martes, 17 de enero de 2012

Alabanza Cristiana

Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé.
Y he aquí que Tú estabas dentro de mí y yo fuera,
y fuera te buscaba yo, y me arrojaba sobre esas hermosuras que Tú creaste.
Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Me mantenían lejos de Ti aquellas cosas que, si no estuviesen en Ti, no existirían.
Me llamaste y gritaste, y venciste mi sordera;
brillaste y resplandeciste, y ahuyentaste mi ceguera;
exhalaste tu fragancia, la respiré y ahora suspiro por Ti;
te saboreé y ahora tengo hambre y sed de Ti;
me tocaste y me abrasé en el deseo de tu paz.
Cuando me haya unido a Ti con todo mi corazón,
ya no habrá para mí dolor ni aflicción
y viva será mi vida, toda llena de Ti.
Ahora bien, puesto que Tú haces ligero a quien está lleno de Ti,
yo, que no estoy lleno de Ti, soy de peso para mí mismo.
Dentro de mí contrastan deplorables alegrías y felices angustias;
no sé de qué parte esté la victoria.
Ten piedad de mí, oh Señor.
En lo más íntimo de mí las tristezas del mal contrastan con las alegrías del bien;
y no sé de qué parte esté la victoria.
Ten compasión de mí, oh Señor.
Yo no escondo mis llagas.
Tú eres el médico, yo soy el enfermo;
Tú misericordioso, yo miserable…
Toda mi esperanza está en tu gran misericordia.
Dona, por tanto, lo que me ordenas…
¡Oh, Amor que siempre ardes y nunca te consumes,
oh Caridad, oh Dios mío, inflámame!

San Agustín, Confesiones, X, 27-29.

domingo, 15 de enero de 2012

El Kadish de los Dolientes

Exaltado y santificado sea su gran nombre, amén.
En este mundo de Su creación que creó conforme a Su voluntad; llegue su reino pronto, germine la salvación y se aproxime la llegada del Mesías, amén.
En vuestra vida, y en vuestros días y en vida de toda la casa de Israel, pronto y en tiempo cercano y decid Amén.
Bendito sea Su gran Nombre para siempre, por toda la eternidad; sea bendito, elogiado, glorificado, exaltado, ensalzado, magnificado, enaltecido v alabado Su santísimo Nombre (Amén), por encima de todas las bendiciones, de los cánticos, de las alabanzas y consuelos que pueden expresarse en al mundo, y decid: Amén.
Por Israel, y por nuestros maestros y sus alumnos, y por todos los alumnos de los alumnos, que se ocupan de la sagrada Torá, tanto en esta tierra como en cada nación y nación. Recibamos nosotros y todos ellos gracia,
bondad y misericordia del Amo del cielo y de la tierra, y decid: Amén (Amén)
Descienda del Cielo una paz grande, vida, abundancia, salvación, consuelo, liberación, salud, redención, perdón, expiación, amplitud y libertad, para nosotros y para todo Su pueblo Israel, y decid: Amén. (Amén)
El que establece la armonía en Sus alturas, nos dé con sus piedades paz a nosotros y a todo el pueblo de Israel, y decid: Amén. (Amén)
 
 [Itgadal veitkadash shemé rabá. amén. bealmá diberá jirhuté. veiamlij maljuté. veiazmaj purkané vikareb meshijé. (Amén). Bejaiejón ubiomejón ubjaié dejol bet Israel. Baagalá ubizmán karib veimrú Amén.
Iehe Shemé Rabá mebaraj lealam lalmé almaiá.Itbaraj veishtabaj veitpaar veitromam veitnasé veithadar veithalé veithalal Shemé DeKudshá Berij Hu. (Amén).
Leelá min kol birjatá shiratá tishbejatá venejamatá daamirán bealmá. Veimrú Amén (Amén). Al Israel, veal rabanán, veal talmideón, veal kol talmidé talmideón, deaskín beoraitá kadishtá. Di beatrá adén vedí bejol atar veatar. Iehé lana ulhón uljón jiná vejisdá verajamé. Min kodam Maré shemaiá veará veimrú Amén (Amén)
Iehé shelamá rabá min Shemaiá, jaim vesabá vishuá venejamá veshezabá urfuá ughulá uslijá vejapará. Verevaj veazalá lanu uljol amó Israel. Veimrú Amén (Amén).
Osé shalom bimromav hu (verajamav) ya'asé shalom alenu veal kol (amó) Israel. Veimrú Amén.]
 
Nacho Padró

Como Karl Barth entiende la forma de hacer teología

Introducción.
A principios de 1900 Barth realizó su carrera de teología en varios lugares de Alemania. En 1919, su libro “La epístola a los romanos”  lo ubicó como un teólogo celebre en el ámbito lingüístico alemán. Enseña en la universidad de Basilea. En 1948 participa en Ámsterdam en la Primera Conferencia Mundial de las Iglesias, allí aprendió que en la teología científica tenía que haber algo así como un ecumenismo. Pero el Papa de Roma no participo de esa asamblea ecuménica, con lo cual Barth hizo sus profundas críticas.

La Teología según Karl Barth
A la teología de Barth se la ha incluído dentro de la Teología de la Dialéctica, que se entiende un movimiento intelectual surgido dentro de la teología protestante después de la primera guerra mundial, el cual ocupó entonces en las discusiones teológicas y filosóficas el mismo lugar que después de la segunda guerra mundial ocupa el problema de la - desmitización. Sus principales representantes fueron K. Barth, E. Thurneysen, E. Brunner, F. Gogarten y R. Bultmann. Algunas características importantes serían:

Los textos bíblicos o la palabra escrita (das geschriebene Wort) no son  simples documentos de investigación filológico-histórica, sino que hacen posible el encuentro con el “totalmente distinto”; los testimonios perfectamente humanos de la Biblia, contiene la palabra de Dios, la palabra revelada (das geoffenbarte Wort), que el hombre puede reconocer, acatar, y profesar públicamente. Para Barth, sin embargo, la Biblia misma no está libre de errores —Barth se mantiene fiel a la crítica bíblica—, sino que se trata sólo de la transmisión humana de los primeros testigos. La Biblia es, por tanto, «el medio concreto por el cual la Iglesia recuerda el acontecimiento de la revelación de Dios»

Lo que se le exige al hombre va más allá del mero observar e interpretar con objetividad una fe que siempre es una empresa arriesgada: lo que está en juego es la salvación o condenación. Idea expuesta con toda radicalidad en su comentario a la Carta a los Romanos, según el cual, "un Cristianismo que no sea totalmente escatología no tiene absolutamente nada que ver con Cristo" (Römerbriefkommentar 300).
La misión de la Iglesia consiste en hablar en la sociedad sin hacer concesiones y a través de la palabra humana de la predicación, de esa palabra de Dios que el hombre puede aceptar confiado una y otra vez. Karl Barth no sólo rechazó la validez de la teología académica del pasado, sino que ya desde sus primeros años se mostró profundamente preocupado por la poca incidencia de la teología en la predicación eclesial así como por la situación social y laboral de los trabajadores de la comunidad donde ejercía de pasto
Tanto la predicación como la dogmática de la iglesia han de concentrarse totalmente en Jesucristo, en quien, para los creyentes, no solo habló y obró un “hombre bueno” ejemplar, sino, el mismo Dios; Jesucristo es el criterio decisivo de todo discurso sobre Dios y el hombre. Por eso Barth, sobre todo, es tan contrario a ver en el Cristianismo una “religión”. Religión significa para él, el intento humano de superar la diferencia cualitativa que impera entre el hombre y Dios. Según él, el carácter engañoso de la “religión” únicamente pude ser desenmascarado en confrontación directa con al concepto clave del Cristianismo, a saber, la Revelación sobrenatural en Cristo. A partir de esta revelación ya no tiene significado la religión sino únicamente la “fe”
En esta teología, el teólogo debe hablar de Dios, pero como hombre no puede hacerlo. Su discurso se reducirá a dar «testimonio de la verdad de Dios» (Das Wort Gottes und die Theologie, Mun 1924). Para este fin habrá de seguir preferentemente el camino dialéctico, que une en sí la vía dogmática y la crítica, «manteniendo fija la mirada sobre su presupuesto común, sobre la verdad viva e inefable que está en el centro y da su sentido a la afirmación y a la negación» (Ibid. 171). Este centro, a saber, el hecho de que Dios se hace hombre, no puede ser ni aprehendido ni contemplado; no puede, por ende, ser expresado directamente. «Así sólo nos queda... referir una a otra la posición y la negación, esclarecer el sí por el no y el no por el sí, nunca detenernos más de un instante sobre el sí o sobre el no» (Ibid. 172). Y nunca debe olvidar el dialéctico que su discurso se funda en «el presupuesto de esta originaria verdad viviente que se halla allí, en el centro» (Ibid. 174).

Conclusiones
Barth da un giro hacia atrás, un giro no ciertamente falto de crítica, pero si chocante a los dogmas que fueron objeto de controversia en la era moderna, en la trinidad y el parto virginal, hasta la baja de los infiernos y la ascensión a los cielos: no solo volvió a la ortodoxia del primer protestantismo sino también a la escolástica medieval y a la patrística de la iglesia antigua.
Barth movilizó después de la guerra como ningún otro, la fuerza crítica de la fe y exigió programáticamente, partiendo de la Epístola a los romanos el giro hacia una teología de la palabra, denominada a menudo teología de la dialéctica. Y eso significaba retroceder hasta antes de Schleiermacher, pero también avanzar más allá de Schleiermacher
Barth marca un quiebre con la teología moderna, la cual era antropológica y ontológica (confundía a Dios con el ser). En sentido positivo, es una apertura hacia un nuevo paradigma (este paradigma y el moderno son inconmensurables por cuanto no se entienden entre si). La teología ha de partir de la revelación y no del hombre.

BIBLIOGRAFIA.
Kung; Hans. Grandes pensadores cristianos. Una pequeña introducción a la teología. Editorial Trotta: Madrid, 1995. Pp. 181 -212. 


Nacho Padró

CARACTERISTICAS APOCALÍPTICAS del LIBRO DE LOS VIGILANTES.

En el interior de la tradición apocalíptica judía, cuyas principales fases de desarrollo podemos ahora seguir desde su primer producto literario conservado (el Libro de los Vigilantes) hasta sus representantes de finales del siglo I d.C. (como el Libro IV Esdras o Apocalipsis siríaco de Baruc) se desarrollan ciertas ideas características, como:
  • La explicación del origen del mal en el mundo como resultado de la intervención de un agente angélico: Este libro está relacionado con Génesis 6:1-4, y asigna los orígenes del mal a la rebelión de ciertos ángeles que se aparearon con mujeres y engendraron una raza de gigantes que devastaron la tierra y cuyos espíritus demoníacos siguen produciendo el pecado y la miseria.
  • El determinismo el dominio sobre el mundo de las fuerzas del mal y la destrucción final de estas fuerzas por el juicio divino, El diluvio universal, considerado como un juicio, y como consecuencia la destrucción de toda la humanidad fue provocada por los nefilim -Libro Enoch capítulo 10:1-9-, que no habrían sido creados según los planes de Dios -Libro Enoch capítulo 10:15-16 7.cp15-, no tienen capacidad espiritual y por tanto no tienen resurrección.
A parte tenemos el tema de Azazel: identificado como el que "ha enseñado toda injusticia en la tierra y ha revelado los secretos eternos que estaban (guardados) en el cielo, los cuales los hombres se esforzaban por conocer" (cap. 9: 6). El juicio final de Azazel se declara con estas palabras: "El Señor dijo a Rafael: 'Ata a Azazel de pies y manos, y échalo a las tinieblas; haz una abertura en el desierto, el que está en Dudael, y échalo ahí dentro. . . Y en el día del gran juicio será echado en el fuego. . . Toda la tierra ha sido corrompida por las obras que enseñó Azazel; atribúyele a él todos los pecados' " (cap. 10: 4-8).
  • La comunión con el mundo angélico: Que queda claro con la relación entre los ángeles caídos y las mujeres, dando orígen a los Nefilim... aunque no es el tipo de "comunión" que se busca (comparar con la escalera de Jacob)
  • El tema de la mediación entre el hombre y Dios: Que en este libro corresponde íntegramente a Enoc, pues su posición es altísima, superior a la de los ángeles, pues hace de mediador entre éstos y Dios. Lleva mensajes a la divinidad de parte de los ángeles caídos, que invocan el perdón, y devuelve a éstos la respuesta negativa de Dios (1Enoc 12-13). Y además del final del mundo revela cómo es el orden del cosmos, las cámaras de los vientos, toda la creación, los fundamentos de la tierra… cómo fue la caída de los ángeles malos y cómo ellos se encargaron de difundir el mal en la tierra enseñando a los humanos cosas que no debían aprenderse…
En conclusión, es un intermediario entre Dios y los hombres; tiene una posición importante… para la salvación, aunque no se le puede considerar como un mesías pues lo que revela son verdades que sirven para la salvación, para comprender mejor los planes de Dios y sus intervenciones. Es una figura humana y a la vez sobrehumana porque Dios le utiliza como mensajero y revelador.
  • El desarrollo de las figuras mesiánicas como esperanza subyacente: Las diversas partes de 1 Enoc -escritas por diferentes autores- indican que existían varios puntos de vista entre los judíos del siglo I a. C. en cuanto al reino mesiánico. Los cap. 1-36 enseñan que ese reino existirá eternamente en la tierra después del juicio final; los posteriores libros que corresponden a los cap. 37-71, indican que perdurará por la 89 eternidad en la tierra y en el cielo, y que comenzará con el juicio final; y en los cap. 91-104 se enseña que el reino mesiánico será transitorio, estará en la tierra y será seguido por el juicio final.
En la parte más antigua del Libro no aparece el reino del mesías directamente, con esta figura, pero sí una suerte de reino milenario, en la tierra : “Los elegidos tendrán luz, alegría y paz; ellos heredarán la tierra [compárese con Mt 5,4] mientras que para los impíos será la maldición: y en 5,7; “En aquellos días la tierra será labrada con justicia; toda ella quedará cuajada de árboles, y será llena de bendición. Una medida producirá mil y cada medida de aceitunas producirá diez tinajas de aceite… (10,18-19)
  • La resolución del problema de la retribución mediante la resurrección: Hay una interesante referencia al tema de la resurrección en 1Enoc 20:8 "Remeiel, otros de los santos ángeles, al que Dios ha encargado de los resucitados".(Mt 28:2,5; Mc 16:5)
  • El carácter seudónimo de la obra: Una de las características importantes de la literatura apocalíptico apócrifa es la seudonimia, es decir, la atribución a un personaje célebre del pasado (p.e., a Enoc que como se dice en Génesis 5:21–24: Desapareció porque había caminado con Dios y Él lo tomó consigo) fue tomado al cielo, donde él aprendió los secretos del universo y del juicio próximo."Es decir que tenía las mismas características sobrehumanas de Elías (había nacido pero no muerto) y se le recordaba en el Génesis como una figura ligada a la astronomía: vivió 365 años, tantos como los días del calendario solar. Con otras palabras era un ser humano y al mismo tiempo celeste. Esto permite trabajar con un personaje pseudo real y asignarle características sobrehumanas.
  • La sucesión de la historia y las visiones se presentan por medio de cifras estereotipadas que tienen valor simbólico , así como visiones y símbolos: Cuenta Henoc que «eran doscientos los que bajaron en los días de Yared sobre la cima del monte Hermón» 1 Enoc 6, 5
Las realidades apocalípticas son tan inefables que ni tan solo los mismos símbolos son adecuados para expresarlas, de ahí que Enoc recurra con frecuencia al lenguaje aproximativo, al uso de palabras de contornos imprecisos, al empleo masivo de términos de comparación: «como, «semejante a" como en 1 Enoc 14, 10-13:. "10 Entré por esas lenguas de fuego hasta que llegué a una casa grande construida con piedras de granizo cuyos muros. eran como planchas de piedra; todas ellas eran de nieve y su suelo estaba hecho de nieve 11 Su techo era como relámpagos y trueno y entre ellos querubines de fuego y su cielo era de agua. 12 Un fuego ardiente rodeaba todos sus muros cercándolos por completo y las puertas eran de fuego ardiente. 13 Entré en esta casa que era caliente como fuego y fría como nieve. No había en ella ninguno de los placeres de la vida. Me consumió el miedo y el temblor se apoderó de mí."
  • Lenguaje escatológico común. 1 Enoc señala el fermento del pensamiento escatológico que predominaba en ciertos sectores del judaísmo precisamente antes del período del Nuevo Testamento y durante él. La profecía de Enoc registrada en Judas 14 tiene mucho parecido con 1 Enoc 1:9. Afirma el inicio del Libro que bendice a los “elegidos y a los justos que van a estar presentes en el día de la aflicción -el fin del mundo presente- fijado por Dios para apartar (= aniquilar) a todos los malos y perversos”. Esto quiere decir que el enmarque de su revelación es escatológico: el fin de los días.
  • Clara voluntad de expresar esperanza de salvación y consuelo para los justos: Que se expresa muy descriptivamente en el capítulo 10 y ss. "En esos días abriré los tesoros de bendiciones que hay en el cielo para hacerlos descender a la tierra sobre las obras y el esfuerzo de los hijos de los hombres. 2 La paz y la verdad serán compañeras por siempre, en todas las generaciones." 1Enoc 11: 1-2
  • La fecha en la que se supone deben cumplirse los oráculos y profecías escatológicos es siempre una fecha indeterminada e imprecisa. Como expresa el capítulo 16:1 "Serán así destruidos hasta el día de la gran consumación, del gran juicio en el cual el tiempo terminará para los Vigilantes e impíos y seréis totalmente consumados "
  • Visión esquemática de la historia:la historia se desarrolla en dos grandes planos: el humano y el divino. Vistas las cosas desde el plano del hombre, desde el plano terrestre, parece que todo acontece al azar, al margen de la justicia y sabiduría divinas. Pero no es verdad. Mirado desde el plano de Dios, todo el decurso histórico se explica y se ilumina. Todo está previsto y querido por Dios. La historia avanza inexorablemente hacia el fin prefijado por Dios. Los actores protagonistas de este drama de la historia son libres y responsables de sus actos, como lo prueban los reproches que hace Enoc a los protagonistas
BIBLIOGRAFIA
A. Díez Macho, Apócrifos del Antiguo Testamento IV, pp. 42-53)
http://www.tendencias21.net/crist/Que-es-la-apocaliptica-la-tradicion-apocaliptica-II-110-15_a293.html
http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php


Nacho Padró

Introducción al "El LIBRO DE LOS VIGILANTES"

El Libro de los Vigilantes o Caída de los ángeles comprende los Capítulos 6 a 36 (núcleo primitivo 6-29), del libro de Henoc se centra en el tema de los Vigilantes (ángeles) que interpretando Génesis 6:1-5, dice que estos ángeles tuvieron relaciones sexuales con mujeres y engendraron gigantes (nephilim); seres famosos que desataron la violencia sobre la tierra y pervirtieron a la humanidad. Además, el Libro de los Vigilantes se caracteriza por unir y complementar las historias de los Vigilantes con la historia del Diluvio universal presentes en el génesis; y hace una descripción detallada del infierno, el purgatorio y el paraíso. Escrito antes del 160 a.C. Varios fragmentos de Qumrán dan testimonio de la existencia, como obra independiente, del libro de los Vigilantes: 4Q180 trata del tema de los vigilantes y 4Q181 lo menciona.
Los primeros cristianos lo apreciaran mucho, como lo atestiguan la Epístola de Judas (14-16), que cita un pasaje del Libro de Enoc (1 Enoc, 1, 9); la referencia en 2Pedro 2:4 y la epístola no canónica de Bernabé. Muchos Padres de la Iglesia y cristianos destacados se refieren al libro, y lo citan en sus obras. Autores como Justino Mártir (100-165), Atenágoras (170), Taciano (110-172), Ireneo (130-208), Orígenes, Clemente de Alejandría (150-220), Tertuliano (160-230), Lactancio (260-325), Metodio de Filipo, Minucio Félix y Comodiano, entre otros, consideraron el libro de inspiración divina. Un defensor de este libro fue el obispo Prisciliano, quien curiosamente fue el primer cristiano condenado a muerte y ejecutado por cristianos, por una supuesta herejía en 385. Es de suponer que este apoyo venga porque el Libro de Enoc asume la continuidad del discurso de los profetas y anticipo del mensaje cristiano, enfatizando en la venida del Hijo del Hombre. Es una expresión de la literatura apocalíptica como esperanza de los humildes. 
 
Nacho Padró