Como se ha apuntado anteriormente, fue durante los trabajos que se llevaron a cabo en Nimrud durante la pasada temporada de excavaciones cuando el mismo equipo arqueológico localizó los restos de este importante palacio, que según todos los indicios habría pertenecido al rey asirio Adad-Nirari III, que reinó entre 810 y 783 a.C. y cuyo cuarto hijo, Tiglath-Pileser III, sería el fundador del Imperio Nuevo Asirio y el monarca con el cual el Imperio asirio alcanzaría su máximo esplendor.