martes, 19 de septiembre de 2017

Descifran la “carta de Lucifer”, el mensaje cifrado del siglo XVII de una monja “poseída por el diablo"

Durante más de tres siglos, los eruditos, codebreakers e historiadores han tratado de descifrar una críptica carta escrita por una monja benedictina que afirmaba que fue dictada por el mismo Lucifer. Ahora, 361 años después, un grupo de investigadores afirma haber descifrado el mensaje secreto.
Según la leyenda, la hermana María Crocifissa della Concezione del convento de Palma di Montechiaro, en el sur de Italia, despertó después de un desmayo el 11 de agosto de 1676. Cuando la mujer despertó se encontró con su rostro cubierto de tinta. En una mano tenía varias cartas que había escrito, aunque con un problema: las escrituras eran una mezcla indescifrable de símbolos y lenguas.
La hermana María y sus hermanas del convento estaban convencidas que habían sido entregadas por un demonio, pero ni siquiera ellas pudieron entender el texto. Con el tiempo, se convencieron de que las cartas formaban parte de un elaborado esquema del diablo para apartarlas de su fe en Dios.
Como decíamos al comienzo, han pasado exactamente 361 años desde aquellos acontecimientos, y ahora un grupo de investigadores del Ludum Science Centre en Sicilia afirman haber decodificado 15 líneas de la única carta que sobrevivió en el tiempo. Para ello explican que recurrieron a un software de criptógrafos que se encuentra en la Dark Web. Según ha explicado el investigador, Daniele Abate:
Todo está ahí en la Dark Web: drogas, prostitución, pedofilia, y también los programas utilizados por los servicios de inteligencia para descifrar mensajes secretos, como el que usamos. Imprimimos el software con el griego antiguo, el árabe, el alfabeto rúnico y el latín para descifrar parte de la carta y mostrar si es realmente diabólico.
El convento de Palma di Montechiaro. Wikimedia Commons
¿El resultado? El equipo llegó a la conclusión de que las cartas eran una mezcla de lenguas que fueron compuestas y escritas por la misma Hermana María; y es que la monja se había convertido en una lingüista experta durante su tiempo en el convento.
En cuanto al contenido, la carta describe la relación entre seres humanos, Dios y Satanás de una forma desordenada e inconsistente. En la misma, la hermana María animaba a Dios a abandonar al hombre y dejarlo en las garras del diablo. Según dicen algunas líneas en el texto:
Dios piensa que puede liberar a los mortales, pero este sistema no funciona para nadie. Dios, Jesús y el Espíritu Santo son muertos.
Para Daniele Abate y a tenor del contenido de las cartas, sospecha que la Hermana María podría haber estado sufriendo de esquizofrenia, “creo que tenía un gran dominio de la lengua, y por eso logró inventar el código, pero también creo que pudo sufrir una condición como la esquizofrenia que le hizo imaginar diálogos con el diablo”. 
Por cierto, Abete también ha explicado que desde que publicó los hallazgos varias sectas satánicas han estado interesadas en contactarle. [News.Com.AU]

Encuentran una tumba con momias, joyas y sarcófagos en una necrópolis de Egipto


En el sur de Egipto, a 700 kilómetros de El Cairo —capital de ese país africano—, se encuentra la necrópolis de Draa Abul Naga, la cual esconde grandes secretos que, conforme los días pasan y las investigaciones avanzan, revela más detalles de la vida en la época de faraones que fueron los grandes líderes de una de las civilizaciones más importantes del mundo.
Este fin de semana, el Ministerio de Antigüedades de Egipto informó que los arqueólogos y egiptólogos encargados de explorar la necrópolis lograron encontrar una tumba que guardaba los cuerpos momificados de una mujer y dos hombres, los cuales presumiblemente son sus hijos.
*Foto: BBC.
«Encontramos muchos objetos del equipo funerario adentro y fuera de la tumba», explicó en un comunicado el ministro de antigüedades, Khaled al-Anani. «Hallamos momias, féretros, peines funerarios, máscaras funerarias, algunas joyas y estatuas».
Uno de los objetos que más llamó la atención de los investigadores es una estatua del orfebre Amenemhat, en la cual aparece sentado junto a su esposa. En esa época, un orfebre era una figura de mucha importancia porque era el personaje encargado de fabricar y vender objetos artísticos de oro, plata y otros materiales preciosos.
*Foto: Reuters.
Aún resulta muy aventurado decir que las momias contenidas en la tumba tengan alguna relación con Amenemhat —identificado por fabricar objetos del dios Amón, uno de los más poderosos egipcios—, sin embargo, los especialistas confían en poder encontrar más tesoros y objetos que den más pistas sobre ese periodo histórico.
«Hasta ahora solo hemos encontrados el 30 por ciento de los monumentos egipcios, el 70 por ciento todavía está enterrado», dijo para BBC Zahi Hawasss uno de los egiptólogos más reconocidos a nivel mundial. «Si continuamos excavando esta zona, vamos a encontrar más tumbas».
*Foto: Reuters.
Otro hallazgo que intriga a los investigadores es que, dentro de la tumba, se hace referencia a cuatro nombres que nunca antes se habían escuchado. Esto implica que el trabajo de exploración está aún muy lejos de terminar, porque el rompecabezas de la civilización egipcia es más complejo de lo que se imaginaban.
Después de analizar a las momias, se determinó que la mujer tenía 50 años cuando murió a causa de una enfermedad en los huesos, mientras que los dos hombres tenían 20 y 30 años, respectivamente.
*Foto: AFP.

Según la descripción de los arqueólogos, la tumba es una habitación pequeña que se encuentra a nivel del suelo, la cual cuenta con una cámara mortuoria a ocho metros de profundidad, en donde también se encontraron 150 estatuas de barro y madera que, según lo que se sabe sobre los egipcios, tenían la función de ser sirvientes en la vida después de la muerte.

Spinoza, el valor de cuestionar los establecido

BBARUCH DE SPINOZA FUE UN HOMBRE PROFUNDAMENTE RELIGIOSO, EL CUAL APARENTEMENTE NO PRACTICABA NINGUNA FE EN CONCRETO.

Su filosofía está impregnada de la idea de Dios, y él vivió su vida como un santo. Como consecuencia fue desprestigiado y repudiado por todas las religiones de su tiempo, incluso después de su muerte sus trabajos fueron vilipendiados, perseguidos y quemados.
Nacido el 4 de Noviembre de 1632 en Amsterdam, descendiente de una familia de judíos sefardíes portugueses que huyeron de las persecuciones religiosas en España. Educado en el judaísmo, el latín o el griego fue un buen estudiante pero pronto empezó a cuestionar los cimientos del conocimiento. Y los líderes de la comunidad judía no tardaron en estar preocupados por esta tendencia. Porque aunque las Provincias Unidas de los Países Bajos era una sociedad tolerante, hablamos de una tolerancia en términos de la época. Un joven Spinoza de tan sólo veintidós años se atrevía a afirmar cosas como que no había indicios en la Biblia que demostrásen que Dios tenía cuerpo, que el alma era inmortal o la existencia de los ángeles.
Spinoza era un joven brillante con una capacidad retórica privilegiada que hacía muy difícil oponerse a sus argumentos. En un principio las autoridades religiosas trataron de silenciarlo con vagos trucos, que no hicieron efecto, por lo que llegaron a ofrecerle la suma anual de 1000 florines para que se marchase y mantuviera sus ideas para el mismo. Pero Spinoza rechazó la generosa oferta, no era capaz de aceptar dinero para ser desterrado por decir “la verdad”. Teniendo en cuenta la seriedad de las blasfemias de Spinoza hay que reconocer que las autoridades de la comunidad judía de Amsterdam fueron increíblemente vehementes con él. Pero su persistencia y tenacidad hizo que la paciencia de sus detractores se acabase cuando se decidió a mandar una carta abierta con sus pensamientos a las autoridades de la sinagoga. Y para demostrar a las autorices cristianas que Spinoza no ten nada que ver con la comunidad judía fue declarado “no persona”. En 1656, en una gran ceremonia Spinoza fue excomulgado y expulsado de la comunidad judía. La máxima pena aplicada a un judío. Desde ese momento nunca más se ha vuelta a aplicar dicha pena. A partir de ese momento Spinoza debía pasar a ser un muerto en vida, nadie podía comunicarse con él, ni ser nombrado, ni leído… es como si no existiera. 
Spinoza se vio obligado a apartarse de la comunidad judía y fue acogido por su amigo Christian van den Ende, un jesuita liberal que poseía una escuela privada. Donde Spinoza comenzará a dar clases, incluso aprovechará para mejorar su latín y griego. Van den Ende le descubrirá la revolucionaria filosofía de Descartes, la cual ejercerá una profunda influencia en Spinoza junto con las obras de Giordano Bruno.
Tras dejar la enseñanza en 1650 Spinoza para poder financiarse iniciará su negocio del pulido de lentes, algo muy demandado en la Holanda del siglo XVII. Y se instalará en la casa de un amigo Remonstrante (una rama del protestantismo) en el pueblo de Rijnsburg a las afueras de Leyden. Durante este período Spinoza escribirá su Principios de la Filosofía de Descartes, Un breve tratado sobre Dios, el hombre y su buen hacer y Ética. Éste último se publicó tras su muerte, en vida solo se distribuyó entre amigos y allegados.
Spinoza
Baruch de Spinoza
Crédito: W. Commons

ENCUENTRAN POSIBLES RESTOS DE SAN PEDRO EN UNA IGLESIA DE ROMA

Encuentran posibles restos de San Pedro en una iglesia de Roma
El primer Papa y uno de los 12 apóstoles de Jesucristo, San Pedro (Simón Pedro) podría haber dejado un legado en forma de huesos en Roma y no haber sido descubierto hasta ahora.
Unas obras rutinarias de restauración en la Iglesia de Santa Maria in Capella, de unos 1.000 años de antigüedad, han sido el punto de origen de esta historia. Al parecer, este templo medieval tiene unos graves problemas estructurales, de hecho, el Altar Mayor está cerrado al público por precaución. Fue allí, donde un obrero encontró dos urnas de barro que indicaban que contenían no solo los huesos de San Pedro, sino de otros 3 primeros Papas (Cornelio, Calixto y Félix) y de cuatro mártires cristianos.
El hecho de que parte de los restos de San Pedro andaban perdidos por algún punto de Roma era algo bien conocido por todos el pueblo, pero nunca se supo su ubicación original. Ahora será el Vaticano quien determine si estos huesos son realmente los del apóstol, ya que hasta el momento, las verdaderas reliquias del que también fuera el primer Obispo de Roma, son las que se veneran en la Basílica que lleva su nombre, también en el Vaticano.
PRIMEROS HUESOS DE SAN PEDRO
La Iglesia ya tardó en ubicar exactamente los restos de San Pedro en su momento. Fue en 1940 cuando el Papa Pío XII promovió una gran excavación arqueológica en el subsuelo de la Basílica de San Pedro, donde se creía que podrían estar los restos del apóstol. Unos trabajos que se alargaron hasta los tiempos del Papa Pablo VI.
Entre los innumerables panteones de familias romanas había uno que llamó la atención, estaba vacío y en él se podía leer “Aquí está Pedro”. Sobre este monumento se halló una urna en la que había varios restos óseos envueltos en un paño púrpura (color de los mártires cristianos) y que podrían pertenecer a San Pedro, ya que él murió martirizado en el año 67 d.C. A pesar de la seguridad de la Iglesia al afirmar que pertenecían al primer Papa, no era una información 100% segura, pero lo que sí se demostró es que pertenecían a un hombre de las mismas características que el apóstol y que vivió en el primer siglo.
La posibilidad de que sus restos estén repartidos en varios puntos de la ciudad, no es una locura, porque era vox populi que todavía podrían quedar algunos en otros templos de la ciudad. Pero no será hasta que el Vaticano se pronuncie cuando podamos afirmar su procedencia. 
Fuente: KCRA | ACIPrensa

Sexo en el Renacimiento: bajo la lupa de la Iglesia

Marte, Venus y Cupido, de Tiziano
La Inquisición castigaba duramente las prácticas sexuales “contra natura”, es decir, no destinadas expresamente a la procreación; entre ellas, el bestialismo, la homosexualidad y la masturbación. Contra esta última legisló, en 1532, el emperador Carlos V (Carlos I de España): quienes eran pillados in fraganti se enfrentaban a la pena de muerte.
La masturbación femenina era considerada un acto abominable que probaba que las mujeres carecían de control propio; el sexo extramarital y la prostitución estaban reservados a los varones; el adulterio femenino se castigaba a menudo con la muerte... Esa época en muchos aspectos progresista y reivindicativa del hombre apenas supuso cambios para la mujer. Sometida a las “tres obediencias” –al padre de soltera, al marido de casada y al hijo o hermano si se quedaba soltera o enviudaba–, sólo tenía a su alcance el matrimonio, el convento o la soltería. La mínima transgresión suponía una deshonra.
Pero, aun siendo una época de opresión patriarcal, se apreciaban ciertos cambios tímidos en el paradigma. Ellas seguían subordinadas a los varones en el plano social, pero empezaron a despuntar algunas que pudieron recibir cultura superior, y en Italia tuvieron mayor libertad; una libertad que incluía el sexo. Esta excepción eran las cortesanas, que en la República de Venecia –donde ejercían la prostitución casi 12.000 mujeres– disfrutaban de un clima más tolerante. Las más cotizadas eran las que, aparte de sus atractivos físicos, aportaban cultura y conversación sobre Historia, Filosofía, Literatura... Cuanto más cultas, más valoradas. Ofrecían más que relaciones carnales y desempeñaban un papel social vetado a las esposas de los prohombres, recluidas en el hogar.
En su afán por combatir la Reforma protestante y su peligrosa tolerancia, la Contrarreforma, basada en las directrices del Concilio de Trento (1545-1563), apostó por un control más férreo de la población, incluido por supuesto el sexo. Éste sólo se contemplaba entre hombre y mujer desposados por el ceremonial cristiano, y con el fin de tener hijos y practicando la postura autorizada, la “natural”: la mujer debajo, pasiva y sometida. Quedaban terminantemente prohibidos el sexo oral y anal; pero también debían reprimirse el deseo desmesurado (voluptas), las fantasías depravadas (delectio fornicationis) y los tocamientos (contactus partium corporis). Tampoco podía practicarse el coito en días sagrados y festividades religiosas. Y muchos textos cristianos recomendaban a los esposos recitar salmos “para disfrutar lo menos posible”.

La mosca española y otros afrodisíacos

Pero la vigilancia no evitó la proliferación de afrodisíacos. Entre las “Viagras naturales” más demandadas estaban los testículos de toro y la Lytta vesicatoria, conocida como cantárida o mosca española. Este insecto de color verde esmeralda, aparentemente inofensivo, se usaba desde la Antigüedad como vigorizante sexual. Según fuentes de la época, lo empleó Fernando el Católico –junto con testículos de toro y otros productos– con el objetivo de engendrar un hijo con Germana de Foix, su segunda y joven esposa. Es probable que el abuso de esta sustancia, que en Italia era un popular veneno, empeorara su ya maltrecha salud.
Pese a todo, en el seno de la Iglesia no siempre había unanimidad. Sixto V promulgó la bula Effraenatam (1588), según la cual adulterio y aborto eran pecados capitales y se castigaban con la excomunión; pero, poco después, Gregorio XIV suavizó esos castigos. La escisión protestante ya les había robado bastantes fieles y, probablemente por eso, el jesuita Tomás Sánchez especificó que las caricias y actos de “preparación”, incluidas las felaciones, no eran malos, siempre que se practicaran como la antesala del coito –en la postura del misionero y con intención reproductiva– entre esposos.