No sé si te has planteado alguna vez que vas a ser la persona con la que mas vas a dialogar, te vas a acompañar o a maltratar con tus diálogos toda la vida, y nadie estará siempre contigo cono tú.
Por lo tanto, ese dialogo interno que tenemos con nosotros mismos es vital para nuestro bienestar.
Si queremos aprender a no juzgarnos, es necesario conocernos bien y construir una imagen fiel a lo que SOMOS, sin distorsiones ni condicionantes externos.
Cuando no nos tratamos bien, es decir, cuando nos juzgamos haciéndonos daño, aparecen en nosotros sentimientos y comportamientos dañinos:
- Rabia y dificultad para conectar con nosotros mismos que deriva en aislamiento.
- Culpamos a los demás de nuestros sufrimientos.
- Sentimientos de incapacidad, vulnerabilidad y la dificultad para aceptar que tenemos la capacidad para generar cambios en el presente, y reconocer que estos cambios solo dependen de nosotros mismos.
- Utilizamos un lenguaje limitante que provoca desesperanza, y nos impide pensar que el futuro será mejor.
("No estamos aquí para sobrevivir"- Pablo García-Valdecasas)
No hay comentarios:
Publicar un comentario