martes, 10 de septiembre de 2019

El libro que conservó su brillo durante 2.000 años en el fondo de una cueva

Un conservador de los Manuscritos del Mar Muerto los examina durante una exposición en 2014 en Hong Kong.
Un conservador de los Manuscritos del Mar Muerto los examina durante una exposición en 2014 en Hong Kong.  GETTY IMAGES
El Rollo del Templo, de más de ocho metros de largo y escrito en hebreo en el año 250 a.C., ha resistido más de 2.000 años de vida en una cueva. Las 18 hojas pergamino, divididas en capas, destacan principalmente por su blancura color marfil y su grosor de ni siquiera 0,1 milímetros. La obra fue uno de los manuscritos que se hallaron en la región del Mar Muerto el pasado siglo y la que mejor se conservó. Las principales claves sobre su preservación que ofrece un estudio del MIT (Massachusetts Institute of Technology) publicado este viernes en Science Advances son, ni más ni menos, que la sal y el desierto.
Las cuevas de Qumrán (Cisjordania).
Las cuevas de Qumrán (Cisjordania).  GETTY
Los Manuscritos del Mar Muerto, que los eruditos definen como unos de los tesoros más grandes del patrimonio cultural, se preservaron entre caliza en once cuevas de Qumrán (valle del desierto de Judea en Cisjordania) que les mantuvieron protegidos de la humedad. La obra permaneció en un ambiente seco, encerrado en una jarra. Además, para que ningún saqueador encontrara aquellos libros muy preciados, los miembros de la comunidad judía los escondieron bajo escombros y guano (sustancia formada por los excrementos de aves y murciélagos).
El estudio de la composición por el MIT, basado en rayos X y en la espectroscopia, ha demostrado que el El Rollo del Templo fue producido de manera distinta que los demás. Admir Masic, uno de los autores de la investigación y profesor de ingeniería civil y ambiental del MIT, considera la obra como la perfección: “Era el pergamino más increíble. Consiguieron crear un soporte perfecto, muy brillante. Era el más bonito de todos los que había". El manuscrito se elaboró con piel de animal y encima de esa capa llamada colágena (orgánica), se depositó otra inorgánica para preservar la tinta. Esta última desprende restos de sodio en altas concentraciones, junto a calcio y azufre.Aquella alta y sorprendente presencia de minerales (que no viene del entorno) ha permitido, según creen los investigadores, mantener el brillo del pergamino y la legibilidad de la escritura. El profesor supone que la comunidad judía desconocía las propiedades de esas sustancias y que tuvo suerte. "Pero está claro que tendríamos que aprender de ellos", añade.
La confección de los manuscritos consistía en eliminar los pelos y la grasa sumergiendo la piel en una solución de cal. Otras veces, la depilación involucraba un tratamiento enzimático aplicando granos fermentados y tanino (sustancia orgánica que sirve a transformar la piel cruda en cuero). Una vez tendido al máximo en un marco, seco y limpio, el tejido se frotaba con sal. “La producción de este tipo de soporte costaba muy cara. En esa época, el ganado era lo más valioso y El Rollo del Templo, por ejemplo, está fabricado con la piel de entre 10 y 15 ovejas", comenta Masic.   
"El Rollo del Templo está fabricado con la piel de entre 10 y 15 ovejas"
Pero, por muy brillante e "increíble" que sea, El Rollo del Templo también ha demostrado vulnerabilidad a lo largo de su existencia. “La sal es muy peligrosa y lo sabemos. Podemos diseñar mejores estrategias y evitar los riesgos de deterioro debido a la humedad. Hay que evitar los viajes. La obra necesita estabilidad”, explica el experto. En 1956, al salir de su escondite seco y seguro, la presencia de agua aumentó en la capa orgánica del libro y aceleró su deterioro. Los beduinos fueron los primeros en encontrar la obra y la vendieron a un comerciante de antigüedades. Este mercante cambió su encierre original por celofán y lo confinó en una caja de zapatos bajo el suelo de su casa. Al querer desenrollar el tejido una y otra vez después de su hallazgo, el gran manuscrito de ocho metros de largo se fragmentó. Cuando los investigadores accedieron a él, los curiosos y la humedad ya habían dañado demasiado el tejido, según cuenta el estudio. Frente al destrozo, los restauradores interrumpieron el proceso de desgaste gracias a una corta congelación. Hoy, los trozos de la obra permanecen estables y expuestos tras un cristal en el Santuario del Libro, un ala del Museo de Israel de Jerusalén. 
Para Admir Masic está claro que la era moderna debe inspirarse en esta técnica para, en primer lugar, detectar falsas obras artísticas. "Es muy difícil crear el mismo producto. Es una obra artística cuya composición nadie conoce", explica el experto. El segundo avance que sugiere este descubrimiento es trasladar el método del pasado a la construcción vigente. “Por ejemplo, los romanos eran los mejores construyendo edificios. Por lo tanto, la tecnología de la antigüedad puede optimizar nuestra arquitectura para que viva 2.000 años y más”, concluye el profesor.

Najat el Hachmi: “El feminismo islamista aísla a las mujeres musulmanas”

Después de años de lucha y compromiso feminista, Najat el Hachmi (Beni Sidel, Marruecos, 1979) ha tenido necesidad de lanzar un grito de alerta. Tras el éxito de su última novela, Madre de leche y miel (2018), la escritora publica ahora Siempre han hablado por nosotras (Destino), un alegato breve pero contundente contra los nuevos velos mentales que en su opinión tratan de separar no solo a las musulmanas del resto de mujeres, sino a todos los musulmanes de origen inmigrante respecto de la comunidad en la que viven.
PREGUNTA. En el libro hay malestar y combate. Dice que no lo escribe por valentía sino para sobrevivir. ¿Por qué?
RESPUESTA. El panorama de las mujeres que procedemos del ámbito musulmán está cambiando mucho. Hay una regresión en avances que creíamos irreversibles. Me preocupa cómo algunos discursos muy peligrosos penetran en las mentes jóvenes. Tienen acceso a la educación, al trabajo, pero algunas defienden, con un impacto mediático importante, ideas que van en contra de la igualdad.
P. Muchas vuelven al velo, con lo que les costó a ustedes quitárselo. 
R. Nosotras sufrimos la discriminación en la propia piel, pero el contexto en el que crecimos nos permitía ver que era posible un destino distinto del de nuestras madres. Ahora no solo se ponen voluntariamente el pañuelo, el signo externo de toda esa involución, sino que asumen un discurso que acaba justificando y legitimando la discriminación de las mujeres. El pañuelo es la punta del iceberg de una estrategia para imponer la idea de que todo aquello que pertenece al ámbito religioso, como hay que respetar las religiones, no se puede cuestionar.
P. Defienden el derecho a cubrirse como una cuestión de identidad.
R. Sí, y al principio pensaba que era algo minoritario, pero la idea de que mi religión es mi identidad se ha ido contagiando. Puedo entender que la religión vertebre el día a día, pero es una trampa hacernos creer que, por el hecho de que la religión forme parte de nuestra identidad, las mujeres tengamos que mostrarlo en la forma de vestir. El objetivo está claro: volver a taparnos, obligarnos a mostrarnos siempre dentro de los límites de la religión. 
P. ¿Cómo se canaliza el discurso?
R. Uno de sus principales valedores es el llamado feminismo islámico. Me parece fantástico que las creyentes intenten hacer compatibles las creencias y la necesidad de igualdad. El problema aparece cuando pretenden que los derechos de todas dependan de textos sagrados y niegan la misoginia estructural de las religiones monoteístas, tan evidente en el islam. 
P. En su libro sostiene que este feminismo identitario se aprovecha de ciertas teorías del pensamiento decolonial.
Las 'hiyabistas' de Instagram venden la idea de que por fin la modernidad puede ser compatible con la religión
R. Lo que vienen a decir es que las reivindicaciones de las mujeres blancas occidentales no son representativas de las mujeres musulmanas y además se las acusa de estar ejerciendo sobre el resto de mujeres la misma dominación que los hombres blancos occidentales ejercen sobre ellas. Es tan efectivo apelar a la culpa de las mujeres… He visto a feministas que siempre han sido antirracistas sentirse acomplejadas ante estas acusaciones. ¡Que a estas alturas me digan que mi problema como mujer se debe a lo que haga la mujer blanca occidental es de locos! 
P. ¿Y por qué cree que estas ideas seducen a las jóvenes?
R. El cuestionamiento feminista siempre es doloroso. Tomar conciencia y enfrentarte a tu entorno es muy duro, a veces tienes que cuestionar a quien más quieres. Seguramente a muchas jóvenes les resulta más fácil esquivar esa confrontación y tomar la vía del feminismo islamista. Aunque a largo plazo tenga peores consecuencias, porque tarde o temprano se van a topar con los efectos de la desigualdad que legitimaban.
P. Si las mujeres no van a las mezquitas ni a los oratorios, ¿cómo les llega este discurso?
R. A través de las redes sociales. Las hiyabistas de Instagram tienen un éxito tremendo y venden la idea de que por fin podemos hacer compatible la modernidad con la religión. Se nos presentan como una opción moderna, atractiva, tecnológica, fashion. Lo que no aparece es la carga patriarcal que subyace. La idea de fondo sigue siendo que el problema es el cuerpo de la mujer, nunca el comportamiento del hombre. Todo radica en que la mujer es responsable del deseo masculino y culpable del caos que, según los fundamentalistas, amenaza a la sociedad musulmana.
P. Sorprende que unas ideas tan arcaicas penetren tan fácilmente…
R. El problema es que no estamos vacunadas frente al fundamentalismo islamista. Cuesta ver que lo que propone en realidad es un doble desarraigo: de la sociedad en la que vivimos, porque las normas que impone hacen muy difícil la convivencia, y de nuestras familias y origen porque si no practicamos la religión como dice, no somos buenos musulmanes. Eso nos deja en lo que el antropólogo Jordi Moreras llama “identidades a la intemperie”. Me deja perpleja cómo desde la izquierda se facilita que el elemento religioso penetre en la esfera pública. En aras de la inclusión y el respeto a la diversidad, se considera legítimo presentarse en la esfera pública en tanto que musulmanes, y eso lo vemos cada vez que hay un atentado islamista. Con la idea de prevenir la islamofobia, se da voz a los musulmanes como grupo religioso diferenciado. Es lo que buscan los terroristas: visibilidad y que nos atrincheremos en nuestra comunidad. Me siento decepcionada. Todo esto no deja de tener un componente racista. Sus consecuencias solo nos afectan a nosotras: a nadie que no sea musulmán le van a imponer el velo. Cuando se defiende que hay que respetar el velo porque es una cuestión de identidad, no se tiene en cuenta que lo que persigue el feminismo islamista es aislar a las mujeres musulmanas. 

El papa arremete contra la “cultura del privilegio” en una misa en Madagascar

Fieles saludan el paso del papa Francisco por una calle de Antananarivo, el 7 septiembre de 2019
Fieles saludan el paso del papa Francisco por una calle de Antananarivo, el 7 septiembre de 2019 © AFP Mamyrael

Cientos de miles de malgaches pobres de todo el país se congregaron este domingo en Antananarivo para asistir a la gran misa del papa Francisco, que en su homilía arremetió contra “la cultura del privilegio y la exclusión”.

La ceremonia reunió a un millón de fieles en el lugar llamado Soamandrakizay (“Un bien para la eternidad”, unas 60 hectáreas de antiguos viñedos acondicionadas), más de los 800.000 que esperaba la iglesia católica local.
En el inmenso terreno situado en un extremo de la capital los fieles esperaron al pontífice protegiéndose con plásticos del polvo barrido por el viento.
Pese a la fatiga de la espera y ataviados con sombreros amarillos y blancos, saludaron alegres a Francisco, quien llegó a bordo de un papamóvil fabricado en la isla de Madagascar.
En primera fila, frente a la tribuna, estaban las personalidades, bien vestidas, sentadas en cómodas sillas bajo toldos blancos. La homilía pareció dirigirse a ellos, los ricos de un país de 25 millones de habitantes, donde nueve de cada diez sobreviven con menos de dos dólares al día.
No hay que “manipular el Evangelio” sino “construir la historia en fraternidad y solidaridad, en el respeto gratuito de la tierra y de sus dones sobre cualquier forma de explotación”, dijo el pontífice.

“Privilegio y exclusión”

Francisco fustigó “ciertas prácticas que desembocan en la cultura de los privilegios y la exclusión”, criticando los “favoritismos”, “amiguismos” que consideró “corrupción”.
Ante la multitud, para quien el consumismo es un sueño inaccesible, el papa subrayó que las riquezas no permiten necesariamente acercarse a Dios, y denunció la “carrera por la acumulación” que se vuelve “agobiante y abrumadora”, exacerbando “el egoísmo y el uso de medios inmorales”.
Miles de personas tomaron desde el amanecer la carretera para llegar a la capital malgache y asistir a la misa, otros llegaron en los últimos días a Antananarivo y durmieron en tiendas instaladas en las aulas de las parroquias y escuelas.
Desde la iglesia de Andravoahangy, unos 5.000 peregrinos recorrieron el camino a pie, durante dos horas y bajo el frío. “¡No se separen en el camino! La carretera es peligrosa. Es el momento en que (…) los bandidos salen a robar a la gente”, advirtió a sus feligreses el presidente del comité pastoral de la iglesia, Jean-Yves Ravoajanahary.
En el camino, Rado Niaina, de 29 años, no escondía su “prisa por ver al papa”, y dijo que esperaba “un mensaje fuerte para los líderes políticos en la lucha contra la corrupción y el nepotismo”.

“Precariedad inhumana”

El sábado, durante un encuentro con las autoridades políticas y civiles del país, el papa llamó a luchar contra “la corrupción y la especulación que aumentan la desigualdad social”, evocando “la gran precariedad” a veces “inhumana” en que vive la población de la isla.
Desde su llegada al país, multitudes de pobres esperaron el paso del auto del papa en cada uno de sus desplazamientos, a lo largo de caminos accidentados, en cuyos bordes destacaban los hornos de ladrillos artesanales y modestos puestos de fruta.
La inestabilidad política ha frenado el desarrollo económico, principalmente basado en la agricultura.
El papa Françisco llega a la catedral Andohalo de Antananarivo para un encuentro con los obispos de Madagascar, el 7 de septiembre de 2019
El papa Françisco llega a la catedral Andohalo de Antananarivo para un encuentro con los obispos de Madagascar, el 7 de septiembre de 2019© AFP Mamyrael
En Madagascar, la quinta isla más grande del mundo, con 587.000 km2 y 25 millones de habitantes, muchos habitantes casi no comen y no van a la escuela, por lo que las instituciones religiosas juegan un papel importante en la educación y la salud.

martes, 3 de septiembre de 2019

Hallados en Perú los restos del mayor sacrificio ritual de niños descubierto hasta el momento

restos peru
Uno de los restos de los 227 niños descubiertos en Huanchaco.  AFP
Un grupo de arqueólogos de la Universidad Nacional de Trujillo (Perú) ha descubierto los restos de 227 niños sacrificados en un ritual precolombino de la cultura Chimú en la costa norte de Perú, que sería el hallazgo más grande de sacrificios de menores del mundo hasta ahora. Así lo confirmó el arqueólogo Feren Castillo a la agencia AFP. Los trabajos comenzaron en 2018.
El lugar del sacrificio masivo fue descubierto en el sector Pampa La Cruz en Huanchaco, un municipio costero de Trujillo, la tercera ciudad de Perú, situada a 700 kilómetros al norte de Lima. "Es el sitio más grande donde se han encontrado restos de niños sacrificados, no hay otro en el mundo", destacó Castillo desde la ciudad peruana. El arqueólogo explicó que los restos tienen entre 1.200 y 1.400 años de antigüedad.
Castillo manifestó que los menores, de entre 4 y 14 años, fueron sacrificados en un ritual a los dioses  con la finalidad de aplacar las catástrofes naturales ligadas al fenómeno climático El Niño. "Hemos encontrado más evidencia de lluvias en los hallazgos", explicó el investigador. "Allí donde empezamos a cavar sale otro [resto]. Es algo incontrolable; donde excavas hay uno más", agregó. Los cadáveres de los niños se encuentran extendidos, en dirección al mar. Algunos aún tienen piel, cabello y orejeras de plata.
Este hallazgo de un sacrificio infantil masivo no es el primero en la zona de Pampa La Cruz. En junio de 2018 se descubrieron restos de 56 niños. Y Pampa la Cruz está a solo dos kilómetros de Huanchaquito, lugar donde en abril del 2018 se descubrieron 140 niños y 200 llamas sacrificados en un ritual similar. Ese hallazgo fue documentado por la revista National Geographic.
Los menores, de entre 4 y 14 años, fueron sacrificados en un ritual a los dioses de la cultura Chimú  con la finalidad de aplacar las catástrofes naturales ligadas al fenómeno climático El Niño
National Geographic indicó entonces que pruebas con radiocarbono a sogas y textiles fecharon los objetos hallados en las tumbas entre los años 1400 y 1450, alrededor de un siglo antes de que el conquistador español Francisco Pizarro llegara a Perú (1532).
"Definitivamente, Huanchaco es el lugar elegido para hacer estos sacrificios", destacó el arqueólogo de la Universidad Nacional de Trujillo. El sitio, conocido como Huanchaquito-Las Llamas, se ubica a unos 300 metros sobre el nivel del mar, en medio de un complejo de viviendas residenciales en expansión de Huanchaco.
El hallazgo de los 140 niños sacrificados en Huanchaquito obligó entonces a revisar la historia de las ofrendas de humanos en rituales nativos. En 2018, National Geographic destacó que hasta ese momento, el hallazgo mayor del que se tenía evidencia era el sacrificio y entierro de forma ritual de 42 niños en el Templo Mayor en la capital azteca de Tenochtitlán (actualmente, Ciudad de México).
La civilización Chimú se extendió a lo largo de la costa peruana hasta el actual Ecuador. Hacia el año 1475 desapareció al ser conquistada por el imperio inca.

encuentran un mausoleo funerario romano de hace dos milenios

Nerea Larrinaga

El descubrimiento, que se remontaría al siglo I anterior a nuestra era o a principios de la actual, formaría parte de la Vía Augusta y pertenecería a una familia de alto poder adquisitivo
Profesionales del Servicio de Arqueología de Carmona en el mausoleo funerario hallado. AYUNTAMIENTO CARMONA

El descubrimiento de un mausoleo funerario subterráneo de la época romana en la localidad sevillana de Carmona ha conseguido sorprender incluso a los profesionales del Servicio Arqueológico.
En Carmona, que conserva un importante legado patrimonial, hacía 35 años que no se producía un hallazgo arqueológico así. Se trata de un mausoleo «intacto», explica el arqueólogo municipal, Juan Manuel Román.
Un pozo de acceso y una cámara funeraria son los principales descubrimientos, a los que acompañan recipientes como vasijas, platos y vasos de vidrio y cerámica, de los que el arqueólogo insiste, «aunque son pocos, su valor es altísimo». Todo parece apuntar, dada la calidad de los objetos encontrados, a que el mauseoleo funerario pertenecería a una familia de alto poder adquisitivo.
Gracias al aviso de la familia que estaba realizando obras en su vivienda unifamiliar del municipio, el equipo de arqueólogos tuvo constancia del yacimiento. Sin embargo, los técnicos realizan un seguimiento arqueológico y este tesoro arquitectónico habría visto la luz tarde o temprano. La colaboración plena que esta familia está prestando al equipo municipal, no obstante, detalla Román, «no suele ser común».
Juan Manuel Román trabaja junto a Jacobo Vázquez y Adrián Santos, compañeros de profesión, en el equipo encargado de analizar el yacimiento. Explican cómo la noticia del yacimiento les coincidió precisamente con la nueva edición del curso de verano sobre arqueología que estaban impartiendo estos días en la sede que tiene la universidad Pablo de Olavide en el municipio de Carmona: «Ha sido una casualidad, para los alumnos del curso esto está siendo una oportunidad única».

SIN VISITAS TURÍSTICAS

Concluida la intervención, detalla Román, la tumba quedará incluida dentro de la vivienda en la que la familia en cuestión estaba realizando obras, pero no estará abierta al turismo. A ella podrán realizar visitas ocasionales los arqueólogos u otros profesionales que puntualmente necesiten realizar estudios.
Juan Manuel Román explica que al menos tres de las seis urnas funerarias que componen este mausoleo cuentan con serigrafías que podrían revelar los nombres de los difuntos. 
El arqueólogo detalla que este mausoleo no conserva monumentos funerarios (piezas visibles de alto valor en la superficie) porque normalmente se suelen reutilizar esos materiales. Así, en el municipio de la capital andaluza lo que se conserva es la parte subterránea de la construcción.
La Delegación en Sevilla de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, por su parte, ya anunció ayer que autorizaba con «carácter provisional la actividad arqueológica urgente del columbario romano».