domingo, 12 de abril de 2015

J.C.

Pasabas por allí, no se bien,
que vibro dentro de mi
y sin pensar me fui detrás de ti.
La luna en tu melena me ayudó
a seguir tus pasos por la acera,
pero al doblar la esquina del bazar
no se como te perdí.
En plena confusión escuche
dentro de mi corazón
como una voz marcando la señal iba diciendo...

Tu,
Tu y yo
Tu y yo
Tu y yo

Como un radar en el mar
que el barco a puerto quiere anclar,
aquella voz subía de intención
o bajaba si iba mal, o iba un poco mejor.
En miles de movidas me metí
por seguir detrás de ti,
pero al final encontré el lugar
y en medio de la luz estabas esperando…

Tu,
Tu y yo
Tu y yo
Tu y yo

Colgando de dos palos
y amarrado por los pies y por las manos,
me pregunte quien lo pudo hacer.
Trepé por la madera
y aparté de cara la melena,
y te besé
tres palabras rotas se escaparon de tus labios.

Tu,
Tu y yo
Tu y yo
Tu y yo

Música: Mecano


La Religión en Hegel

Para Hegel la religión constituye el factor clave para determinar el desarrollo histórico de cada época reconociendo que para el pueblo sin educación la religión es el elemento más presente, que tiene a su cargo la importante tarea de manifestar el espíritu. En el sistema de pensamiento hegeliano, la religión ocupa el lugar anterior al saber absoluto. Esto se ve claramente en la organización de su libro la “Fenomenología del Espíritu”, en donde el saber absoluto, como cumbre del proceso dialéctico, se encuentra al final del libro. Antes de éste se encuentra la religión en su triple manifestación. A saber, como religión natural, como religión del arte, y finalmente, la superación y conservación de las anteriores, la religión revelada.

Las tres manifestaciones del espíritu para este filósofo son el arte, la religión y la filosofía.
Tanto la religión como la filosofía tienen elementos en común como la verdad como objeto y a Dios como la verdad y ambas poseen el mismo contenido especulativo. Las dos también se ocupan de lo finito, de la naturaleza y del espíritu humano. Hegel afirma que la razón o el espíritu universal gobiernan el mundo y este punto de vista contrastan con el pensamiento tanto de los filósofos ateos como de los religiosos que no aceptan que la religión se subordine a la filosofía. Hegel valora el papel educativo de la religión a través de la historia. Para él la Biblia es el libro más importante para instruir al pueblo.

La religión se diferencia de la filosofía en que suele usar expresiones sentimentales y representativas, en tanto que la filosofía posee un mayor rigor conceptual y utiliza conceptos en lugar de representaciones.
Los sentimientos y representaciones que utiliza la religión hacen posible la movilización de las conciencias y estimulan la acción del pueblo que no está educado, mediante un lenguaje más claro accesible a todos por igual.

La religión revela la espiritualidad, lo absoluto, antes que la filosofía, captada de manera intuitiva por la conciencia y según Hegel, es mejor que así sea, porque constituye la primera modalidad de la autoconciencia, la conciencia espiritual del espíritu mismo de un pueblo.
La religión, si bien no es el saber absoluto, es ya la presentación de la verdad especulativa. Es el espíritu que tiene conciencia de sí, aunque todavía no sea autoconsciente de sí mismo. La conciencia que toma sobre sí mismo un pueblo en la historia, es lo que puede expresar una religión. La religión, al igual que el saber, se va desplegando en el tiempo, y así como encontramos una historia del desarrollo de la verdad, o del proceso de autoconciencia del absoluto, así también encontramos un proceso histórico, dialéctico, de la religión, pasando por los tres momentos ya antes nombrados.

“El espíritu total, el espíritu de la religión es, a su vez, el movimiento que consiste en llegar, partiendo de su inmediatez, al saber de lo que él es en sí o de un modo inmediato y en conseguir que la figura en la que el espíritu se manifiesta para su conciencia sea completamente igual a su esencia y se intuya tal y como es.”[HEGEL, G.W.F., Fenomenología del espíritu, FCE, México, 2003, p. 398.]
Lo que luego se considere verdad, sólo tendrá valor si se adecua con el principio religioso de un pueblo.
La complejidad de una organización social, su esencia más profunda, su espiritualidad, se manifiesta en su religiosidad. Por medio de la religión los pueblos pueden tener conciencia del espíritu universal y de si mismos. No es todavía saber absoluto porque el conocimiento que el espíritu tiene de sí mismo es a través de la representación, y justamente por esto el arte es un momento necesario de toda religión. En la religión hay, según el mismo Hegel, una representación anticipada del pensamiento filosófico, ya que esta presenta un contenido verdadero aunque disfrazado bajo la forma de la representación y por tanto se aparece a la comunidad religiosa como un contenido ajeno o extraño. De esta forma será necesario superar este momento, que dará lugar al saber absoluto, al concepto sin representación alguna.

Hegel ya vislumbraba la correlación entre la autoconciencia que el hombre o los pueblos tienen de si mismos y la conciencia de Dios. La autoconciencia en la religión se nos aparece como una conciencia desgraciada que proyecta más allá de sí misma su ideal de libertad. De esta manera encontramos como problema fundamental de este proceso dialéctico, la relación entre conciencia finita y conciencia infinita, conciencia que se representa el espíritu infinito, y el espíritu infinito en sí mismo. La religión es la autoconciencia del espíritu absoluto, representada por el espíritu finito.La religión tiene un papel reconciliador entre el individuo y el Estado y procede de la ética.

Siendo la función esencial del Estado la realización de lo universal, los hombres se dan cuenta de ello en primer lugar por medio de la religión y posteriormente a través de la filosofía, por lo tanto las leyes están garantizadas por la religión.Ahora bien, el espíritu de la religión es un espíritu efectivo, es decir que tiene conciencia de sí aunque no se sabe aun como espíritu, a diferencia del espíritu que se sabe como espíritu y que por tanto es autoconsciente de sí. El espíritu solo es absoluto en la medida en que...
...se sabe a sí mismo, pero su manifestación en la religión es todavía imperfecta porque aparece revestida bajo el velo de la representación. La conciencia religiosa es siempre la conciencia de una comunidad, un pueblo particular en un momento determinado de la historia, y como representación de la conciencia finita del espíritu infinito, no es aun el espíritu absoluto. El espíritu de la religión es todavía espíritu en el mundo. Esto quiere decir que la conciencia religiosa es imperfecta porque se sirve del mundo como signo y símbolo del espíritu absoluto.

Los revolucionarios que se oponen a la religión se arriesgan a perder el apoyo del pueblo.
Según Hegel, la religión es la forma más universal y generalizada del reconocimiento del espíritu, pues aparece sin excepción en todos los pueblos y en todos los hombres, en tanto que la filosofía recién comienza su desarrollo conceptual después de transcurridos los acontecimientos, tal vez demasiado tarde para su comprensión.
Hegel interpreta que Cristo es el símbolo de la unidad entre la naturaleza divina y la humana y encarna la promesa de la existencia de Dios en cada hombre. Por lo tanto, el hombre debe ser valorado simplemente por ser hombre y como ser libre

La forma suprema de religión será la religión revelada porque en esta el espíritu se da a sí mismo como es en su esencia. La dialéctica general de la religión constituye una revelación progresiva del espíritu en sí mismo. El primer momento corresponde a la religión natural en la cual el espíritu se sabe inmediatamente. El segundo momento es aquel en el cual el espíritu se sabe en la naturalidad suprimida, por tanto religión estética. El espíritu ha devenido en finito, es el mismo una obra. Finalmente el tercer momento, es el de la religión revelada en la cual los dioses griegos son sustituidos por el Dios cristiano. El espíritu se sabe como en sí y para sí mismo.

Nacho Padró

martes, 7 de abril de 2015

Jesús Amigo

Jesús amigo, amigo bueno
vengo a decirte por qué te quiero
porque eres libre y buen compañero
porque eres Dios, y no te andas lejos.

Jesús amigo, Jesús hermano
ven a mi casa y tráeme tus clavos
quiero llevarlos siempre en mis manos
y así, arrancar los de mis hermanos.

Jesús amigo, Jesús pequeño
gran pensador de todos los tiempos;
palabra viva, salud de enfermos
calor para quien vive en el suelo.

Jesús amigo, Jesús obrero
el de María y un carpintero
que eres el rey de pobres y tiernos
porque contigo nadie anda huérfano.

Jesús amigo, ¡cuenta conmigo!
aunque mis años no sean muy dignos;
mira mi adentro, sincero y vivo
y en tu palabra quedaré limpio.

Jesús amigo, buen compañero
vengo a decirte por qué te quiero,
porque tu vida llena mis sueños
porque tu amor, me hace un hombre nuevo.



Música: Migueli

miércoles, 1 de abril de 2015

Maoismo insurgente en las selvas carboníferas de la India

Los militares maoístas, llamados Naxalitas, han hecho de las selvas carboníferas su trinchera, por la vía de la violencia y la extorsión. Aunque ellos tampoco se libran, las luchas intestinas y la extorsión han fragmentado a los naxalitas durante la insurgencia, con diferentes grupos escindidos (como el TPC).
Los naxalitas son parte de la insurgencia interna de la India que más tiempo lleva enquistada, ya desde decenios, mucho más que el conflicto con Cachemira. Aunque parece sorprendente que los naxalitas se definan como seguidores de Mao, muchos años después de que haya muerto el líder comunista chino y en un país que ni tan sólo llegó a visitar. fue el boom energético de la India y los derechos sobre el suelo de donde se extraía las materias primas, lo que dieron el impulso y catolizaron la lucha de clases en la India.
De ahí la fusión de los asesinos de la selva con la producción energética de la India (acero, y carbón) entre diferentes grupos más necesitados del país (los tribales originales del país o adivasi).
Esta insurgencia se atrinchera enaguan de las zonas más pobres (aunque ricas en minerales) de la India, zonas selváticas llamadas el Corredor Rojo, principalmente los estados de Chhattigarh y Jharkhand, limitados siempre por la carretera, donde la selva pierde su fuerza que es sustituida por comisarías fortificadas marcando el último rescoldo de la autoridad estatal. Centralizados en el bosque de Dandakaranya ("Jungla de castigo" en sánscrito) y en su corazón donde se encuentra Abujmarh, una selva dentro de una selva que refugia a los naxalitas.
La tierra de los naxalitas es la India subdesarrollada, de filosofía comunista, tribunales populares, células armadas y explosivos sorpresa. Su nombre viene de la aldea Nalxalbari (Bengala occidental) que en 1967 levantó sus campesinos contra los terratenientes.
Los primeros refugiados llegaron en 1989 huyendo de la represión de las autoridades locales y se afiliaron con los adivasi ("aborígenes" en sánscrito) que pertenecían a las Tribus Reconocidas de la Constitución india, unos 84 millones (6,8% del total de la población de la India) y posteriormente se unieron los dalits (intocables) o Clases Atrasadas según la constitución.
Todo esto no seria un problema si no fuera porque la zona en conflicto se encuentra entre los lugares más ricos del país con un 40% de carbón de toda la India, además de menas de hierro,  piedra caliza, dolomitas y bauxita que son necesarios para el crecimiento de las megaciudades de la India.
Esos terrenos fueron conseguidos por la Central Coalfields Limited (CCL) y durante años ha ofrecido compensaciones a los lugareños a cambio de esas tierras y de su desplazamiento... casi todos menos los naxalitas que no quieren ceder su tierra a los CCL creandose una división entre los que aceptan las remuneraciones o el trabajo de la CCL o los que no.
Pero la acción de los naxalitas no queda ahí, también ellos han aprendido que vale la pena explotar la rica tierra que poseen por la cual cobran por prospecciones consiguiendo más dinero que aquel derivado del arroz o las hojas de tendí maoristas. Y para que entre el carbón en el sistema no hay nada mejor que una buena red de extorsión y de sobornos a funcionarios. Y si eso no convence siempre quedan ataques brutales propagación del miedo amparado bajo el sentimiento de injusticia de la desigual injusticia en el reparto de tierras.



Nacho Padró
A partir del National Geographic
abril 2015