Un proverbio chino afirma: "Ámame cuando menos lo merezca porque es cuando más lo necesito".
La verdadera compasión nos lleva incluso a amar a quien “no se lo merece”. Pero en realidad: ¿hay alguien que no se merezca ser amado?
Escuché hace tiempo una frase que decía: “quien no ama, es porque necesita sentirse profundamente amado”. Yo añadiría incluso no sólo a quien no nos ama, sino a quien nos hace daño, a quienes nos hacen el mal, necesitan más de nuestro amor, porque quizás por esa falta de amor, es por lo que actúan así y necesitan más que los amemos.
Porque el amor, la compasión bien entendida, que nos lleva incluso a sufrir por amor, es lo único que provoca cambios revolucionarios.
No es fácil, lo sé, esto es para los que quieren “nota” para los que quieren alcanzar la verdadera sabiduría.
Esta es la esencia del ser humano, mirar desde dentro (desde el interior) y desde abajo (desde los últimos).
Quien comprende lo que SOMOS, y tiene la convicción profunda de que SOMOS una gran familia, no tiene más remedio que vivir desde la compasión, porque la compasión, comprender al otro y a nosotros mism@s, forma parte de lo que SOMOS.
("No estamos aquí para sobrevivir"- Pablo García-Valdecasas)
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