sábado, 12 de marzo de 2011

El Correu de Deu

T'estava mirant quan aquest matí et desvetllaves i esperava que em parlessis, encara que fossin només unes poques paraules, tot preguntan! el meu parer sobre alguna cosa o agraint-me alguna de les coses bones que ahir et van passar. Pero he vist que estaves summament preocupat/da buscant la roba que et calía per anar a la feina.
Mentre corries per la casa de bon matí, he esperat que tinguessis uns quants segons, que t'aturessis i em diguessis: Bon día! Pero estaves massa enfeinada/t! Malgrat aixó jo he enees el sol per tu, he omplert de colors el cel, i he connectat el so amb música d'ocells, per veure si em senties. Pero no te n'has adonat!
Durant el dia, corries amunt i avall íreballant; suposo que estaves massa enfeinat/da per dir-me alguna cosa. I quan tornaves de la feina, t'he vist esgotada/t, per aixó he fet que plogués una mica per millorar el teu estrés, he pensat que et refrescaría i t'agradaria, i m'ho agrairies, Pero has protestat perla petita mullena.
He esperat, amb paciencia, mentre veies la televisió i sopaves, pero, un cop mes, has oblidat de parlar-me, malgrat que les noticies ho demanaven... He vist que estaves cansat/da i he fet apagar la llum del sol, perqué no et molestes i descansessis. He fet sortir un estel per a tu, pero no l'has volgut veure.
A l'hora d'anar a dormir estaves esgotada/t. Després de dir bona nit a la familia, í'has adormit ben aviat. Pero jo he acompanyat el teu son amb la música deis meus estéis. Tu no te n'adonaves, pero sempre estic aquí per a tu.
Sóc aquí, al teu costat, esperant la teva pregaría... construint un paisatge nou, cada matí, únicament per a tu. Bon día, fill! Bon dia, filia!

 Pastoral Marista

miércoles, 2 de marzo de 2011

El Banco del Tiempo

Imagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86.400 euros. Ese extraño banco, al mismo tiempo, no arrastra tu saldo de un día para otro: cada noche borra de tu cuenta el saldo que no has gastado.
¿Qué harías? Imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado ¿no?
Pues bien, cada uno de nosotros tenemos ese banco: su nombre es TIEMPO. Cada mañana ese banco abona  en tu cuenta personal 86.400 segundos. Cada noche, borra de tu cuenta y da como pérdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso. Ese banco no arrastra saldos de un día a otro; no permite sobregiros. Cada día abre una nueva cuenta. Cada día elimina los saldos del día.
Si no usas tu saldo durante el día, tú eres el que pierdes. No puedes dar marcha atrás. No existen cargos a  cuenta del ingreso de mañana: debes vivir el presente con el saldo de hoy. Por tanto, un buen consejo es que debes invertir tu tiempo de tal manera que consigas lo mejor para ti.

Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que repitió curso…
Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbró un bebé prematuro…
Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario…
Para entender el valor de una hora, pregúntale a quien espera…
Para entender el valor de un minuto, pregúntale al viajero que perdió el tren…
Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que estuvo a punto de tener un accidente…
Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale al deportista que ganó una medalla de plata…

ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVAS Y RECUERDA QUE EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE

Pastoral Marista

martes, 1 de marzo de 2011

Ejercítate en el Silencio.....

Ejercítate en el silencio.
Ejercítate en gestos serenos,
en palabras pacificadoras,
en movimientos tranquilos…
Ejercítate en miradas acogedoras,
en sentimientos conscientes,
en estar atento y receptivo…
Ejercítate en pasos serenos,
en movimientos conscientes,
en estar atento y receptivo…
Ejercítate en el silencio:
evita las prisas, los enfados,
los ruidos, los gestos descontrolados…
evita las voces, los gritos,
tener varias cosas en la cabeza,
el hablar, hablar y hablar continuamente…
Ejercítate en el silencio:
fomenta: estar centrado en cada cosa
y en cada momento… fomenta:
observar, escuchar, acoger,
aceptar, recibir, comprender, amar…
Ejercítate en el silencio.
Vive en el silencio.
Descubre el Misterio del silencio.



Pastoral Marista

AMO EL SILENCIO

Amo el silencio. Creo que el silencio es uno de los mejores momentos para hacer ruido.
Amo el silencio que busco, no el silencio que me encuentra, porque el que me encuentra es demasiado tenebroso.
No existe un mejor momento que aquel en el cual no piensas, cuando no piensas no eres nada, y cuando no eres nada es la mejor forma de volar en la tierra.
Treinta segundos sin pensar, son mejores que treinta años de vida. No se siente, no se respira, no se percibe, no se siente nada más que la suave brisa en tu cuerpo.
El silencio te puede decir tantas cosas… Te puede decir lo importante que eres tú mismo en ese momento. Te avisa que si quieres algo, lo puedes logra. Te deja en claro que lo más importante en el mundo eres tú, porque solo tú puedes hacer cosas para ti y para el mundo. Tú eres todo pero a la vez nada; puedes ser lo que quiera que quieras ser.
No existe nada mejor que el silencio, el efecto relajante de un silencio, con él puedes estar en un crucero disfrutando de una isla paradisíaca, o con la persona que más amas.
No es alguien sereno, el que busca un lugar en el cual puede estar callado, sino aquel que en medio de todo el bullicio, puede encontrarse a sí mismo, aunque solo sea unos segundos.




Pastoral Marista

ME GUSTA CUANDO CALLAS. (P. NERUDA)

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto