lunes, 24 de febrero de 2014

¿QUÉ ES TEOLOGÍA BÍBLICA?

Podemos distinguir dos amplios tipos de teología: Teología Bíblica y Teología Eclesiástica. La Teología Bíblica trata con la manera en que Dios se presenta a Sí mismo y sus acciones en la Biblia misma, mientras que la Teología Eclesiástica trata de cómo la Iglesia ha aplicado el contenido de la Biblia a partir del cierre del canon de la Escritura. La teología Bíblica es una ciencia originada en el mundo protestante y bastante joven, dentro de la concepción de los estudios bíblicos que ha cumplido ya doscientos años, pues nació en el 1787 con la obra de J.Ph. Gabler. y que ha ido consiguiendo hacerse un hueco importante en las ciencias teológicas, no sin cierto debate y conflicto con otras concepciones teológicas. Algunas de las razones para este aumento de importancia se pueden encontrar en la necesidad de unificar un cuerpo doctrinal para la enorme cantidad de material aportado por la exégesis tradicional, el poder crear un punto de discusión bíblico que ayude al ecumenismo y la posibilidad de renovar la teología católica a partir de sus textos base.
No es fácil dar una definición de teología bíblica. La Teología Bíblica a menudo es definida como el desarrollo y descubrimiento histórico de la revelación de Dios, o de la revelación de Dios y de la historia de su redención y transformación para la humanidad y del mundo. En la practica generalmente la Teología Bíblica resulta ser más amplia que esto, y también incluye el estudio de la estructura literaria y de la temática Bíblica. Existe, sin embargo, consenso en considerarla como una rama de la teología positiva: Spicq, Prat, Hugon, Muñiz, A. Feuillet...
Así, la Teología Bíblica muestra el carácter progresivo del contenido doctrinal de la Biblia que es considerado a lo largo de la historia de la salvación por medio de la cual Dios se revela y salva. La Teología Bíblica recoge los resultados dispersos de la exegesis particular con el objetivo de conocer mejor cada una de las etapas de dicho proceso de revelación y salvador que se dad en la historia, junto a la Teología Bíblica, además de la exegesis ya mencionada, tenemos la Critica Textual que, como su nombre indica, se ocupa del estado actual de nuestros conocimientos tocante a los textos bíblicos más antiguos para obtener la mayor claridad posible y así el mejor entendimiento del mensaje revelado. En palabras de algunos autores, la teología Bíblica se podría definir como:

ü  J. Alonso: "la teología bíblica es una disciplina que recoge y sistematiza los datos de la fe bíblica, teniendo en cuenta la particular dinámica con que esa fe ha aparecido en la historia de un pueblo, que al mismo tiempo que historia humana, era revelación divina, pero tratando también de superar el historicismo mediante la proyección de la revelación bíblica llegada a su término, sobre las líneas ascensionales”.
ü  Hamp: “ la experiencia global de todo el contenido teológico, religioso y moral de los libros canónicos de la Sagrada Escritura como revelación sobrenatural".
ü  G. Rabeau: “la exposición histórico-genética de las doctrinas reveladas que están consignadas en los Libros Santos de los dos Testamentos".
ü  G. Vos: “La Teología Bíblica es aquella rama de la Teología Exegética que trata con los procesos de la auto-revelación de Dios depositada en la Biblia.”

La problemática actual más acuciarte dentro de la teología bíblica estriba en la elección del criterio unificador del material exegético (el problema del canon). Ceuppens y Heinsich han adoptado el orden de la Summa y de la Dogmática, respectivamente. En una dirección radicalmente opuesta se mueven Meinertz, Bonsirven, Lyonnet; J. B. Bauer..., que aspiran a agrupar las ideas religiosas bíblicas en torno a alguna idea fundamental que procede de la misma Escritura, sin introducir consiguientemente en la teología bíblica a ninguna de las categorías de la teología contemporánea. El P. Spicq avanza más aún, criticando el método seguido por muchos especialistas de tratar por separado las diversas fuentes del mensaje divino: Sinopticos, S. Pablo, Comunidades primitivas... Contrapone a estas teologías una teología bíblica de síntesis que supere las categorías particulares de cada autor y recoja todos estos elementos dispersos alrededor de ideas, que reflejen el pensamiento de los distintos autores inspirados. Propugna como idea central, el amor, que expresa a la vez el misterio de Dios, según san Juan, y las relaciones reciprocas de Dios y el hombre, según el conjunto de las Escrituras.
Precisamente porque se trata de una metodología global, que da motivo y forma y significado a los diversos métodos empleados, los relativiza a todos en relación con el texto, que es lo absoluto... Por eso no hay que absolutizar la historia en sentido positivista (contra el positivismo de todo tipo); no hay que absolutizar la letra (contra todo tipo de fundamentalismo); no hay que absolutizar ni siquiera el espíritu, apartado de la letra (contra todo misticismo y espiritualismo exotérico, peligrosamente abierto al subjetivismo); ni hay que absolutizar siquiera el significado (contra toda hermenéutica absolutizante). De todas formas, la metodología teológica tiene que ser histórica (para respetar la relación de las tradiciones con el referente histórico); tiene que unir "la letra y el espíritu", ya que la palabra de Dios se ha encarnado en un texto concreto; y tiene que llegar, más allá del sentido, al significado para mí, para la Iglesia, para el mundo.
Braun expone así́ su concepto: la teología bíblica  presupone una exegesis teológica; un análisis de los textos bíblicos a la luz de la fe, con la mira puesta en el contenido doctrinal, nos llevará a la síntesis doctrinal de los textos explicados. Insiste por tanto en la necesidad de esa exegesis hecha en creyente. En esto se aparta de la definición del P. Prat, que supone la posibilidad de que una teología bíblica se haga fuera de la fe. Con este presupuesto, llama teología bíblica al término del esfuerzo racional que, a partir del sentido literal, tiende a organizar el conjunto de la revelación bíblica mostrando cómo forma un todo coherente. Sin embargo, no da a este estudio la categoría de teología bíblica sino en un sentido amplio. A modo de hipótesis presenta la autentica teología bíblica como una teología inspirada. La síntesis realizada, por aquella es consecuencia del trabajo de un teólogo determinado, mientras que en la teología inspirada la síntesis seria obra del mismo autor inspirado. También seria teología inspirada la síntesis de toda la doctrina bíblica en función de las categorías de un determinado autor inspirado. El cuarto evangelio es un ejemplo dé ello, y piensa Braun que una síntesis doctrinal de conjunto es posible tomando como base la teología de san Pablo, o, mejor, la de san Juan.

Conclusión
Como vemos, la problemática actual de la teología bíblica se centra en gran parte en el estudio de las llamadas categorías conceptuales de la Biblia. El objetivo de la teología bíblica seria penetrar en la Escritura con el mismo espíritu de los autores inspirados e interpretar sus ideas de acuerdo con sus categorías conceptuales. Por nuestra parte creemos que esta teoría de las categorías bíblicas como objeto de la teología bíblica o como método sintetizador de la doctrina bíblica, es plenamente aceptable si se entiende como un estudio positivo, filológico- histórico de los conceptos claves de la Biblia, a fin de realizar mediante ellos la síntesis doctrinal de la Escritura.
La historia de la moderna teología bíblica muestra un cierto número de enfoques  diferentes.
a. Los primeros usos del término estaban más concentrados simplemente en brindar textos probatorios para sustanciar las declaraciones doctrinales de la teología sistemática.
b. Una vez que los dos Testamentos llegaron a ser objetos de estudio por separado, encontramos, particularmente en las teologías del Antiguo Testamento, el material organizado de acuerdo a títulos doctrinales.
c. Algunas teologías bíblicas más recientes toman el material de cada libro (o corpus, lo que puede incluir más de un libro) a la vez. Esto puede conducir a una falta de integración de los varios corpus que se hallan en el canon único de la Escritura.
d. Otro enfoque consiste en tratar con el material de manera temática, y tratar de mostrar
los vínculos unificadores entre las varias partes del texto (libros o corpus).

Nacho Padró

L'acompanyament és un tret que ens diferencia.

AIMM A 01
La paraula comunitat ens provoca moltes reflexions i sentiments. Convivim i passem al centre moltes hores... més que potser amb la pròpia família, compartint la mateixa aventura. Els petits gests són importants en la convivència en comunitat: es tradueixen en animar, acollir, acompanyar, facilitar les coses ... virtuts senzilles que han d’estar presents en la vida quotidiana.
La nostra comunitat ha de ser un referent, un lloc on trobar suport, consol... L’acompanyament és un tret que ens diferencia d’altres comunitats educatives. És un tret que ens caracteritza i ens enforteix. Llegides en clau d’equip directiu, les paraules de Marcel•lí ens són inspiradores: cal viure i no només predicar, reconèixer la bellesa i bondat dels altres i comptar amb tothom com elements que poden aportar i són importants, emmirallar-nos en l’exemple de Maria i procurar que el col•legi sigui un lloc on tothom es senti amb oportunitats de creixement.
L’espiritualitat i el carisma marista de vegades són difícils de definir, però tenim la sensació que dins del col•legi, i amb la nostra comunitat educativa, és quan vivim de veritat l’espiritualitat i l’experiència religiosa. És més fàcil transmetre-les des de “l’estar” i des de la presència propera. Tenim la sort de poder compartir amb freqüència moments de convivència amb les comunitats de germans de Sants i Les Corts que ens acullen amb pregàries i dinars plens de fraternitat. També les formacions i trobades a Alcalà, Madrid, Valladolid, l’Hermitage... en què hem participats els membres de l’Equip Directiu han estat moments enriquidors on hem compartit experiències i vivències.
Déu se’ns revela en els nostres companys, en els germans, en els alumnes, en les famílies: en la comunitat.
Maristes Sants-Les Corts, Equip Directiu

sábado, 15 de febrero de 2014

Més aprop del Cél

Fa 27 anys que em vaig fer germà marista, i mai m’he penedit o m’ha passat pel cap que pogués fer una altra cosa que estar amb nens i joves, i ajudar als qui més ho necessiten. Donant classe, fent catequesi, gaudint de l’esport i la muntanya, a prop dels més desatesos, amb festes i pregàries… En fi, que aquesta “primera part” l’he disfrutada intensament com a germà marista. I ara sento que tot just he començat la segona part de la meva vida, a l’altra banda del món. A Catalunya ja era missioner. Qui que m’estigui llegint, si és cristià i s’ho pren seriosament, tingui 18 o 81 anys, també ha de col·laborar en la Missió, allà on estigui. Era el meu lloc de missió, amb la comunitat i la família marista de Lleida, de Mataró, de Badalona… I allà sempre, a classe i a la catequesi, a les convivències i als recessos, al cole i al carrer, he intentat transmetre als nens i joves aquesta important missió que tots, com a humans, tenim: la terra pot ser i l’hem de convertir en un lloc meravellós, la gent és bona i la vida és bella, la justícia i la pau per a tothom és mil vegades més important que els diners o el nostre benestar occidental… I parlava –fins a fer-me “cansino”- del Tercer Món, dels països i la gent que pateix, de la nostra responsabilitat respecte a tot el què passa a la Terra... Doncs ja estava bé de parlar i fer “alguna coseta”. Ara em tocava fer una passa més gran, concretament de 10.000 km si parlem d’espai físic -molt més en el psicològic,. cultural, familiar…- i he arribat amb la meva motxilla a Tailàndia. No sé per quant temps, però tant de bo sigui capaç d’estar-m’hi molt i molt. Això del clima tropical, el menjar “spicy”, les comoditats mínimes, la llengua indesxifrable de moment, el shock cultural i tot allò ha tingut una mínima importància en aquests primers mesos, i espero que continuï així d’ara endavant. El que de veritat m’importa és la gent, els nens, especialment els pobres.  Ni tan sols poso en primer lloc el parlar de Jesucrist o treballar per estendre l’Església. En primer lloc està treballar pel Regne de Déu, que és justícia, pau, fraternitat universal, joia, Natura, festa… Després ja venen les altres coses. Els maristes de Ad Gentes, germans i laics, estem anant allà on ningú hi vol anar en aquests països. Pot sonar pedant, però és ben bé així: els germans s’han presentat als bisbes de cada país i s’han ofert per anar allà on no hi vol anar ningú, pel que sigui.   Això vol dir que molts estan lluny dels carrers asfaltats, l’aire condicionat o la connexió d’Internet, i fins i tot pot ser que et passi un elefant pel costat de casa… però s’hi està més a prop del Cel! 

G. Andrés Barrera - 

martes, 11 de febrero de 2014

El Conductor Borracho

Por un sinuoso camino y a gran velocidad, un hombre borracho conducía su carro. De repente, perdió el control del carro, se salió del trayecto y se precipitó contra una charca pestilente. Varias personas, al ver el accidente, corrieron al lugar y ayudaron a incorporarse al conductor.
No podía ocultar su borrachera y, entonces, uno de sus auxiliadores le dijo:
--Pero, ¿es que no ha leído usted el célebre tratado de Naraín Gupta extendiéndose sobre los efectos perjudiciales del alcohol?
Y el ebrio conductor, sin dejar de hipar, tartamudeó:
--Yo soy Naraín Gupta.

Así procede el falso gurú.

domingo, 9 de febrero de 2014

Cada vez menos gente en las Iglesias


Nuestras iglesias están cada vez más vacías. Disminuyen las vocaciones a la vida religiosa. La práctica religiosa es cada vez menor en cada vez mayores capas de la población. Y, como consecuencia de todo este panorama, se apodera de los creyentes una difusa e incómoda sensación de desánimo. Tal es la percepción que podemos tener cuando echamos una ojeada a la situación de la Iglesia. Se entiende, claro está, de la Iglesia del así llamado primer mundo. Porque en los países del así llamado tercer mundo la vitalidad de las comunidades cristianas es mucho mayor. En una conferencia pronunciada en un congreso de abades benedictinos, el autor del presente artículo, biblista de reconocido prestigio, afronta toda esta problemática. Y lo hace originalmente, relacionándola con la idea bíblica del pequeño número, del resto. Habrá que saber ver en todo ello la obra de Dios, quien empieza siempre por realidades pequeñas y las hace crecer. Y habrá que evitar también que el pequeño número no sea consecuencia de la desidia humana, que puede malograr la obra iniciada por Dios.

Kleiner werdende Konvente und das biblische Prinzip der kleinen Zahl, Die beiden Türme. Niederaltaicher Rundbriefe 37 (2001) 66-81