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domingo, 13 de marzo de 2022

sumer, la primera guerra de la historia

 El imponente  zigurat de Ur

El imponente zigurat de Ur

NIK WHEELER / ACI

urukagina se sentía acosado. Lagash, su reino, atravesaba por graves dificultades económicas, con una buena parte de su población tan endeudada que no había tenido más remedio que malvenderse a sus acreedores.

viernes, 10 de julio de 2015

LA CIENCIA EN MESOPOTAMIA

Los hombres de la antigua Mesopotamia desarrollaron verdaderamente una matemática y una astronomía, constituyeron una medicina auténtica y supieron elaborar un pensamiento que merece el nombre de ciencia.
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La antigua Mesopotamia

El comienzo de la civilización mesopotámica se remonta al año 4.000 a. C. A mediados del III milenio ya sabían utilizar los metales, y su civilización fue respetada, cuando no admirada, por Egipto y Grecia. 
Entre las muchas aportaciones que hicieron a la humanidad está la misma escritura. Es gracias a la invención de la escritura cuneiforme y al estudio de las tablillas de arcilla por lo que se puede conocer mucho más al detalle cómo fue la sociedad, la religión, el comercio y la vida en general en aquellos tiempos.
tablillas mesopotamia
Muchas veces los historiadores vacilan en considerar como científicas las obras de compilación en la que los mesopotámicos acumularon numerosos conocimientos, tales como las listas de minerales o de vegetales, que apenas podrían ser consideradas como una primera etapa en la formación de las ciencias naturales.
Pero al menos en tres aspectos los mesopotámicos superaron el nivel de los conocimientos elementales y prácticos de la vida cotidiana, acercando a una sistematización de los conocimientos propia de las ciencia.

La astronomía

Los mesopotámicos son considerados como los fundadores de la astronomía.
Los hombres de Mesopotamia observaron el movimiento de los planetas y comprobaron que se encontraban siempre en una franja relativamente estrecha del cielo, que nosotros conocemos como la eclíptica.
Ellos fueron los que la dividieron esa franja del cielo en 12 regiones o signos: los signos del Zodíaco(que hoy dividimos en 13), cada uno de diferentes dimensiones y formas.
Además, observando el cielo, elaboraron numerosos catálogos celestes, donde figuraban las estrellas con sus distancias relativas.
Pero fue para obtener una determinación y medida del tiempo que se realizaron poco a poco observaciones más importantes basadas en los movimientos de la Luna y de los planetas.
Relacionaron el calendario lunar con sus fases y ciclos con el curso de las estaciones, regulado según el curso del Sol, la determinación del eclíptica (es decir, la órbita aparente del Sol).
Así, consiguieron determinar la duración del año solar con cuatro minutos de diferencia; es decir, el tiempo necesario para que el Sol (su movimiento aparente) se desplace siguiendo la eclíptica y vuelva a un punto dado.
Los mesopotámicos establecieron también una relación exacta entre los eclipses de Luna y sabían que estos pertenecían a un sistema cuya periodicidad era aproximadamente de 18 años. Además, calculaban las posiciones de Mercurio para todas las épocas, fuesen o no visibles sus “apariciones”.
Representaron a la Tierra como un disco que tenía un gran macizo montañoso en el centro. Alrededor de la Tierra había un océano, rodeado en el exterior por un sistema de montañas que sostenían la bóveda celeste.

Las matemáticas

De los sumerios, lo mesopotámicos conservaron un sistema de numeración a la vez sexagesimal y decimal. Utilizaban un sistema numérico pasado en el 60, con un signo que correspondía al cero, y podían calcular con bastante exactitud la superficie de los círculos y de los triángulos.
Numeración cuneiforme sexagesimal de Mesopotamia (Wiimedia Commons)
La utilización del número 0 habla de un importante desarrollo en la matemática abstracta, algo que no todas las civilizaciones antiguas conocieron.
Su notación numérica era bastante flexible, porque las cifras que figuraba en el interior de un mismo número podían tomar valor según su posición.
Por métodos muy empíricos habían logrado confeccionar extensas tablas que debían permitir la solución de operaciones hoy en día muy simplificadas, como las multiplicaciones y las divisiones, las elevaciones al cuadrado y al cubo, o hacer conversiones según las unidades de medida empleadas. Incluso podrían desarrollar ecuaciones de segundo grado.

La medicina

Los juicios establecidos sobre el valor de la medicina mesopotámica muchas veces están determinados por el hecho de que esta disciplina se confundiera a veces con las técnicas y las prácticas de la magia.
Según la tradición, toda enfermedad era un efecto de la voluntad divina de herir al pecador. Por eso, para saber de qué mal se trataba e identificar al dios que lo había producido, se recurría al médico, que expulsaba los demonios causantes de todo el mal.
Sin embargo, pocas enfermedades eran consideradas de este tipo o de origen sobrenatural (por ejemplo, los dolores de cabeza, las enfermedades nerviosas y las parálisis). Los médicos eran capaces de observar los síntomas de la mayoría de las restantes enfermedades, formular un diagnóstico, prever la evolución, y administrar  una solución terapéutica en base a sustancias minerales disueltas o trituradas.
En estas disciplinas, las más desarrolladas por los mesopotámicos, los esfuerzos no se solían proponer más que resultados efectivos, sin formular principios demasiado abstractos.
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Cualesquiera que fueran los fenómenos que podían preocupar al hombre mesopotámico, siempre estaba convencido de que los dioses se manifestaban a través de esas apariencias.
Para él, la verdadera ciencia estaba integrada por enormes complicaciones adivinatorias que establecían las correspondencias entre la voluntad divina y su expresión simbólica en el mundo de los hombres.

Unidades de medida en Mesopotamia

Uno de los grandes avances por los que destacaron los sumerios fue por su capacidad para medir distancias, áreas, pesos y todo tipo de variables mediante su propio sistema sexagesimal. Hoy en día parece algo totalmente normal, casi como mirar la hora, pero ellos fueron una de las civilizaciones que permitieron que conocimientos como estos se extendieran.
mesopotamia
Los sumerios designaron un sistema de medidas de longitud y usaban cuerdas y otros elementos para medir las tierras. La unidad estándar de medida más pequeña era el dígito, que equivalía a 1,65 centímetros. Por otro lado, 30 dígitos equivalían a un Kus, 49,5 centímetros. Otras unidades de medida más grandes era la “caña”, y otra de la cual no se sabe el nombre, y que equivalía a 12 Kus.
Los habitantes de Mesopotamia no solo idearon medidas para calcular la longitud, sino también para calcular el área de las superficies. Un Sar equivalía en la actualidad a 36 m2. 100 Sar equivalían a 1 Iku y 1.800 Iku a I Búr.
El comercio también se desarrolló mucho en Mesopotamia por lo que comenzó a ser preciso un sistema para calcular el peso de los objetos o víveres al hacer las transacciones. De ello se derivó un sistema de medida de pesos. La unidad más pequeña sería el Gin, unos 8 gramos. Un Ma-na sería el equivalente a 60 Gin, es decir 480 gramos. Y 60 Ma-na era igual a un Glú, unos 2,8 Kilogramos.
Por último, tenemos que hacer referencia a las medidas de capacidad. En el sistema sumerio 1 Sila equivalía a 0,82 litros. 10 Sila eran igual a 1 Ban, 8,2 Kg. Para cantidades más grandes se usaban la Nígida (49 litros) o el Gur (246 litros).
Si quierés saber más cosas acerca de esta fascinante civilización, no solo de su ciencia sino de muchos más aspectos, echadle un vistazo al siguiente video:
sobrehistoria.com

EL ARCA DE NOÉ Y EL MITO SUMERIO DE UTNAPISHTIM

arca de noe
La historia del Arca de Noé, de cómo fabricó un inmenso barco para salvar la vida animal y humana durante una inundación divina que ahogó un mundo de pecadores, fue escrita en el Génesis. Pero existe otro mito, anterior y muy similar, que proviene de la literatura mesopotámica.

La historia de Arca de Nóe

La historia del Arca de Noé, de cómo fabricó un inmenso barco para salvar la vida animal y humana durante una inundación divina que ahogó un mundo de pecadores, aparece por primera vez en la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento, en el Génesis, capítulos 6 al 9. 
Efectivamente, este relato cuenta cómo Yaveh, cansado de la maldad y la ruindad humana, decide enviar un diluvio universal sobre la faz de la Tierra para eliminar todo resto de esa civilización. Sin embargo, de entre todos los hombres Yaveh rescata a uno, Noé, un hombre bueno y justo.
Yaveh le encomienda entonces a Noé construir un arca en el que salvar a su familia, hijos y a las esposas de estos últimos. Pero además le insta a llevar con él diversas especies de animales. En concreto deberá llevar 7 animales de os denominados “puros” y una pareja de los “impuros”. Así es como Noé comienza a construir el Arca para resistir al diluvio universal. No está claro cuando tardó, aunque del relato se puede extraer que fueron 20 años.
Según el relato, cuando Yaveh mandó el diluvio estuvo lloviendo sin parar durante 40 días y 40 noches, el nivel del agua llegó hasta la cima de las montañas más altas y fallecieron todos los seres vivos sobre la faz de la Tierra, salvo los que iban en el Arca de Noé.
Tras bajar Noé y su familia del Arca, Yaveh hace acto de presencia y Noé le ofrece un sacrificio. Yaveh promete entonces que nunca más enviará un diluvio universal para extinguir a los seres vivos. Para que todos y él mismo se acuerden de su promesa, puso el arco iris en el cielo.
Muchos hemos creído durante mucho tiempo que era un relato original de la Biblia (y muchos lo seguíais creyendo hasta ahora). Pero existe otro mito, anterior y muy similar, que proviene de la literatura mesopotámica.

El poema de UtnapishtimUtnapishtim

En el Poema de Gilgamesh, la epopeya sumeria que además es la narración más antigua que conocemos, se describe cómo el dios babilonio Ea decide eliminar a los humanos y a otros animales del planeta con una gran inundación que será conocida como “el fin de toda la carne”. Elige a Utnapishtim (también Ut-napishtim, o Ziusudra, o Atrahasis) para construir un arca y salvar algunos humanos y animales.
En los dos textos encontramos importantes similitudes:
  • El Génesis describe cómo la humanidad se había vuelto pecadores y débiles, indignos ante Dios. En el Poema de Gilgamesh, eran demasiado numerosos y ruidosos.
  • En ambos relatos, los dioses deciden enviar una inundación a gran escala para arrastrar todo a su paso.
  • Ambos dioses eligen a un hombre sabio y recto, Utnapishtim, o Noé.
  • Los dos dioses ordenan a su héroe que construya un arca gigante de madera
  • Ambas arcas debían ser cerradas con fuerza
  • Ambas arcas tenían varios compartimientos internos
  • Ambas arcas tenían una única puerta central y al menos alguna ventana
  • En las dos arcas irían el héroe, junto con algunos humanos y animales seleccionados
  • Una gran lluvia cubriría la tierra con agua
  • Las dos arcas permanecerían en una montaña del Cercano Oriente
  • En los dos relatos, el héroe envía pájaros en intervalos regulares para que encuentren tierra seca en las cercanías
  • Los dos primeros pájaros retornaron al arca, el tercero no regresa, señal de que había encontrado tierra seca
  • Los “héroes” y sus familias dejan el arca, asesinan un animal en un ritual como sacrificio a los dioses
  • Dios (o los dioses mesopotámicos) huelen la carne chamuscada del sacrificio
  • El héroe es bendecido
  • Los dioses babilónicos parecen estar genuinamente arrepentidos. El Dios de Noé muestra algo similar, porque promete no hacerlo de nuevo
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Lo cierto es que el mito, la leyenda o el texto (llámese como se quiera) del Arca de Noe sigue suscitando gran interés, tanto en el cine o literatura de ficción como en investigaciones más serias llevadas a cabo por reputados historiadores.
La polémica y las teorías extrañas también han sido constantes, de hecho el Canal Odisea ha emitido recientemente el siguiente documental en el que se dan nuevas hipótesis sobre cuál puede ser el origen y la razón de ser de esa historia del Génesis.
Sobrehistoria.co1