martes, 19 de enero de 2021

los últimos descubrimientos de zahi hawass en saqqara

 El lugar de excavación en Saqqara, donde Zahi Hawass y su equipo desenterraron un tesoro de ataúdes antiguos y artefactos del Reino Nuevo.

El lugar de excavación en Saqqara, donde Zahi Hawass y su equipo desenterraron un tesoro de ataúdes antiguos y artefactos del Reino Nuevo. Foto: AP

el año 2020 ha sido uno de los más prolíficos en hallazgos en el yacimiento arqueológico de Saqqara, situado a unos veinte kilómetros de El Cairo, la capital egipcia. Al descubrimiento de un taller de momificación del antiguo Egipto y cientos de sarcófagos de madera pintados de vivos colores, la mayoría pertenecientes a la dinastía XXVI (664-525 a.C.), se deben sumar ahora los descubrimientos que el mediático egiptólogo Zahi Hawass ha realizado en la necrópolis y que ahora acaba de anunciar.

EL TEMPLO FUNERARIO DE UNA REINA

Hawass, que dirige una misión arqueológica en Saqqara en colaboración con el Ministerio de Antigüedades y Turismo, acaba de anunciar que ha descubierto en el templo funerario de la reina Nearit, esposa del faraón Teti (2305-2279 a.C.), primer faraón de la dinastía VI, una serie de pozos funerarios, sarcófagos y momias; un papiro de cuatro metros de longitud por un metro de ancho que contiene el texto número 17 del Libro de los muertos (colección de textos funerarios cuyo objetivo era facilitar el viaje del difunto al más allá); estatuas de piedra y madera, estelas, maquetas de barcos y máscaras funerarias. Todo ello datado en el Reino Nuevo (1539-1292 a.C.). Según el propio Hawass, "estos descubrimientos reescribirán la historia de la región, especialmente durante las dinastías XVIII y XIX del Reino Nuevo, durante las cuales el faraón Teti fue adorado y numerosos personajes enterrados alrededor de su pirámide".

Zahi Hawass en el templo funerario de la reina Nearit, donde se han realizado los hallazgos.

Zahi Hawass en el templo funerario de la reina Nearit, donde se han realizado los hallazgos.

Foto: AP
Máscara funeraria descubierta por el egiptólogo Zahi Hawass en Saqqara.

Máscara funeraria descubierta por el egiptólogo Zahi Hawass en Saqqara.

Foto: AP

En el templo funerario de la reina Nearit se han descubierto varios pozos funerarios, sarcófagos y momias; un papiro de cuatro metros de longitud, ​estatuas de piedra y madera, estelas, maquetas de barcos y máscaras funerarias.

También se ha acometido un estudio en profundidad del templo funerario de Nearit, donde se han llevado a cabo los hallazgos. Se ha podido establecer su diseño arquitectónico y se han localizado tres almacenes de adobe que sirvieron para albergar las provisiones del santuario, además de ofrendas e instrumentos que se emplearon en la construcción de la tumba de la soberana.

¿UNA TUMBA INTACTA?

En cuanto a los pozos funerarios, se han localizado 52 de hasta doce metros de profundidad. En su interior han aparecido cientos de sarcófagos de madera del Reino Nuevo, de forma antropomorfa y decorados con escenas religiosas y textos funerarios. Otro importante hallazgo es una capilla funeraria situada a 24 metros bajo el nivel del suelo, aunque aún no ha podido localizarse la cámara funeraria a la que estaría conectada. Hawass espera encontrarla intacta.

Ataúd de madera policromado. Forma parte del último descubrimiento realizado en Saqqara por Zahi Hawass.

Ataúd de madera policromado. Forma parte del último descubrimiento realizado en Saqqara por Zahi Hawass.

Foto: AP
Parte superior de un sarcófago policromado descubierto en Saqqara.

Parte superior de un sarcófago policromado descubierto en Saqqara.

Foto: AP
Uno de los sarcófagos policromados que forman parte del descubrimiento realizado por Zahi Hawass en Saqqara.

Uno de los sarcófagos policromados que forman parte del descubrimiento realizado por Zahi Hawass en Saqqara. 

Foto: AP

El papiro hallado por el equipo de Hawass también es excepcional ("es un papiro único", en palabras del egiptólogo). En él consta el nombre de su propietario: un tal Pw-kha-ef.Este nombre aparece asimismo inscrito en cuatro ushebtis(estatuillas funerarias) y en un ataúd de madera antropomorfo. Los hallazgos se completan con una capilla dedicada a Anubis, el dios cánido de la momificación; una serie de tableros de senet, un juego de mesa muy popular en el antiguo Egipto; un hacha de bronce, y la estela de un difunto llamado Kha-Ptah y su esposa Mwt-em-wia, en la que aparecen representados junto a sus seis hijos e hijas, dos de los cuales llevaban, curiosamente, los nombres de Nefertari, la Gran Esposa Real de Ramsés II, y Khamewaset, uno de los hijos del faraón. Lo que demuestra la popularidad de estos nombres en la época.

Estela funeraria de Kha-Ptah y su esposa Mwt-em-wia con sus seis hijos e hijas.

Estela funeraria de Kha-Ptah y su esposa Mwt-em-wia con sus seis hijos e hijas.

Foto: AP

Los hallazgos se completan con una capilla dedicada a Anubis, una serie de tableros de senet, un hacha de bronce, y la estela de un difunto llamado Kha-Ptah y su esposa Mwt-em-wia.

Todos estos hallazgos sugieren, sin ningún género de dudas, que en Saqqara durante el Reino Nuevo proliferaron distintos talleres dedicados a la producción de ataúdes y objetos funerarios (se han descubierto estatuas de los dioses del inframundo Osiris y Ptah Sokaris) además de a tareas relacionadas con la momificación

El rabino ultraortodoxo Daniel Asor afirma que la vacuna contra el coronavirus vuelve gay a la gente

 El rabino ultraortodoxo Daniel Asor afirma que la vacuna contra el coronavirus puede producir cambios en la orientación sexual de quienes la reciben. El predicador, que mantiene una pequeña comunidad de unos 7.400 suscriptores en su canal de YouTube, ha afirmado en uno de sus videos que "cualquier vacuna con sustrato embriónico -y tenemos pruebas de ello- causa tendencias opuestas", según recoge el diario local Israel Hayom. 

"Gobierno maligno global"

Este rabino israelí es famoso por haberse hecho eco de otras teorías de la conspiración, como una que sostiene que tanto el Covid-19como las vacunas son trabajo de un "gobierno maligno global" compuesto por la Masonería, los Iluminati y el cofundador de Microsoft, Bill Gates, que tratan de "establecer un nuevo orden mundial". 

Eso sí, los principales líderes de la comunidad ultraortodoxa han recomendado a sus feligreses que se vacunen contra el virus. Es más, algunos incluso se han tomado con humor las palabras del rabino. La asociación israelí por los derechos LGTBQ en la comunidad ultraortodoxa, Havra, ha contestado con ironía que se están "preparando para dar la bienvenida a nuevos miembros".

Susan, la monja que reza todos los días en Twitter por Trump (y por su conversión)

 

Una religiosa estadounidense ha tuiteado una plegaria por el presidente norteamericano desde su investidura hace cuatro años: “Me ha ayudado a no demonizarlo”

La religiosa pertenece a la Congregación de las Hermanas de San José de la Paz
La religiosa pertenece a la Congregación de las Hermanas de San José de la PazTWITTERLA RAZÓN

descubierta la tumba del emperador chino liu zhi

 un grupo de arqueólogos que trabajaba en una tumba de la provincia de Henan (China) ha hallado una vasija de piedra con un sello real que permite identificar al hombre enterrado en ella. Según informa la agencia de noticias Xinhua, la vasija lleva el sello del emperador Ling, de la dinastía Han Oriental, que la había construido para su predecesor Liu Zhi, conocido como emperador Huan. Las ruinas de dicho mausoleo se encuentran en Luoyang, la ciudad que fue la capital de la dinastía Han oriental entre los años 25 y 220 d.C.

Antes del descubrimiento, los expertos ya especulaban con la idea de que este mausoleo perteneciera al emperador Huan, pero no habían podido confirmar su hipótesis hasta ahora. Según Wang Xianqiu, el arqueólogo a cargo de las excavaciones, “este descubrimiento, unido a los documentos previos sobre la localización de la tumba del emperador, nos permite estar casi seguros de que esta es la tumba de Liu Zhi”. Wang afirma que el hallazgo resulta de gran importancia para estudiar las tumbas y prácticas funerarias de los emperadores de la dinastía Han Oriental. Hasta el momento se han excavado el patio, el corredor, la fosa y el canal de drenaje del mausoleo.

UN EMPERADOR TRISTEMENTE FAMOSO

Liu Zhi fue emperador de la dinastía Han Oriental, que dominaba el territorio chino comprendido entre la Gran Llanura al norte, la Meseta Tibetana al oeste y el Golfo de Tonkín al sur. Reinó entre los años 146 y 168 d.C. y se hizo tristemente famoso por su conducta paranoica, sanguinaria y promiscua. Su reinado estuvo caracterizado por una enorme corrupción y la brutal supresión de las protestas dentro y fuera de palacio; según los historiadores, su negligencia y la de sus sucesores inmediatos para gobernar y administrar el reino fueron una de las causas principales de la caída de la dinastía Han oriental a principios del siglo III.

Liu Zhi se hizo tristemente famoso por su conducta paranoica, sanguinaria y promiscua.

Las crónicas de la época narran que su carácter paranoico y autoritario le conducía a menudo a ejecutar a sus dignatarios cuando sentía que estos estaban consiguiendo demasiado poder. De esta suerte no se salvó ni siquiera el hombre que le había nominado como heredero al trono, Liang Ji, que era quien de facto gobernaba el imperio hasta que el emperador se cansó de estar a su sombra. También resultaba escandaloso a ojos de los eruditos era su harén de más de 5.000 concubinas, que mantenía a expensas de los impuestos de la población; a pesar de lo cual murió a los 36 años sin un heredero directo, por causas sobre las que aún no hay consenso.

Aprobación de la ley que regula la eutanasia, ¿y ahora qué?

 La aprobación de la ley que regula la eutanasia en España supone que un acuerdo de la ciudadanía va a ampliar nuestras posibilidades personales, pues nos permitirá decidir cómo vivir el final de nuestra vida con la comprensión y ayuda de los demás. Solo faltan el paso por el Senado, la ratificación en el Congreso y su publicación en el BOE.

En nuestro sistema sanitario, hasta el año 2020, podíamos hacernos cargo de nuestra enfermedad y muerte, rechazando o aceptando los tratamientos indicados desde la medicina, incluidos los cuidados paliativos, la sedación, la nutrición o el soporte vital. También podíamos, junto a los profesionales sanitarios, planificar anticipadamente las decisiones y redactar nuestro documento de voluntades o testamento vital.

A partir del año 2021, también podremos solicitar que nos presten ayuda para morir administrándonos directamente fármacos o que nos los prescriban para que nos los autoadministremos.

Como ha ocurrido en otros países, aquí finaliza el tiempo del “a favor” o “en contra” y comienzan las reflexiones y conversaciones sobre lo que haré yo y lo que responderé al otro si me interpela o me pide ayuda.

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Las preguntas van a ser difíciles: ¿qué hago ahora conmigo?, ¿qué debo hacer con los otros?, ¿qué es lo correcto?, ¿lo bueno?, ¿qué valores promuevo?, ¿cuáles vulnero? Responderlas va a requerir que conozcamos los hechos, hagamos juicios, tomemos decisiones, actuemos y que, privada y ahora también públicamente, asumamos las consecuencias.

Condiciones y alcance de la ley

Dejando para otra ocasión definiciones, disposiciones y excepciones, podemos empezar por conocer con mayor detenimiento los límites que establece nuestra sociedad en este acuerdo convertido en ley. Las condiciones y las características para poder ampararse en ella y las personas que participarán durante el proceso general de ayuda.

Los requisitos exigidos son tener nacionalidad española, ser residente o llevar al menos doce meses de empadronamiento en España y padecer “una enfermedad grave incurable o un padecimiento grave crónico e imposibilitante”. La enfermedad y padecimiento deben ser causantes de sufrimiento físico o psíquico, sin posibilidad de alivio aceptable, que se experimente como constante, intolerable e incompatible con la dignidad. 

La enfermedad o el padecimiento han de provocar en la persona fragilidad progresiva, limitaciones de la autonomía física que incluyen la dependencia tecnológica, disminución de las posibilidades de valerse por sí misma para las actividades de la vida diaria y afectación de las capacidades de expresión y de relación. 

A lo anterior se sumará que, con seguridad o gran probabilidad, no se curará ni mejorará, y que según el propio juicio vulnera la dignidad, intimidad e integridad.

La ley también requiere ser mayor de edad y con madurez y autonomía  suficiente para pensar y decidir sobre la propia vida y la muerte. 

Pero el texto legal solo puede delimitar territorios comunes que, dada la compleja geografía de cada persona y de sus circunstancias, son muy variables. De aquí que señale que va a ser imprescindible recibir información y tener conocimiento y comprensión sobre la propia situación, sobre el proceso médico y también sobre los recursos clínico-asistenciales –incluidos los cuidados paliativos– y las prestaciones a la dependencia. 

Además, se deberán conocer las alternativas y las consecuencias de la decisión y tomarla sin apresurarse. Será necesario también tener capacidad de interactuar con los demás sin dejarse llevar por influencias indebidas, injerencias o presiones sociales, económicas o familiares. Y, por último, saber decidir y comunicar las decisiones, haciendo entender a los demás lo que se pide y por qué, demostrando que se cumplen las condiciones personales requeridas.

Las personas implicadas

Respecto a la compañía, la ley no puede poner condiciones ni tareas a quienes aman, consuelan, acompañan y padecen con la persona que se plantea su final. Lo que sí hace es obligar a que haya en este proceso personas con funciones específicas: un médico o una médica responsable, coordinadora y referente, un médico o una médica consultora experta en la enfermedad o padecimiento y siete miembros –número mínimo– de una Comisión de Evaluación y Garantía, nombrada en cada comunidad autónoma. 

La ley encarga a estos profesionales que asistan a cada persona, que accedan y cumplimenten su historia clínica, que la entrevisten, informen, resuelvan sus dudas y deliberen con ella. También que verifiquen todo el proceso antes y después, denieguen o autoricen la ayuda y la lleven a cabo.

En realidad, van a tener mucho control de todo el proceso. Podrán detectar los problemas, comprobar la realidad sobre la que actúa esta ley y elaborar informes públicos que nos permitirán saber más sobre nosotros y sobre nuestra sociedad. Estas personas van a tener un enorme poder y una actividad muy difícil. Necesitaremos que tengan formación, experiencia y actitudes a la altura de esa responsabilidad.

Los plazos y trámites

Por último, la ley establece un circuito y unos plazos antes de que se produzca la muerte solicitada. 

Habrán de transcurrir cuarenta días, como mínimo, desde la primera solicitud. Durante ese tiempo, la persona solicitante tendrá reuniones con la médica o el médico responsable, una o más entrevistas con el médico o la médica consultora y, posiblemente, con dos miembros –médico y jurista– de la comisión. Todas ellas podrán autorizar o denegar la ayuda, en cuyo caso se abrirán nuevos plazos para alegaciones, revisiones y nuevas decisiones. 

Solo cuando todo esté resuelto se podrá recibir legalmente la ayuda para morir con una autorización que simboliza el permiso otorgado por nuestra sociedad. 

A partir de ese momento, se acordará un lugar –domicilio o centro sanitario–, una fecha y una hora en la que el médico o la médica responsable o un profesional sanitario competente, llevará a cabo la eutanasia o prescribirá los fármacos para que sea la propia persona quien se los administre. Solo ella podrá, en cualquier momento y lugar, retrasar o anular esos actos.

Esto es lo que sabemos porque, de momento, no tenemos ninguna experiencia sobre la aplicación de esta ley. Una ley que no obligará a nadie, que será igual para todos y todas, y que amparará a quienes la requieran para llevar adelante su propio proyecto de vida.

Pienso que, a medida que se aplique y se hagan públicos los actos de ayuda a morir, rebrotará el pensamiento dilemático, fruto de la heteronomía ética y de la pereza intelectual: egoístas o altruistas, deontologistas o utilitaristas, lobos o corderos, apocalípticos o integrados, buenos o malos, individualistas o comunitaristas, amos o esclavos, conservadores o progresistas, salvadores o asesinos, etc. 

También pienso que no hay respuesta que resuelva definitivamente nuestra incertidumbre sobre el bien morir, porque solo somos seres sabedores de nuestra finitud, que intentamos vivir y morir bien en esta época concreta. Seres doloridos, esperanzados y lúcidamente conscientes de que no podemos conocer nuestro futuro, ni controlar todas las circunstancias y de que siempre necesitaremos de los otros.


La versión original de este artículo fue publicada en la revista digital Campusa, que recoge noticias destacadas de la UPV/EHU.