jueves, 22 de enero de 2026

​EL GRAN VIAJE DE LA VIDA...¿A DÓNDE VAS?

M Tras la tragedia vivida en estos días, se hace inevitable detenerse y reflexionar sobre lo frágil que es la vida y lo poco conscientes que somos, muchas veces, del valor real de cada instante.


 Los acontecimientos nos recuerdan que nada está garantizado y que el tiempo, aunque parezca infinito, es profundamente limitado.


Hoy, al salir de un examen, sentí el impulso de llamar a mis abuelos para tomar un café con ellos. 


Un gesto sencillo, casi cotidiano, que terminó convirtiéndose en el mejor momento de mi día. 


En esa conversación, en sus palabras y en su manera de estar presentes, encontré una calma difícil de describir.


A menudo olvidamos la grandeza que tenemos en nuestras vidas. 


No solo en los grandes logros, sino en las personas que nos acompañan y nos enseñan sin darse cuenta: sus historias, su sabiduría, su forma de afrontar el dolor y el duelo, incluso después de haber perdido a una gran amiga en la gran tragedia del domingo.


 Su fortaleza, su serenidad y su amor silencioso son lecciones que no aparecen en ningún libro.


Todo esto me ha recordado la importancia de vivir con más conciencia, de abrazar más, de decir lo que sentimos y de agradecer lo que tenemos mientras lo tenemos. De valorar lo sencillo, lo cercano y lo verdadero.


Belén Pérez Rodríguez

martes, 20 de enero de 2026

​DAR PASOS HACIA LA SABIDURÍA.

Cada año que pasa el tiempo nos va afinando la mirada.


Aprendemos, a veces con dolor, a distinguir lo esencial de lo accesorio y a soltar lo que ya no merece tanta energía.


Las prisas se vuelven menos urgentes, las apariencias menos importantes, y las personas más centrales.


No se trata de sumar años, sino de permitir que los años nos humanicen, nos hagan más humildes y más capaces de amar.


Juan Antonio Mateos Pérez

lunes, 19 de enero de 2026

​REÍR Y VIVIR CON ALEGRÍA


Reír es quizá la mejor coartada de la vida: nos salva del peso excesivo, nos devuelve la proporción y nos recuerda que no todo merece ser tomado con gravedad.


La risa abre grietas en la dureza del mundo y deja pasar la luz.


Quien sabe reír ha aprendido a resistir sin amargarse y a vivir sin perder la ternura.


Juan Antonio Mateos Pérez

viernes, 16 de enero de 2026

​HAY TANTA BELLEZA A TU LADO...¡ NO TE LA PIERDAS

La realidad está continuamente hablándonos, regalándonos VIDA si sabemos contemplarla.


 Es una pena porque solo unos pocos, los sabios, los despiertos, los que se dejan asombrar, los que saben vivir, los que están atentos, conectan con esa VIDA que se nos regala en todo lo que nos rodea cada día.


 Mucho me temo que en estos últimos años estamos perdiendo esa capacidad contemplativa y simbólica, que es la que nos conecta con el TODO, CON LA VIDA.


 De todos los años que llevo como docente, percibo como a los alumnos cada vez más  les cuesta convertir cualquier realidad observada en realidades simbólicas, en realidades que comunican algo que está más allá de dichos objetos.


 Y es que nuestra vida interior (espiritual-interioridad) se nutre de símbolos y se expresa a través de ellos, de ese sentido, significado, que se esconde detrás de cualquier realidad (película, canción, experiencia, mirada…).


 ¡Todo nos habla! Los símbolos nos ayudan a expresar los más hondos sentimientos y pensamientos, y cuando no somos capaces de transcender la realidad, nuestra vida es pura superficialidad, es  monótona y rutinaria...


Hoy...¡ deja que LA VIDA te hable!


(Soy CONSCIENTE luego VIVO, ...¡¡VIVE desde lo que ERES!! Pablo García-Valdecasas)

​SI MIRAS BIEN ...TODO PUEDE HABLARTE DE AMOR.

"¡Qué maravilloso esno tener idea

de lo que va a suceder el día de hoy!


Dejar que el día te sorprenda.


Despertar por la mañana

como un bebé recién nacido,

el pasado completamente limpio,

el futuro un misterio.


Saber que todo sucederá

exactamente como tiene que hacerlo.


Saber que no hay nada más elevado,

más espiritual, más noble,

que levantarte de la cama,

cepillar tus dientes,

vestirte,

y dar un paseo por el aire fresco.


Entender

que no hay nada que entender.


Vivir cada día, cada hora, cada momento

sabiendo que éste es tu último día, tu última hora, tu último momento.


Y saber que el último día es también el primero.


Y cada momento final un nuevo comienzo.


Ver la presencia en todas y cada una de las pequeñas cosas.


Ver a la muerte no como un enemigo

sino como el descanso profundo para el viajero agotado.


Mirar el mundo y ver sólo un amor que no tiene nombre

reflejándose de vuelta hacia ti".


Jeff Foster