domingo, 12 de diciembre de 2021

Carpe Diem

 No dejes que termine sin haber crecido un poco,

sin haber sido un poco más feliz,

sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie

te quite el derecho de

expresarte que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida

algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía

sí pueden cambiar el mundo…

Somos seres, humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos convierte en

protagonistas de nuestra propia historia…

Pero no dejes nunca de soñar,

porque sólo a través de sus sueños

puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes…

No traiciones tus creencias. Todos necesitamos

aceptación, pero no podemos remar en

contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener

la vida por delante…

Vívela intensamente,

sin mediocridades.

Piensa que en ti está el futuro y en

enfrentar tu tarea con orgullo, impulso

y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte…

No permitas que la vida

te pase por encima

sin que la vivas…”

Carpe diem de Walt whiltman

Rubayiat de Omar Khayyam

 Todos saben que jamás murmuré una oración.

Todos saben también que jamás traté de disimular mis defectos.

Ignoro si existen una Justicia y una Misericordia.

Si las hay, estoy en paz, porque siempre fui sincero.

 

Sentido de VIda

 Sin miedo sientes que la suerte está contigo

Jugando con los duendes, abrigándote el camino

Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido

Mejor vivir sin miedo

Sin miedo, lo malo se nos va volviendo bueno

Las calles se confunden con el cielo

Y nos hacemos aves, sobrevolando el suelo

Así, sin miedo, si quieres las estrellas, vuelco el cielo

No hay sueños imposibles ni tan lejos

Si somos como niños

Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír

Sin miedo sientes que la suerte está contigo

Jugando con los duendes, abrigándote el camino

Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido

Mejor vivir sin miedo

Sin miedo, las olas se acarician con el fuego

Si alzamos bien las yemas de los dedos

Podemos de puntillas tocar el universo

Así, sin miedo, las manos se nos llenan de deseos

Que no son imposibles ni están lejos

Si somos como niños

Sin miedo a la locura, sin miedo a ser feliz

Sin miedo sientes que la suerte está contigo

Jugando con los duendes, abrigándote el camino

Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido

Mejor vivir sin miedo

Lo malo se nos va volviendo bueno

Si quieres las estrellas, vuelco el cielo

Sin miedo a la locura, sin miedo a ser feliz

Sin miedo sientes que la suerte está contigo

Jugando con los duendes, abrigándote el camino

Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido

Mejor vivir sin miedo

Sin miedo, sin miedo sientes que la suerte está contigo

Jugando con los duendes, abrigándote el camino

Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido

Mejor vivir sin miedo

Sin miedo sientes que la suerte está contigo

Jugando con los duendes, abrigándote el camino

Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido

Mejor vivir sin miedo

'Jor vivir, 'jor vivir sin miedo

'Jor vivir, 'jor vivir sin miedo

'Jor vivir, 'jor vivir sin miedo                     

¡Mejor vivir sin miedo!

sábado, 4 de diciembre de 2021

SED DE DIOS

Para descubrir a Dios no sirven las discusiones sobre religión ni los argumentos de otros. Cada uno ha de hracer su propio recorrido y vivir su propia experiencia. 


No basta criticar la religión en sus aspectos más deformados. Es necesario buscar personalmente el rostro de Dios. Abrirle caminos en nuestra propia vida.


Cuando durante años se ha vivido la religión como un deber o como un peso, solo esta experiencia personal puede desbloquear el camino hacia Dios: poder comprobar, aunque solo sea de forma germinal y humilde, que es bueno creer, que Dios hace bien.


Este encuentro con Dios no siempre es fácil. Lo importante es buscar. No cerrar ninguna puerta; no desechar ninguna llamada. Seguir buscando, tal vez con el último resto de nuestras fuerzas. 


Muchas veces, lo único que podemos ofrecer a Dios es nuestro deseo de encontrarnos con él.


Dios no se esconde de los que lo buscan y preguntan por él. Tarde o temprano recibimos su «visita» inconfundible. Entonces todo cambia. Lo creíamos lejano, y está cerca. Lo sentíamos amenazador, y es el mejor amigo. Podemos decir las mismas palabras que Job: «Hasta ahora hablaba de ti de oídas; ahora te han visto mis ojos».

 

José Antonio Pagola

viernes, 3 de diciembre de 2021

ERES UN IMPACIENTE

No soportas esperar cola en el cine. Te pones nervioso en cuanto el autobús tarda más de cinco minutos. Esperas que te contesten los wasaps en cuestión de segundos. Entonces, eres como casi todos. Eres como yo, un impaciente sociológico. 


Y sin embargo, sabes que lo importante requiere su tiempo, que los buenos platos se cuecen a fuego lento. Te gustaría saber esperar… Sentarte cerca del fuego y solamente esperar. Pero no es tan fácil.


La paciencia no es una palabra de moda hoy en día. Suena a consejo de abuela. Y quizá por eso es de las más necesarias.


 La paciencia supone esperar y respetar los tiempos. Supone desear la llegada de otro y no tener más que hacer que esperar.


 Desear y esperar.

El Adviento puede ser una buena oportunidad para recordar esto. Ejercitarse en el arte de esperar con paciencia. Desear, imaginar, echar a volar la ilusión por lo que va a llegar… sin que esté en mi mano adelantarlo.


 Quizá así el corazón esté más preparado para cuando llegue el momento, para cuando Dios sea Dios-con-nosotros


Quizá así este tiempo no pase inadvertido como una tarea más, como un bus o un wasap más. Quizá así, esta vez sí, vivamos más profundamente esta Navidad.


Charlie Gómez-Vírseda, sj