YESERAYE: Palabras usadas en magia medieval, encontradas en las clavículas de Salomón, funcionan con fe, piensa un deseo noble y repite tres veces YESERAYE: significa Dios sin principio ni fin y agregando la palabra EFFATA que abre los caminos a tu deseo, si es la voluntad divina que recibas eso, se cumplirá sin duda.:
Blog para la muestra y reflexión sobre el Misterio mediante mayéutica socrática.
domingo, 8 de diciembre de 2024
IKIGAI
miércoles, 4 de diciembre de 2024
La Iglesia es famosa por tardar siglos en implementar cambios. Para el "Papamóvil" eléctrico no va a tardar tanto
Mercedes-Benz y el Vaticano han forjado una colaboración histórica desde hace más de 97 años. Mucho antes de que, en 1981, el joven turco Mehmet Ali Ağca atentara contra la vida de Juan Pablo II.
Sin embargo, desde aquel atentado, la marca alemana ha creado para cada papa una versión única y exclusiva para proteger al papa en sus desplazamientos. Este año, la marca escribe un nuevo capítulo en esa colaboración: la entrega del primer Papamóvil totalmente eléctrico.
El primer Papamóvil 100% eléctrico
El nuevo vehículo estará basado en el modelo Clase G con la tecnología EQ que el fabricante está equipando en sus modelos electrificados de gama alta. La evolución del Papamóvil a vehículo eléctrico representa un guiño a hacia la sostenibilidad que está dando el Vaticano, y un homenaje a una relación de casi un siglo entre la automotriz alemana y el máximo representante de la Iglesia Católica.
Con el Jubileo de 2025 a la vuelta de la esquina, se espera que millones de peregrinos visiten Roma, y el Papa Francisco recorrerá las calles en este innovador vehículo para darles la bienvenida. El vehículo ha sido diseñado especialmente para cumplir con las estrictas necesidades de las apariciones papales.
"Con el nuevo Papamóvil, el Papa Francisco se convierte en el primer Pontífice en utilizar un Mercedes-Benz totalmente eléctrico durante sus apariciones públicas. Este gesto no solo honra a nuestra empresa, sino que también refuerza nuestro compromiso con la electromovilidad y la descarbonización. Agradecemos profundamente la confianza de Su Santidad. Este Papamóvil simboliza nuestro esfuerzo continuo por liderar la transición hacia un parque automovilístico neutro en carbono para 2039, combinando sostenibilidad con exclusividad e innovación", aseguraba Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, en el acto de entrega del vehículo al Papa Francisco.

Un modelo hecho a mano con la última tecnología
El Papamóvil eléctrico no es solo un vehículo, sino una obra de ingeniería personalizada. Un equipo de especialistas de las factorías de Graz, Sindelfingen y Roma trabajaron conjuntamente durante aproximadamente un año para fabricar este coche. Klaus Millerferli, ingeniero de desarrollo, destacó durante la recepción con el Papa Francisco la emoción de este momento: "Es una experiencia que contaremos a nuestros nietos. Este vehículo representa no solo trabajo duro, sino también nuestra pasión y respeto por la tradición".
El primer Papamóvil eléctrico está basado en el nuevo Mercedes- Benz G580, y viene equipado con cuatro motores eléctricos cercanos a las ruedas, especialmente optimizados para realizar desplazamientos a velocidades extremadamente bajas, cubriendo así el requisito de las apariciones públicas del pontífice, generando cero emisiones en el trayecto.

Además, cuenta con un asiento central giratorio y regulable en altura, que aportará mayor flexibilidad para que el Papa pueda interactuar cómodamente con los fieles, junto con un techo desmontable que permite adaptarse a condiciones climáticas adversas. Detrás del asiento individual, se han integrado dos asientos individuales a izquierda y derecha para pasajeros adicionales.
Por todo lo demás, el diseño del vehículo mantiene el estilo tradicional de este vehículo. Mantiene el clásico blanco perla que exige el protocolo papal.
Un siglo de Mercedes papal
La colaboración de Mercedes-Benz con la Santa Sede se remonta al Mercedes-Benz Nürburg 460 Pullman Saloon que la marca fabricó para el Papa Pío XI en 1930. La colaboración se renovó en los años sesenta con Juan XXIII, cuando el pontífice recibió un Landaulet 300 con transmisión automática y mayor distancia entre ejes. Su sucesor, Pablo VI, utilizó inicialmente el mismo modelo Landaulet 600 Pullman y más tarde recibió un Mercedes-Benz Landaulet 300 SEL.
Juan Pablo II estrenó la era de los serie G papales con un 460 modificado para mejorar su seguridad. Desde 2002, se viene utilizando un 463 serie G 500, que han venido utilizando todos sus sucesores.
"Estamos encantados de poder cumplir el deseo del Santo Padre de tener un Papamóvil eléctrico y nos sentimos especialmente orgullosos de poder construir el vehículo según sus requisitos", aseguró Britta Seeger, responsable de Ventas y Marketing y miembro del Consejo de Dirección de Mercedes-Benz Group AG.
miércoles, 27 de noviembre de 2024
sorpresas arqueológicas en tierra santa: así van las excavaciones en el santo sepulcro
el santuario del Santo Sepulcro, en pleno corazón de la Tierra Santa, es un edificio casi tan caótico y oscuro como la historia de los cristianos en Jerusalén. Este edificio fue construido en época romana y desde entonces ha sido objeto tanto de numerosas reconstrucciones, como más recientemente de investigaciones que han permitido continuar descifrando sus misterios.
La importancia de la iglesia es ampliamente conocida: allí se encuentra el lugar sagrado donde, según la tradición, Jesucristo fue crucificado, y también su tumba (vacía, porque resucitó de entre los muertos). Así, tres comunidades religiosas –los greco-ortodoxos, los católicos latinos y los armenios– son las encargadas de custodiar estos espacios que, en 2017, fueron destapados por primera vez en siglos.
El acontecimiento constituyó una oportunidad única para los arqueólogos y, con todo sentido, desde hace algunos años la Universidad de Roma, "La Sapienza", dirige los trabajos de excavación en el santuario, los cuales buscan dar con evidencias que correspondan o, por lo contrario, contradigan testimonios antiguos como el de Eusebio de Cesarea, fuente de información por excelencia a la hora de estudiar este edificio sagrado.
No fue hasta enero de 2023 cuando se presentaron las primeras conclusiones de la investigación. Y ahora, los responsables de la protección de la iglesia han recibido nuevas actualizaciones de la excavación. ¿Qué revelan?
UN TERRENO CON HISTORIA
"Aún queda mucho por estudiar y reconstruir, pero algunos puntos parecen claros", señala en el comunicado Francesca Romana Stasolla, coordinadora de la excavación y profesora del Departamento de Ciencias Antiguas de la institución académica.
Con ello, la especialista se refiere a la confirmación de que, tal y como avanzó el informe de 2023, el Santo Sepulcro se asienta sobre un terreno rocoso, una cantera que se remonta a la época paleocristiana, que parece haber tenido un uso industrial: "los análisis arqueobotánicos y, sobre todo, de polen han demostrado la presencia de cultivos de olivo y uva", indica la Universidad.
Más tarde, parte de esta parcela fue abandonada, allá por la Edad del Hierro. Y no fue hasta el siglo II d.C. cuando el emperador Adriano la refundó para erigir un templo dedicado a Venus, según el testimonio cristiano. Ahora, la arqueología ha identificado la zona donde habría estado ese templo, ya que los análisis muestran que hubo que ajustar los niveles del irregular terreno para construirlo.

Excavaciones en el Santo Sepulcro.
Por su parte, todavía no está del todo claro si, tal y como indican los Evangelios, la instalación cultual de la época de Adriano (cuyo perímetro ha demostrado ser más pequeño de lo que indicaban estudios anteriores) habría cumplido la función de restringir la accesibilidad a la tumba de Jesucristo. De hecho, confirmar o desmentir esta hipótesis en uno de los retos del futuro de la excavación, que continuará en la nave norte de la iglesia.
Lo que sí revela el nuevo informe es que a principios del siglo IV, por el proceso de monumentalización constantiniana, la colina donde se encuentra el Santo Sepulcro fue nivelada (así lo muestran los estratos geológicos), obra que mantuvo a salvo una cámara funeraria, la cual fue identificada como la tumba de Cristo y, como tal, revestida por fuera con una cubierta que destacaba su importancia.

Excavaciones en el Santo Sepulcro.
LA LLEGADA DEL CRISTIANISMO
El emperador Constantino fue quien hizo del cristianismo la religión principal de Roma, por lo que no es de extrañar que se atribuya a él la construcción del Santo Sepulcro. Según los testimonios, la celebración del concilio de Nicea en el año 325 constituyó una oportunidad perfecta para que Macario, el obispo de Jerusalén, solicitara al emperador la exhumación de la tumba de Jesús, supuestamente ubicada en los extramuros de la Ciudad Vieja.
La operación fue aceptada, pero requirió de la demolición de una instalación cultual pagana (de la que ahora la Universidad de Roma presenta evidencias). Y poco después de la localización del sepulcro, tuvo lugar el hallazgo de la Gólgota, un montículo de rocas en forma de cráneo donde habría sido crucificado el líder cristiano.
Esto llevó al emperador a elegir esta ubicación como terreno para construir el Santo Sepulcro. Y el resto, es historia.
los otros toros sagrados del antiguo egipto
cuando oímos hablar de cultos a animales en el antiguo Egipto, y más concretamente de toros, nos viene a la mente el más famoso de todos ellos, el culto a Apis, el toro sagrado de Menfis, cuyo lugar de enterramiento en la necrópolis de Saqqara, el Serapeum, fue descubierto en 1850 por el egiptólogo francés Auguste Mariette.
Pero los egipcios no adoraron solo a los toros Apis. Hubo otros dos cultos importantes protagonizados por estos bóvidos: el culto en Heliópolis a los toros Mnevis, de los que solo se han encontrado un par de enterramientos, y el culto a los toros Buchis, adorados en Hermontis(la actual Armant), una localidad próxima a Tebas que prosperó sobre todo en época ptolemaica y donde se alzaba un templo dedicado a Montu, un dios guerrero. El lugar de enterramiento de los toros Buchis en Hermontis se conoce como Bucheum.
ENTERRADOS EN VASTOS LABERINTOS
Los toros Buchis eran seleccionados, como los Apis y los Mnevis, por algunas marcas concretas que los definían. Al parecer, el Buchis, que al principio fue una encarnación de Montu (más tarde sería considerado una forma de Apis y, por tanto, una encarnación del dios del inframundo Osiris), debía ser blanco y con la cara negra. Pero eso al parecer no era todo.
Según Macrobio, un escritor romano del siglo IV, el toro Buchis cambiaba de color cada hora y su pelo crecía hacia atrás. Cuando un toro Buchis era localizado, su madre también recibía honores como encarnación de la diosa vaca Hathor, y el toro era llevado en barca hasta Hermontis, donde viviría a partir de entonces, con todas las comodidades, hasta su muerte, cuando era enterrado en el Bucheum. La primera referencia al entierro de un Buchis data del reinado del faraón Nectanebo II, en el siglo IV a.C., y su culto tuvo continuidad hasta época romana.

Ruinas of Hermontis. Litografía coloreada por Louis Haghe a partir de una obra de David Roberts. 1848.
El Bucheum fue descubierto en 1927 por Robert Mond y Oliver Myers, miembros de la Sociedad de Exploración de Egipto. El lugar era similar al Serapeum donde yacían los Apis, con largas galerías excavadas en la roca y numerosas cámaras funerarias. Pero las tapas de los sarcófagos de los Buchis son un tanto distintas a las de los Apis: están formadas por varias piezas que llevaban inscritas las instrucciones para que los operarios las colocasen correctamente y al unirlas formasen una sola tapa.

Sarcófago de un toro Apis en el Serapeum de Saqqara.
Mond y Myers hallaron las momias de los Buchis en muy malas condiciones. De hecho, el nivel freático había subido mucho desde la antigüedad y muchas de las galerías se hallaban bajo el agua. Y las que no lo estaban habían sido saqueadas hacía tiempo. Asimismo, la piedra se desmenuzaba con facilidad y había caído sobre las momias de los toros, contribuyendo a su deterioro.
A pesar de todo, se logró extraer cierta información de interés de estas momias. Los arqueólogos constataron que los toros fueron momificados en posición reclinada y, para conseguirlo, los embalsamadores tenían que cortar los tendones de las patas de los animales. Después, la momia se fijaba a una tabla con grapas de bronce.
UNA MOMIFICACIÓN PORMENORIZADA
Se ha conservado un papiro que detalla la momificación de los toros Apis, el Papiro Apis, que describe unas técnicas que al parecer se corresponden con el tipo de momificación a que fueron sometidos también los toros hallados en el Bucheum. A los animales no se les extraían las vísceras, sino que los órganos internos se eliminaban inyectando fluidos disolventes por el ano.
Tal como explica el Papiro Apis: "Un sacerdote lector se coloca delante del ano. Debe extender un paño sobre sí mismo y el dios (el toro). Debe coger con el palo todo lo que encuentre hasta donde llegue su mano. Debe lavarlo con agua y rellenarlo bien con paños y aplicarle los elementos y los vendajes que los cinco sacerdotes que están en las embarcaciones han traído, y que contienen las sustancias del ano. Debe untarlo bien con ungüento y vendarlo con paño".

Alejandro Magno y el toro Buchis. Museo Británico, Londres.
Después de ser embalsamado, el animal debía ser vendado. Este procedimiento también se describe en el Papiro Apis: "Deben untar al dios con ungüento y dejarlo reposar en una tabla, pero interponiendo cuatro piedras para que las vendas puedan ser pasadas por debajo del dios. Deben cubrir el centro con vendajes nbti y con la manta mtr. Deben enlazarlas con un vendaje sbn desde el frente hacia atrás y viceversa".
Y sigue: "Deben anudar de nuevo las vendas skr bajo el dios hacia la parte exterior. Deben hacer todo esto mientras que el padre y los profetas están presentes, antes de que se corte el paño. Cuando el paño se corta deben elevar un lamento. Deben llevar el féretro ante el dios y hacerlo reposar en él".
Tras un vendado minucioso, la momia del toro Buchis era adornada con ojos postizos, muchas veces tallados en piedra o vidrio, y su cabeza se recubría con una máscara de yeso y una lámina de oro. Sobre la máscara se disponía la corona que el Buchis había portado en vida, formada por un disco solar con plumas de avestruz flanqueado por dos cobras. Cuando todo ello había concluido, se podía proceder al entierro del toro y a iniciar la búsqueda de su sucesor por todo el país.
LOS SERVIDORES DEL DIOS
Otra importante fuente de información sobre el culto a los toros Buchis la hallamos en numerosos ostraca (fragmentos de piedra o cerámica) descubiertos en el interior de las tumbas del Bucheum. En muchos de ellos se da cuenta de los materiales usados en la momificación y también procuran detalles sobre la vida cotidiana en el lugar.
Por ejemplo, al parecer, como en el Serapeum de Saqqara, en el Bucheum de Hermontis se permitía la entrada de la gente para rendir homenaje a los toros allí enterrados. También se han hallado ostraca que detallan los pagos que se daban a los músicos y bailarines que acudían allí los días en que había festival; asimismo también conocemos el pago que recibían los tejedores que preparaban los paños para las momias de los toros.

Relieve que muestra al emperador Trajano haciendo una ofrenda ante el sagrado toro Buchis. Templo de Medamud, cerca de la actual Luxor.
Al parecer, el último entierro de un Buchis en el Bucheum de Hermontis tuvo lugar bajo el gobierno del emperador Diocleciano, o, como muy tarde, hacia 340 d.C. La estela del animal reza así: "Bajo su majestad el rey del Alto y Bajo Egipto, señor de las Dos Tierras Diocleciano, hijo de Re, señor de coronas, César. El señor de los dioses, que creó a las diosas, llegó a la tierra en Tebas, Tai-Ist era su madre. Fue llevado a Hermontis, que se alegró de verlo. En el año 39 se le instaló una morada con gran festividad en la comarca de [...] de Re, su hermoso pueblo".
Y continúa: "En el año 57, mes 3 de la temporada de Akhet, el día 8 a las 7 en punto del día, su ba (uno de los elementos que componían el alma del difunto) entró [al cielo]. Su reinado duró 24 años, (?) meses, 20 días y 7 horas. ¡Que os dé la vida eterna, toda permanencia, todo poder, toda fuerza y toda alegría como Re, por la eternidad!".
Para saber más
Ensayo
Momias de Egipto, las claves de un arte antiguo y secreto
Bob Brier
Edhasa, Barcelona, 1996



