miércoles, 24 de mayo de 2017

El Salvador reabre el juicio por el asesinato de monseñor Romer

Acto en memoria del arzobispo Romero.
Acto en memoria del arzobispo Romero. CORDON PRESS
El caso del asesinato del exArzobispo de San Salvador, Mons. Oscar Arnulfo Romero –ahora beato de la Iglesia Católica-, podría reabrirse y se pondría en ruta de la justicia, en especial por la acción de un juzgado local que anuló este jueves un decreto de 1993 que dejó en libertad al capitán del Ejército Álvaro Rafael Saravia, quien había sido el único detenido y procesado por el magnicidio contra el jerarca religioso en marzo de 1980.
El caso Romero, así como el asesinato de seis sacerdotes jesuitas y dos de sus empleadas, llevan décadas en la impunidad.
Romero, beato desde mayo del año pasado y en proceso para convertirse en santo de la Iglesia católica por el Vaticano, era un defensor de los derechos humanos y sus adversarios lo acusaron de ser comunista y colaborador de la subversión izquierdista. Finalmente lo asesinaron el 24 de marzo de 1980 en la capilla del Hospital para Cancerosos “La Divina Providencia”, mientras celebraba la eucaristía.
La bala de un francotirador le destruyó el corazón y le provocó la muerte instantaneamente. Un día antes, en su habitual misa dominical había llamado a las soldados a desobedecer las órdenes que dieran sus jefes de reprimir a los campesinos que protestaban por el hambre ya la falta de tierras que padecían.
Tras el asesinato de Romero la policía allanó una finca donde supuestamente se había confabulado para perpetrar el crimen. El escuadrón de la muerte estaba bajo el mando del poderoso mayor de la inteligencia de la Guarda Nacional (GN), Roberto D’Aubuisson, quien falleció de cáncer 1993. En el lugar encontraron documentos de los implicados pero el único apresado y procesado que el Capitán Saravia, que era el jefe de operaciones de D’Aubuisson, según se testimonia en el Informe de la Verdad de Naciones Unidas (ONU), al finalizar la guerra civil (1980-1992).
En 1993 el gobierno de Alfredo Cristiani y la Asamblea Legislativa promulgaron una Ley General de Amnistía que dejaba sin efecto procesos contra militares y guerrilleros que hubiesen cometido crímenes de lesa humanidad durante la guerra civil, por tal motivo Saravia salió en libertad y vivió como refugiado en Estados Unidos, de donde huyó porque una organización civil Comité para la Justicia y la Responsabilidad (CJA, por sus siglas inglés) le entabló y lo venció en una juicio civil.
El juez de Instrucción de San Salvador, Rigoberto Chicas, consideró en su resolución actual de derogatoria de Amnistía de 1993 es de carácter obligatoria y el juzgador la debe acatar para garantizando los derechos fundamentales de las víctimas en aquellos crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Por lo que anuló el sobreseimiento del capitán Saravia y pide a la Fiscalía el camino a seguir para que se logre hacer justicia en el caso.
El mes pasado el hermano del beato Romero, Gaspar, acudió a la fiscalía general a denunciar el asesinato de Oscar Arnulfo, acontecimiento que según historiadores y analistas hizo estallar la guerra civil (1980-1992).
La Sala de lo Constitucional consideró en 2016 que debe garantizarse una reparación integral a las víctimas de crímenes de guerra, una compensación de los daños ocasionados, la indemnización de daños y perjuicios y el conocimiento público de la verdad, entre otras formas de reparación, por crímenes que cometieron militares y guerrilleros, en especial masacres de campesinos y asesinatos de civil, como los que cometió y reconoció el ex comandante Joaquín Villalobos contra alcaldes municipales de la zona oriental de El Salvador.
El centenario de nacimiento de Romero se celebrará en agosto del presente año. El presidente Salvador Sánchez Cerén envió recientemente una carta al papa Francisco en la que solicitó la posibilidad de hacer coincidir el centenario del beato con su canonización, que según fuentes extraoficiales de la Iglesia católica está bastante avanzada. De convertirse Romero en santo católico, sería el segundo de Centroamérica, una región predominantemente católica. El primer santo fue Pedro de San José Betancur (conocido como Hermano Pedro), ordenado por Juan Pablo II en Guatemala.

Un cofrade, al Papa: “Que sea gay y esté casado por lo civil no afecta a mi fervor por la virgen”

Javier Gimeno, el cofrade castellonense vetado por gay por su hermandad.Ampliar foto
Javier Gimeno, el cofrade castellonense vetado por gay por su hermandad. ÁNGEL SÁNCHEZ
Javier Gimeno es un castellonense de 43 años con una fe “inquebrantable” hacia la patrona de su ciudad, la virgen del Lledó. Se dedica al sector de la moda y trabaja en una tienda de ropa de la capital de la Plana. La del conocido diseñador Higinio Mateu, su esposo desde hace siete años. Hasta hace dos semanas era un ciudadano anónimo, como otros muchos, pero el supuesto veto de la cofradía de la Mare de Déu de Lledó de Castellón, a la que pertenece desde los 12 años, para formar parte de su junta directiva, y una carta enviada al papa Francisco instándole a que interceda “en este error que hay que rectificar” lo han llevado al primer plano mediático. A su pesar.
Fuentes cercanas a la hermandad consultadas por EL PAÍS afirman que la negativa a que Gimeno integrara la junta directiva no se debe a su condición sexual, sino a su “matrimonio irregular”. No obstante, desde la entidad religiosa han evitado hacer declaraciones de forma directa al respecto. Tampoco se han pronunciado sobre la carta al Papa. Sí lo ha hecho el obispado, que asegura que la diócesis de Segorbe-Castellón se remite “a la respuesta que dé -el Pontífice-, ya que se debe en obediencia al santo Padre”. Hasta entonces, “los criterios de actuación son los mismos”, en alusión a la no admisión de Gimeno.
Durante los festejos celebrados a principios de mayo en honor de la patrona de Castellón, que se encarga de organizar la citada cofradía, se conoció el rechazo del colectivo “a mi petición para ser miembro de la junta directiva de dicha entidad”. Así empieza la misiva remitida por Javier Gimeno al Papa, con fecha 17 de mayo, y a la que ha tenido acceso EL PAÍS. “Según las informaciones, el prior de dicha cofradía, don Ignacio Pérez de Heredia, había desestimado mi solicitud en aplicación del Derecho Canónico, por ser homosexual y casado con un hombre”, añade el escrito.
Gimeno explica que cuando fue propuesto para entrar a formar parte de la junta directiva e informa de su estado civil, “a la cofradía no le supone ningún problema, pero al preguntarlo esta a la parte eclesiástica es cuando el prior pone pegas”.
Decide entonces darse de baja en la hermandad. “Me cabreé en su momento, y me sentí mal. Aunque no considero esto un acto de homofobia. Creo que van a rectificar. Si sigue todo igual después de la carta, a lo mejor te digo que sí me parece homofobia, pero por ahora lo veo como un error que hay subsanar. El 90% de la cofradía está conmigo. No entienden que me pase esto a mí, con la devoción que tengo y que me inculcó mi madre” explica. “Aquí mismo, en el despacho, tengo su imagen, mientras hablo contigo”, apostilla.
Afirma que se ha “banalizado” su fe y su “dignidad” por haberle "sometido a un escarnio público" que no merece, menospreciándose su "voluntad de ser miembro de la Real Cofradía (…)”, y pide al Pontífice su intercesión para que se reconsidere el veto y la entidad religiosa “abandone ese posicionamiento retrógrado (…) y abrace a todos sus hijos por igual”.
Muestra su respeto por la postura de la cofradía ante estos hechos, “que debe ser la de la iglesia” y su posicionamiento “es claro sobre estos asuntos”, pero la iglesia “también es misericordia”, dice antes de recordar las declaraciones del papa Francisco en un viaje a Brasil en 2013: “Si una persona gay busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”.
La diócesis de Segorbe-Castellón ha señalado que la admisión o no de los cofrades compete a la entidad religiosa “según sus estatutos”, porque es un “organismo autónomo”, aunque sobre la carta al Papa ha dicho que está “a expensas” de la respuesta que dé, “ya que se debe en obediencia al santo Padre”. Hasta entonces, la situación no va a cambiar.
Javier Gimeno confía en que su misiva de dos folios surta efecto. “Es un papa con mente abierta y creo que lo va a entender y tomará cartas en el asunto. Lo que él predica muchos sacerdotes no lo están haciendo, al menos algunos en Castellón. Reivindico que mi fervor a la virgen no tiene que ver con que esté casado por lo civil o sea homosexual”, señala. Por último, y al tiempo que pide mediación sobre su caso, insta también al Papa a hacer lo mismo con aquellas personas separadas o divorciadas que, al igual que él "también forman parte de la iglesia y que no suponen ninguna amenaza para los valores familiares”.
“No me quitarán la fe, ni porque un prior o un obispo lo diga”, se despide.

El hombre que salvó a 669 niños judíos de la muerte a manos de los nazis

Posiblemente el peor lugar para encontrar a un héroe sea la Bolsa de Londres; aquél edificio en el que todo mundo corre pensando sólo en dinero y preocupándose por el bienestar económico de sus acciones; no es precisamente el ambiente adecuado para que crezca una leyenda capaz de salvar la vida de un puñado de inocentes. En realidad, la presión ejercida por un trabajo como ese provoca un terrible ensimismamiento como el que llevó a Nicholas Winton a querer tomar sus vacaciones esquiando en Suiza; sin embargo, nunca imaginó que el destino le tenía preparado un plan menos recreativo, aunque más gratificante para sí mismo e importante para la historia.
madres quien fue Nicholas Winton

En 1938 Nicholas Winton fue contactado por su amigo Martin Blake pidiéndole que viajara a Praga para ayudarle en un campo de refugiados. El panorama que pudo observar en la capital de República Checa fue extremadamente desolador: por todos lados había gente pidiendo auxilio para sus familias y así poder alejarlas de la inminente amenaza que provenía desde Alemania arrasando con todo lo que se interpusiera a su paso.

maletas quien fue Nicholas Winton

Al ver la desesperación en sus rostros, Winton no pudo hacer otra cosa más que montar una oficina improvisada en el cuarto de hotel en el que se estaba alojando y comenzar a trazar un plan que le permitiera salvar al menos a los hijos de los refugiados trasladándolos a Londres, reubicándolos con familias adoptivas, mientras sus padres encontraban una forma de ponerlos a salvo. No tardó tanto en extenderse la noticia de que un judío inglés estaba dispuesto a apoyar a las familias trasladando a sus niños; cuando se notó, las solicitudes que el hombre tenía de padres desesperados por salvar a sus hijos eran tantas que le sobrepasaban.

llorar quien fue Nicholas Winton

Los embajadores de Suecia y Reino Unido aceptaron dar asilo a los grupos de niños que el hombre estaba dispuesto a salvar, de esta manera, el primer avión de infantes refugiados salió de Praga a Londres el 14 de marzo de 1939. Los siguientes traslados se hicieron por tren de Praga a Londres. En total se realizaron siete viajes exitosos; sin embargo, la gran baja de esta heroica hazaña fue el 1 de septiembre de 1939, cuando el octavo tren se disponía a salir. Ese mismo día Alemania invadió Polonia y cerró todas las fronteras. En la estación de Londres muchas familias se quedaron esperando un ferrocarril en el que 250 niños desaparecieron sin dejar rastro.

Winton siempre se lamentó por este hecho, constantemente repetía que de haber salido unos días antes, esos niños se habrían salvado; aunque supo también que hizo cuanto estaba en sus manos para salvar a 669 niños de las garras del régimen nazi. 

maleta quien fue Nicholas Winton

Toda esta historia jamás fue contada a nadie hasta que en 1988, la esposa de Winton descubrió en su casa un pequeño maletín con registros de cada uno de los chicos que ayudó a salir de Praga. Ese mismo año la BBC, durante la transmisión de su programa “That’s Life”, reunió a Nicholas con algunas de las personas que salvó cincuenta años atrás, mismos que le aplaudieron de pie y le agradecieron por haberles regalado la oportunidad de vivir justo cuando sus expectativas de sobrevivir a la catástrofe estaban prácticamente reducidas.



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La historia de Winton es apenas un ejemplo de lo que muchos hombres y mujeres hicieron para salvar a miles de personas de la amenaza que representaba el régimen nazi; la razón por la que la mayoría de ellas no ha salido a la luz es porque sus protagonistas también temieron por sus propias vidas mientras en sus manos estaba salvar la de muchos otros individuos que hoy se sienten agradecidos de estar vivos.

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Referencias

BBCMuhimuVoz

¿Quiénes fueron los pueblos del mar?

En torno a finales del segundo milenio antes de Cristo se produce el colapso de varios imperios, sistemas palaciales y sociedades organizadas en el Mediterráneo oriental. Coincidiendo con ello aparecen en la historia los “pueblos del mar”, un conjunto de grupos de mercenarios marítimos que aprovechando la debilidad de los estados, saquearon y trastocaron el rumbo  de muchos enclaves, dejando muchas incógnitas sobre su origen.
En torno a finales del segundo milenio se produjo el colapso del imperio Asirio, la destrucción del imperio Hitita, Egipto sufrió un periodo de gran inestabilidad y desaparecieron los palacios micénicos como núcleos de población. El Mediterráneo oriental se tambaleó en todas sus organizaciones políticas. Todas se relacionan con destrucciones violentas y con la aparición de un conjunto de poblaciones belicosas que se han venido a llamar los “pueblos del mar”.
Estos pueblos tenían grandes conocimientos de navegación y cabotaje, y construcción de barcos, y eran empleados como mercenarios por los estados. Con el tiempo desarrollaron un comercio en paralelo al estatal que competía directamente con este. Era sobre de todo de metales y bronce, el material más codiciado en la época. Cuando las redes comerciales cayeron y no había demanda, se dedicaron al saqueo y la piratería.
A lo largo de la historiografía ha habido bastantes dudas acerca del origen de estos pueblos.  Quizás provenían de la ciudad de Ugarit, de la isla de Chipre, de áreas marginales de los imperios, eran filisteos (actual Palestina) o provenientes de las islas del mar Egeo. En la arqueología se relacionan con la desaparición de los palacios micénicos de la península griega, y también con el resto de destrucciones a finales de la Edad del Bronce. Los egipcios de la dinastía XX también les combatieron como revelan los relieves  de Merenptah que los definen como “pueblos del norte que proceden de todas las tierras”. Mencionados en los relieves de Medinet- Habu como peleset y ataviados con un inconfundible tocado de plumas en la cabeza, representan la estampa de un extranjero colonizador y diferenciado.
Relieves de Medinet Habu
Muchos autores han planteado que no fueron causantes de la destrucción sino que aprovecharon estratégicamente el momento de debilidad de estos estados. Los cambios medioambientes, la escasez de recursos, y el cambio en las relaciones de poder formaron una situación de insostenibilidad y conflictividad de las ciudades- estado que acabaron por destruirlas. Los restos arqueológicos no solo nos descubren destrucciones a finales del segundo milenio sino un patrón de asentamiento de los pueblos más disperso y menos urbano, y un aumento de los recursos defensivos y las murallas.
Aunque los “pueblos del mar” como mercenarios no tenían un punto de poder centralizado, tomaron Chipre como eje de las comunicaciones. La riqueza de sus yacimientos y la extensión entre las élites de todo el mediterráneo del uso de la cerámica bícroma que se creaba allí confirman esto. No eran una nación como tal, ni siquiera una etnia  sino el conjunto de varios pueblos de procedencia mediterránea que se unieron como un grupo socioeconómico. Tenían una economía cambiante, siempre basada en las comunicaciones por mar, siendo una especie de “vikingos de la Antigüedad”. Supusieron una amenaza para los estados tradicionales como Egipto o el Hatti porque eran un poder descentralizado y así no podían entrar en la lucha de estado contra estado.
Mapa del Mediterráneo Oriental a finales del II milenio a.C.
Se han vertido distintas teorías sobre su final. Muchas los asumen como los filisteos de Canaán (actual franja de Gaza)  de forma directa, por las peculiaridades lingüísticas respecto a otros idiomas, la repetición de la cerámica bícroma y su enorme habilidad para forjar el bronce, y especialmente el hierro, el material más novedoso y apreciado de la época, tanto como el oro o la plata. En cualquier caso con el tiempo Chipre iría perdiendo peso y lo iría ganando la costa levantina oriental, de dónde surgieron los fenicios, los grandes comerciantes del mundo antiguo. De una forma u otra estos pueblos acabarían estableciéndose en tierra y convirtiéndose en los filisteos que aparecen en los textos bíblicos, o fundiéndose con las poblaciones locales y la red de comerciantes de todo el Mediterráneo.
Aun hoy los historiadores mantienen intensos debates sobre el origen real, su papel en la destrucción de los imperios y su auténtica identidad. La arqueología y la historia todavía tienen mucho que decir de estos “pueblos del mar”.
En colaboración con QAH | El Bigote Obsceno
Vía| ARTZY, M; Los nómadas del mar, Bellaterra, 2007, Barcelona.

domingo, 21 de mayo de 2017