domingo, 5 de septiembre de 2010

Los Hermanos de Bugove.... Como vivian.

Esta semana vamos a hablar de personas normales, pero personas que dieron la vida por la construcción de la justicia. Hay miles de ejemplos de esto, pero nosotros nos fijaremos en gente cercana a nosotros: Miguel Ángel, Servando, Julio y Fernando eran cuatro hermanos maristas que fueron asesinados cuando estaban sirviendo a refugiados ruandeses en un campo de acogida en el Zaire (la actual República Democrática del Congo).
En 1994, se produjo un auténtico genocidio en Ruanda (800000 personas, la mayoría tutsis, fueron asesinadas a machete en sólo tres meses). Tras este horror, y después de que las fuerzas tutsis se hicieran con el poder, muchos hutus huyeron del país temiendo represalias, y así llegaron al campo de refugiados al que los hermanos maristas fueron a trabajar.
La muerte de los hermanos, curiosamente, no fue causada por soldados tutsis (descontentos con la ayuda que los hermanos brindaban a los refugiados hutus), sino por las milicias hutus que habían protagonizado el genocidio de Ruanda. ¿Por qué lo hicieron si los hutus del campo de refugiados “adoraban” a los hermanos? Pues bien, estos milicianos, sedientos de venganza, veían con malos ojos el mensaje de paz y reconciliación que los hermanos estaban sembrando entre los hutus y los tutsis. Por eso los mataron el 31 de octubre de 1996. Murieron sirviendo. Murieron amando.

Su casa: era modesta. No tenían agua corriente. Recogían la que caía del cielo. El agua servía para cocer la comida y para apagar la sed. Antes había que hervirla y filtrarla. Servía también para darse un baño de cuando en cuando y para lavarse todas las mañanas. Una tina hacía las veces de bañera. Con un cazo dejaban caer el agua por el cuerpo (“como hacen los refugiados”, comentaban en la comunidad con gran satisfacción porque, de ese modo, se identificaban más con ellos).
El colegio: estaba al lado de la casa. Se llamaba Nuestra Señora de la Paz y era extremadamente humilde, al igual que la casa. En los varios pabellones que conformaban el colegio escolarizaban a cientos de alumnos (algunos de ellos recorrían quince kilómetros a pie para asistir a clase) por las mañanas y daban formación profesional –especialmente  textil y dirigido a las mujeres- por la tarde.
Un día normal: se levantaban a las cinco y media de la mañana. A las seis y media empezaban la plegaria común y la meditación personal, seguidas de la celebración de la eucaristía.
A las siete y media desayunaban y a las ocho comenzaban las clases y su trabajo en el campo de refugiados: transporte de alimentos, visitas, acogida de refugiados, distribución de víveres…
Comían a las doce y cuarto y, posteriormente, trabajaban con los alumnos de “la profesional” (chicas que acudían a clases de formación y trabajos artesanos). Una hora de oración comunitaria de seis a siete y, luego, la cena. El día terminaba con una reunión comunitaria en la que se comentaban los sucesos del día.

Pastoral Marista

jueves, 26 de agosto de 2010

Adiós a Raimón Panikar: el Maestro del Diálogo.

Nos abandona a los 91 años el que fue el maestro del Diálogo y la búsqueda de la PAZ. Autor de más de 80 obras, siempre se ha erigido en gran defensor del ecumenismo y la interculturalidad, abogando por el entendimiento entre todas las culturas a través del pensamiento y la religión.Colaborador habitual de medios de comunicación en un intento de difundir, a través de la palabra, su mensaje, es considerado como uno de los grandes intelectuales de Cataluña.
Nació en Barcelona en 1918, hijo de un industrial indio y de madre catalana. Panikkar es un título nobiliario del sur de India y Raimon utilizaba el nombre indio, mientras su hermano Salvador, también filósofo, optó por el más castellano Pániker.
Ordenado sacerdote en 1946, a lo largo de su vida Panikkar publicó más de ochenta libros en los que defendió siempre el diálogo entre personas y religiones. Las diferentes religiones de sus padres, así como el hecho de haber vivido también en Roma, Estados Unidos y la India, favorecieron su mensaje tolerante y su defensa de la paz y el consenso. Enamorado de la India, nunca perdió el contacto con el país asiático desde que en 1955 lo visitase por primera vez. "Me fui cristiano, me descubrí hindú y vuelvo budista, sin haber dejado de ser cristiano", solía decir el filósofo en una aplicación práctica de su defensa de la convivencia entre religiones
Doctor en Filosofía, Química y Teología (Roma), enseñó en las universidades de Madrid, Montreal, Varanasi, Bangalore y Santa Barbara. Después de su ordenamiento, entró en el Opus Dei, aunque después lo abandonara. Después de su estancia en la India, marchó a Latinoamérica para impartir cursos sobre filosofía y religiones de India. Su periplo prosiguió en Roma, donde fue nombrado "Libero" docente, y Harvard, donde en 1966 fue nombrado profesor de la Harvard Divinity School, pasando 20 años a caballo entre los Estados Unidos e India. Entre 1971 y 1978 impartió clases de estudios religiosos en la Universidad de California, que más tarde creó un galardón con su nombre con el que cada año se premia al mejor estudiante en filosofía de las religiones. En 1987 volvió a Catalunya y se instaló en Tavertet, donde ha permanecido hasta su muerte
Fue uno de los fundadores de una de las dos asociaciones vinculadas a Global Forum, que, por primera vez, se reunió en Oxford (1988) y después en Moscú (1990). La labor de Panikkar fue reconocida, entre otros, con el Premio Español de Literatura en 1961. Su trabajo fue galardonado también en el extranjero: en 2000 recibió el título de Chevalier des Arts et des Letres de manos del Gobierno francés y en 2001 el Gobierno italiano le otorgó la Medalla de la Presidencia de la Republica Italiana.
Nunca quiso confirmar que fuera corresponsal y consejero del papa Ratzinger. Entre sus complicidades, destaca su amistad con Jürgen Habermas y Hans Küng
Entre sus publicaciones cabe destacar: "Invisible Harmony" (1955); "Il "daimon" delle politica" (1955); "The Vedic Experience" (1977); "The Intra-religious Dialogue" (1978) y "Myth, Faith an the Hermeneutics" (1979); "Der Wahrheit eine Wohnung bereiten" (1991). En castellano ha publicado, entre otras, "La trinidad y la experiencia religiosa" (1989); "El Cristo desconocido del hinduismo" (1994), "Ecosofía" (1994), "El silencio de Buddha. Una introducción al ateísmo religioso" (1996), "La experiencia trantropocósmica". "Filosofía y Mística". "Invitación a la Sabiduría"."La plenitud del hombre". "Elogío a la sencillez" (1993) o "La experiencia religiosa de la India" (1997).


"La sabiduría es escuchar a la Naturaleza y actuar como ella". Ramón Panikkar 


Nacho Padró

domingo, 22 de agosto de 2010

Dar

Una cosa yo he aprendido
de mi vida al caminar,
no puedo ganarle a Dios,
cuando se trata de dar.
Por mas que yo quiero darle,
siempre me gana el a mi,
porque me regresa mas
de lo que yo le pedí.
Se puede dar sin amor,
no se puede amar sin dar,
si yo doy no es porque tengo,
mas bien tengo porque doy.
Y cuando Dios me pide,
es que me quiere dar;
y cuando Dios me da,
es que me quiere pedir.
Si tu quieres, haz el intento
y comienza a darle hoy,
y veras que en poco tiempo
tu también podrás decir:
Una cosa yo he aprendido
de mi vida al caminar,
no puedo ganarle a Dios
cuando se trata de dar

Pastoral Marista

viernes, 20 de agosto de 2010

Las Manos del Mundo (Andy & Lucas)

Hay muchas clases de manos
en las que puedes ver la verdad
manos que con el tiempo
se hacen viejas con la edad.
Manos que da gusto acariciar
y manos que pueden dar
que pueden dar
amor y paz.
Las manos son como el tiempo
que en las decisiones siempre han de acompañar
a veces son como el fuego
que hay que cuidarlas o se pueden quemar.
Hay manos buenas
y hay manos malas
manos que curan
y manos que matan
manos que tocan mucho dinero
manos que sueñan poder tenerlo
manos que viven para el trabajo
y gente mala que las usa en el maltrato
manos que tocan guitarras de ensueño
manos que escriben libros y cuentos.
Así son las manos del mundo
que sin ir tan lejos te puedes encontrar
manos que con tu ayuda
hay muchas personas que han de necesitar.
Manos que da gusto acariciar
y manos que pueden dar
que pueden dar
amor y paz.
Hay manos buenas
y hay manos malas
manos que curan
y manos que matan
manos que tocan mucho dinero
manos que sueñan poder tenerlo
manos que viven para el trabajo
y gente mala que las usa en el maltrato
manos que tocan guitarras de ensueño
manos que escriben libros y cuentos. (2)
Manos que da gusto acariciar
y manso que pueden dar....

(Andy & Lucas)

martes, 17 de agosto de 2010

Haznos Dignos.

Señor, cuando tenga hambre,
dame alguien que tenga necesidad de alimento.
Cuando tenga sed,
mándame a alguien que necesite de bebida.
Cuando tenga frío,
mándame a alguien para que lo abrigue.
Cuando tenga un disgusto,
ofréceme alguien para que lo consuele.
Cuando mi cruz se vuelva pesada,
hazme compartir la cruz de otro.
Cuando me sienta pobre,
condúceme hasta alguien que esté necesitado.
Cuando me sienta humillado,
haz que tenga a alguien a quien alabar.
Cuando esté desanimado,
mándame a alguien a quien dar ánimos.
Cuando sienta necesidad de comprensión de otros,
mándame a alguien que necesite de la mía.
Cuando necesite que se ocupen de mí,
mándame a alguien de quien tenga que ocuparme.
Cuando piense sólo en mí mismo,
atrae mi atención sobre otra persona.
Haznos dignos, Señor,
de servir a nuestros hermanos que,
en todo el mundo,
viven y mueren pobres y hambrientos.

Teresa de Calcuta