martes, 19 de julio de 2016

Hallan una monumental y enigmática estructura en la ciudad de Petra

Oculto a plena vista en la inmensidad de la formidable ciudad nabatea de Petra, en el sur de Jordania. Así ha permanecido un gigantesco y enigmático monumento, construido hace más de dos milenios, que un grupo de arqueólogos estadounidenses ha hallado por la gracia de las fotografías aéreas captadas por drones y las imágenes por satélite.
"Se trata de un monumento único en Petra que tiene una gran relevancia", relata a EL MUNDO Christopher Tuttle, el coautor del estudio que ha desvelado la estructura, recién publicado en el Bulletin of the American Schools of Oriental Research. "A pesar de que aún se desconoce la historia completa de este monumento y el papel que jugó en la vida de los habitantes de Petra, es un hallazgo que nos proporciona nueva información sobre la antigua ciudad y nos lleva a plantear nuevas preguntas", agrega el arqueólogo, que ha trabajado en el recinto durante más de 15 años.
La tecnología ha revelado la existencia bajo tierra de una plataforma rectangular -que mide unos 56 por 49 metros-, edificada nivelando una meseta natural. Sobre ella se levantó una plataforma más pequeña, pavimentada y con una hilera de columnas en su lado este, que estaría coronada por una escalera monumental. "Hay otra estructura en la plataforma interior centrada norte-sur. Mide 8,5 por 8,5 metros", señalan los arqueólogos en el estudio. El lugar aún conserva las losas originales y en sus alrededores se han hallado cerámicas que sugerirían que el monumento se remonta a la época de fundación de Petra. "El estado del suelo no puede ser determinado sin una excavación", precisa el texto. 
"Esta plataforma monumental no tiene ningún símil en Petra o en sus zonas de influencia actuales. El diseño y la ubicación únicas de esta plataforma suscita una gran cantidad de intrigantes preguntas acerca de su función", subrayan los investigadores. El descubrimiento -con unas medidas que tienen el largo de una piscina olímpica y el doble de ancho- se halla a unos 800 metros al sur de Petra, una ciudad que se extiende por unos 6 kilómetros cuadrados y que es solo una pequeña porción de los 264 kilómetros que abarca todo el complejo arqueológico. La urbe conoció su edad dorada hace más de dos milenios bajo el gobierno de los nabateos, una tribu de beduinos árabes que terminó entregando su reino a los romanos alrededor del 106 d.C.
"La plataforma se encuentra relativamente cerca del centro de la ciudad antigua pero en un lugar de difícil acceso. Lo que parece ser la fachada monumental, con columnas y escalera, mira hacia el este más que hacia la ciudad y no sería visible desde el centro", apunta el estudio. Una ubicación -explican los arqueólogos- nada inusual en Petra, donde la mayoría de sus imponentes edificios tallados en la roca se encuentran ocultos "debido a sus localizaciones topográficas en las montañas y valles circundantes".
La nueva atracción de la ciudad nabatea de color rojizo y sobrecogedora geografía -en la que descuellan el Tesoro, el gran teatro o el Monasterio- permanece bajo la arena. "No se ha decidido aún los siguientes pasos. Nuestro plan es trabajar para ayudar a comprender el monumento y sus funciones en la vida diaria de Petra", asevera Tuttle. Sus descubridores barruntan que, al tratarse de la segunda zona más elevada de la ciudad, la estructura tendría una utilidad pública o ceremonial. 
El renacimiento de este monumento es también un recordatorio de los enigmas que guarda la villa, fundada por los nabateos alrededor del siglo VI a.C. entre cañones y acantilados. Fue capital de un imperio comercial que llegaba hasta la actual Siria y terminó conquistada por romanos, bizantinos y otomanos. En el siglo VII fue abandonada y quedó sepultada por el olvido hasta que el explorador suizo Johann Burckhardt la comenzó a desempolvar en 1812. Desde entonces un ejército de turistas visita a diario sus confines, incluidos en 1985 en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.
"Hay aún muchas sorpresas por descubrir en Petra. La mayoría de las personas no se da cuenta de que solo un porcentaje muy pequeño de la ciudad ha sido explorado, documentado y publicado. Hay tanto trabajo pendiente que se necesitan vidas enteras. Habrá, sin duda, más hallazgos, especialmente ahora que se están empleando nuevas herramientas tecnológicas junto a las excavaciones y los sondeos arqueológicos tradicionales", pronostica Tuttle.
Francisco Carrión para ELMUNDO.es

Las mujeres y el Buda

La madre de Buda, Maya Devi, murió a los siete días del parto. Había tenido un embarazo de diez meses lunares, durante el cual no sólo no experimentó molestias de ningún tipo, sino que disfrutó de gran bienestar y ligereza. Durante ese periodo, bastaba con que impusiera sus manos a los enfermos para sanarlos.
La concepción del Buda, le sobrevino mediante un sueño o visión: un elefante blanco de seis colmillos y cabeza roja, que entraba en su vientre suavemente por el flanco derecho.
Hay algunos que atribuyen su temprana muerte a unas fiebres puerperales y hay quien estima que, tras dar a luz a Buda, había perdido sentido su existencia, pues nunca podría aspirar a misión más noble que ésa.
El príncipe pasó sus siete primeros años a cargo de su tía materna y segunda esposa de su padre, Mahaprajapati, conocida como "La Gran Sapiencia". A los dieciséis años se casó con la princesa Yashodama, su prima, con quien tuvo un hijo. Abandonó a ambos cuando decidió seguir la vida religiosa y años después, cuando volvió de visita, Yashodama mostró su despecho en primera instancia y decidió luego seguir su ejemplo y hacerse monja.
Buda no aceptó en principio las pretensiones de Yashodama. Gautama recomendaba no mirar a las mujeres y, si no había otro remedio, mirarlas como madres, hijas o hermanas, para eliminar así una de las más poderosas fuentes de deseo.
No obstante, al igual que las separaciones de castas, la discriminación de la mujer chocaba con sus enseñanzas. Según éstas, todo ser humano independientemente del karma que arrastre –nacemos hombres o mujeres, guerreros o intocables, guapos o feos, sanos o contrahechos en virtud del karma acumulado en nuestras vidas anteriores–, lleva en sí la semilla de la liberación
Tardó unos años en aceptar que su tía Mahaprajapati y su esposa Yashodoma ingresaran en la Orden, resistencia que podemos interpretar como fruto de sus propias dudas y convicciones, o bien por medio cultural en que vivía, radicalmente hostil a semejante equiparación.
El caso es que lo permitió, y el budismo es la única de las grandes religiones que acepta la igualdad de los sexos; aunque, por razones obvias, no los mezcle en la vida comunitaria.
Maria Fernández Rei para Muy Interesante

El clérigo gay del país donde la homosexualidad es castigada con la pena de muerte

En Irán la homosexualidad está prohibida y bajo la estricta ley islámica, o Sharia, y está castigada con la pena de muerte.
El país está regido por la clase religiosa y los mulá, o clérigos, son los encargados de asesorar a la población en todos los aspectos espirituales.
Los mulás son muy poderosos y respetados en la nación islámica, pero también son temidos por el poder que sustentan.
Taha es uno de estos clérigos. Y es homosexual. 
El mulá se vio forzado a mantener su sexualidad secreta, especialmente porque se dedicaba a oficiar bodas gay. 
Su vida se volvió sumamente difícil y pronto las autoridades comenzaron a sospechar de él. Y fue amenazado de muerte.
El clérigo gay de un país donde la homosexualidad es castigada con pena de muerte
"Las autoridades me interrogaron varias veces sobre los amigos que yo había elegido", le cuenta a la BBC.
"Decían que yo era un clérigo y no debería estar reuniéndome con homosexuales".
"Otros mulás tenían sospechas sobre mi orientación sexual y me amenazaron con la muerte", cuenta el clérigo.

Castigo

La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales, ILGA, asegura que 78 países cuentan todavía con leyes criminales contra las actividades homosexuales, bisexuales y transgénero.
Entre estos países, nueve castigan la homosexualidad con la pena de muerte, incluido Irán.
Bajo la ley de la Sharia en Irán, quienes se encuentren culpables de "conducta homosexual", pueden ser multados, azotados, e incluso ejecutados.
Estambul
Image captionEntre el mundo musulmán, Estambul tiene una de las actitudes más liberales y tolerantes hacia los homosexuales.
Taha se vio forzado a huir a Turquía. 
Se estableció en Estambul, uno de los pocos lugares en el mundo musulmán que tienen una actitud más liberal y tolerante hacia la homosexualidad. 
La BBC acompañó a Taha a uno de los muchos clubes gay que hay en esta ciudad. 
Allí el clérigo se reunió con otros dos refugiados iraníes que también se vieron forzados a huir de su país debido a su sexualidad.

Desconfianza

Uno de ellos, Ramtin Zigorat, salió de Irán hace un año. Ahora quiere casarse con su pareja y espera que Taha oficie la ceremonia.
Ramtin Zigora
Image captionRamtin Zigorat quiere casarse con su pareja y espera que Taha los case.
"Antes yo consideraba a los mulás como personas que sólo querían castigarme", le dice a la BBC.
"Los encargados de rezar en nuestras ceremonias de ejecución".
"Pero ahora hemos conocido a alguien que rezará en nuestra ceremonia de bodas", asegura Ramtin,
El otro refugiado, Farid, salió de Irán hace un mes. 
No quiere ser identificado porque su familia no sabe que es homosexual. 
Tal como le explicó a la BBC, para él es muy difícil confiar en Taha porque es un mulá.
"Crecí en un ambiente donde los mulás eran parte de las mentiras y los temores. Así que no puedo confiar en él", dice Farid.
Taha en Estambul
Image captionTaha se estableció temporalmente en Estambul. Su destino final será Canadá.
Los casos de Taha, Ramtin y Farid no son únicos.
Se calcula que hay unos 1.000 iraníes homosexuales refugiados en Turquíaesperando ser reubicados en otros países.
Para Taha, Estambul es sólo un hogar temporal. Su destino final será Canadá.
Lo que espera, sin embargo, es que algún día su país pueda aceptarlo tal y como es, un mulá gay.
BBCMUNDO

Las primeras religiones ibéricas

Las primeras menciones que tenemos sobre la religión de los pueblos que vivían en la península Ibérica antes de la llegada de los romanos la proporciona el griego Estrabón, quien transmite que los gallegos eran ateos, y que los demás pobladores peninsulares rendían culto a un dios sin nombre para el que bailaban en los umbrales de sus viviendas en las noches de luna llena. Es un paso muy largo el que media entre la afirmación del griego (un dios único y sin nombre) y los estudios modernos, según los cuales habría habido en la Península centenares de dioses de los que sólo se conoce el nombre. Algunos especialistas sospechan que los nombres que aparecen en los monumentos no lo son de dioses, sino de lugares; o tal vez de genios protectores de los lugares de los que los supuestos genios o dioses habrían tomado nombre a su vez. Algo parecido a lo que hacemos hoy cuando hablamos de las vírgenes de Lourdes o de Fátima.
Y es que, en realidad, conocemos muy poco de la religión de estos pueblos.
El panteón de divinidades podría dividirse en tres categorías: 1º las de carácter astral, comunes a las religiones indoeuropeas (el Sol y la Luna, los más importantes), 2º los dioses celtas (como Lug), venerados en varias zonas de la Península y en territorios exteriores, como la Galia y Britania; y, 3º, las divinidades menores de culto local con una base animista o totémica(vinculadas, en muchos casos, a la naturaleza).

Misterios en torno al culto

Los dioses con culto exclusivamente local fueron muy abundantes. Y todos aquellos vinculados a una determinada comunidad o localidad, han sido los más representados.
En la actualidad, se desconoce todavía la existencia de templos dentro de los núcleos urbanos indígenas. Al parecer, los santuarios estaban situados fuera de las poblaciones, como parecen indicar los recintos naturales con graderías excavadas en la roca que se han localizado bajo la acrópolis de Tiermes, con sus piedras de sacrificios incluidas.
Los descubrimientos llevados a cabo hasta ahora indican una alta probabilidad de que los caudillos militares realizaran ceremonias religiosas en presencia de su ejército y de que también se practicaran cultos concretos en el ámbito familiar o civil.
AP/PL para Muy Interesante.com

El láser descubre otra civilización oculta en la jungla de Camboya

Un equipo de arqueólogos liderado por el australiano Damian Evans anunciará este lunes el descubrimiento de lo que podría haber sido el mayor imperio sobre la tierra en el siglo XII, y que ha permanecido oculto hasta ahora en la jungla camboyana que circunda el conocido templo de Angkor Wat, en el norte de la nación asiática.
Los investigadores han recurrido a la conocida técnica de sondeo del terreno por medio de láser (apodada Lidar) que supone todo un guiño a la era del machete que marcó la expedición del francés Henri Mouhot en 1860, el naturalista que consiguió recuperar en Occidente la aureola pública del magnífico complejo arquitectónico de la era Jemer.
En este caso los expertos han usado un helicóptero equipado con un artilugio capaz de disparar millones de haces cada segundo, que al llegar al suelo permitieron delinear un mapa específico del relieve de esa zona en 3D, lo que a su vez ha confirmado la existencia de numerosos centros urbanos conectados con Angkor Wat que le otorgan un significación histórica mucho mayor de la que se le presumía.
La tecnología de escaneo por medio de láser se desarrolló a partir de la década de los 60 del siglo pasado y confirmó su eficacia cuando el equipo de astronautas que viajaba en el Apolo XV consiguió delinear un mapa de la luna mediante esta técnica en 1971.
El mismo equipo ya había averiguado en 2012 que la extensión real de lo que es considerado Patrimonio de la Humanidad era mucho mayor de la que se imaginaba, al tiempo que hallaban otra gran ciudad, Mahendraparvata, erigida por el primer gran rey Jemer, Jayavarman II, más de 300 años antes de que Angkor Wat se convirtiera en un referente en la región.
La última expedición abarcó más de 5 veces el área explorada en 2012 y ronda los 1.901 kilómetros cuadrados, en lo que constituye el mayor proyecto de su tipo que se ha acometido nunca en la historia de la arqueología.
"Tenemos ciudades completas ocultas bajo la jungla y que nadie sabía que estaban allí como Preah Khan, y hemos descubierto que tan sólo habíamos encontrado parte de Mahendraparvata (en 2012).. ahora la tenemos toda y es grande, del tamaño de Phnom Penh (la actual capital de Camboya)", explicó Evans al diario The Guardian.
Los datos suministrados por Lidar han confirmado no sólo la magna extensión de los restos citados de Preah Khan sino también el amplio pillaje que sufrieron en la década de los 80 y 90. 
El templo se encuentra ubicado a 22 kilómetros de Siam Reap y sus confines habían resultado difíciles de fijar ante la profusa vegetación que cubre mucho de sus sectores.
"Pero el Lidar funciona muy bien en este tipo de medio ambiente cuando vuelas en la época de la caída de las hojas", escribió el equipo de Evans en su página web.
Preah Khan ha resultado abarcar unos 22 kilómetros cuadrados y no los 5 que se pensaban, muy por encima de los 12 km que ocupa Angkor Thom, la ciudad amurallada del rey Jayavarman VII.
Evans planea regresar a la región y recurrir a aviones no tripulados y láser mejorados para continuar su investigación en las zonas selváticas del sudeste asiático. "Hay una gran cantidad de cosas que no han sido documentadas y analizadas bajo la jungla", señaló a los medios camboyanos.
El arqueólogo se encuentra especialmente interesado en el sofisticado sistema de abastecimiento de agua que llegaron a construir los Jemeres en esa época a base de grandes embalses -conocidos como "barays"-, diques y canales, que pretendía contrarrestar la alternancia de largos periodos de sequía y lluvias torrenciales.
Según Evans, los datos reportados por Lidar han permitido adquirir "una enorme cantidad de información" sobre este sistema de suministro de líquido no sólo en Angkor sino en otros emplazamientos arquitectónicos de su entorno. 
Durante su época de mayor esplendor, en el siglo XIII, Angkor Wat y su entorno acogía a más de un millón de personas y era la capital de un vasto territorio, cuyo declive comenzó a principios de siglo XV hasta caer en el olvido. 
Según el experto australiano, la información recabada ahonda el misterio que existe sobre el origen y causas del ocaso de Angkor, cuyo ostracismo se atribuía hasta ahora a la ofensiva de ejércitos foráneos procedentes de la actual Tailandia y Vietnam.
Pero Evans niega tal hipótesis. "Existía la idea de que los tailandeses invadieron y todo el mundo huyó hacia el sur, pero no fue eso lo que pasó. No hemos encontrado ninguna ciudad a la que huyeran. Esto plantea dudas sobre todas nuestra nociones en torno al colapso del imperio de Angkor", opinó el arqueólogo.
Javier Espinosa para elMUNDO.es