lunes, 27 de noviembre de 2017

martes, 21 de noviembre de 2017

Un mal dia...

Masada, la fortaleza de Herodes

Ruinas de Masala
Situada al sur de Jerusalén, en una región extraordinariamente seca y calurosa, especialmente en el calcinante verano, –aunque hay evidencias de que hace 2.000 años el clima había sido ligeramente más húmedo–, la fortaleza de Masada ofrece –todavía hoy– soberbias vistas hacia el mar Muerto.
El rey Herodes I “El Grande” la mandó construir durante el primer siglo antes de Cristo. Con el tiempo, el monarca se instaló allí en los últimos años de su construcción, para salvaguardarse de sus enemigos. Cuando en el año 4 murió Herodes, la ciudadela fue capturada por los romanos que la ocuparon hasta el año 66.
La fortaleza fue construida en la cima de una colina de unos 440 metros de altura, flanqueada de barrancos verticales. Hoy en día se pueden visitar sus ruinas y para llegar a la cima se emplea un teleférico.
Esta inexpugnable construcción erigida por el rey Herodes estaba compuesta de varios edificios agrupados principalmente es dos zonas: al norte se hallaba el complejo palaciego, los baños y almacenes, y al oeste se ubicaba un grupo de habitaciones para huéspedes.
En el extremo norte, separado del resto de la fortaleza por una muralla, se encontraba la residencia de Herodes, una villa que se halla espectacularmente apostada como en la proa de un barco. La vivienda se construyó en tres terrazas unidas por una escalera empotrada en la roca.
El conjunto estaba rodeado de una doble muralla de seis metros de alto, intercalada con torreones. La muralla se extendía 1.400 metros y era interrumpida por tres puertas fortificadas.
Se transportaba el agua en burro y se almacenaba en inmensas cisternas (se conserva alguna, y se pueden visitar). De esta forma se podía sobrevivir durante mucho tiempo en el interior de la fortaleza en caso de ser sitiada.
Las paredes fueron construidas con piedra dolomita y cubiertas de estuco. El espesor de las paredes tenía fines antisísmicos y también climáticos, para contrarrestar las variaciones térmicas entre el día y la noche.
Esta antigua villa del Imperio Romano en Judea, Masala, uno de los más impresionantes sitios arqueológicos ubicados en Israel y un valioso ejemplo de integración de arquitectura a su contexto, –además de símbolo de la resistencia judía contra los romanos–, ha sido reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

El sanguinario Herodes

Al ser colaborador del Imperio Romano invasor, Herodes era odiado por sus propios súbditos. Sabedor de esa antipatía, buscó congraciarse con los judíos reconstruyendo el gran templo de Jerusalén.
Sin embargo, vivía siempre pensando que algún día conspirarían contra él y lo matarían. Esa paranoia lo llevó a matar a su propia esposa, a tres de sus hijos, suegros, yernos y otros miembros de su familia, y a construir fortalezas inexpugnables como Masada y Herodium.
Para estos proyectos de construcciones faraónicas, Herodes gastó grandes sumas de dinero. También se acusó de realizar grandes regalos a otros gobernantes, incluyendo a los romanos, vaciando así las arcas de Judea.
Pero, sobre todo, por lo que es conocido Herodes es por la masacre que se relata en el Nuevo Testamento cristiano. El gobernante de Judea ordenó la llamada "Matanza de los Inocentes"​ en la época del nacimiento de Jesús.

Decubierto Gimnasio helenistico

Un equipo arqueológico alemán y egipcio, dirigido por Cornelia Römer, del Instituto Arqueológico Alemán, ha descubierto el primer gimnasio helenístico en Egipto, concretamente en Watfa, al noroeste de Fayún, según acaba de anunciar el Ministerio de Antigüedades de Egipto.
En un gymnasion griego los atletas competían desnudos en honor de los dioses y también socializaban y compartían intereses intelectuales. "Los jóvenes griegos de clase alta practicaban deportes, aprendían a leer, a escribir y a disfrutar de las discusiones filosóficas", explica un comunicado del Ministerio de Antigüedades. El gimnasio de Watfa, más pequeño que el de Pérgamo, Mileto o Pompeya, "muestra claramente el impacto de la vida griega en Egipto, no sólo en Alejandría, sino también en el medio rural".
El gimnasio de Watfa "muestra claramente el impacto de la vida griega en Egipto"
Watfa, la antigua Filoteris, fue uno de los muchos asentamientos fundados por los primeros ptolomeos a mediados del siglo III a.C. En sus inicios tenía unos 1.200 habitantes: dos tercios de egipcios y un tercio de pobladores grecoparlantes. El gimnasio recientemente descubierto conserva los restos de una amplia sala para reuniones, antiguamente adornada con estatuas, un comedor y un patio en el edificio principal. Y, al lado, los restos de una pista de casi 200 metros de largo, prácticamente el recorrido de un estadio griego. Amplios jardines rodeaban este centro de enseñanza griega.
gimnasio1. Restos del gimnasio

Restos del gimnasio

El gimnasio recientemente descubierto conserva los restos de una amplia sala para reuniones, antiguamente adornada con estatuas, un comedor y un patio en el edificio principal.
Foto: Ministry of Antiquities, Egypt

La gema tallada hace 3.500 años que cambiará la historia del arte antiguo

En la primavera de 2016, un equipo de la Universidad de Cincinnati hizo raro descubrimiento. En la región griega de Pilos (en la costa sudoeste del Peloponeso), los arqueólogos encontraron la tumba intacta de un guerreromicénico de la Edad de Bronce de hace alrededor de 3.500 años. Ese fue, según el ministerio de Cultura griego, el hallazgo “más importante realizado en el país en 65 años”.
El ‘Griffin Warrior’ era un guerrero micénico que murió hace alrededor de 3.500 años
El sepulcro reveló un esqueleto muy bien conservado al que los investigadores bautizaron como Griffin Warrior porque, a su lado, encontraron una placa de marfil adornada con un grifo, una bestia mítica con el cuerpo de un león y la cabeza y las alas de un águila. El espacio tenía más de 3.000 objetos dispuestos alrededor del cuerpo del hombre, incluidos cuatro anillos de oro macizo, copas de plata, piedras preciosas, peines de marfil y una espada bronce con el mango de marfil y oro, entre otras armas.
Tras varios meses analizando los hallazgos, los expertos han hecho un descubrimiento aún más notable que la tumba en sí. Entre el ajuar, escondido debajo de la arcilla endurecida en medio de un olivar junto a las ruinas del palacio de Néstor, ha aparecido una gema tallada, que amenaza con reescribir toda la historia del arte de la antigua Grecia.
Así era el 'Griffin Warrior'
Así era el 'Griffin Warrior' (University of Cincinnati)
“Esta es una de las mejores obras de arte prehistórico griego jamás descubiertas”, aseguran los arqueólogos de la Universidad de Cincinnati. La piedra preciosa muestra una feroz batalla cuerpo a cuerpo entre tres soldados que pone luz sobre las leyendas más habituales de los orígenes de la civilización griega.
Los conservadores necesitaron más de un año para limpiar la piedra caliza incrustada en el sello. A medida que iban apareciendo los detalles del diseño, los investigadores se sorprendieron al descubrir que habían desenterrado nada menos que una obra maestra. ”Mirar la imagen por primera vez fue una experiencia conmovedora. Algunas personas incluso han llorado”, asegura Shari Stocker, profesor de la Universidad de Cincinnati.
Los investigadores tuvieron que limpiar la piedra caliza incrustada
Los investigadores tuvieron que limpiar la piedra caliza incrustada (University of Cincinnati)
La artesanía de la gema y el exquisito detalle del dibujo lo convierten en el mejor trabajo descubierto del arte glíptico (grabar o tallar las piedras preciosas) producido durante la Edad del Bronce en el Egeo. ”Lo que es fascinante es que la representación del cuerpo humano y la musculatura se encuentran en un nivel de detalle que uno no encuentra hasta el período clásico del arte griego, unos 1.000 años después (de esta obra)”, explica el arqueólogo Jack Davis.
La escena de combate meticulosamente tallada se grabó minuciosamente en un trozo de piedra que mide apenas 3,6 centímetros de largo. De hecho, muchos de los detalles del sello, como la ornamentación del armamento y la decoración de la joyería, se vuelven claros solo cuando se observan con una potente lente microscópica. ”Algunos de los detalles son solo de medio milímetro. Son incomprensiblemente pequeños”, dice Davis.
La gema tiene apenas 3,6 centímetros de largo
La gema tiene apenas 3,6 centímetros de largo (University of Cincinnati)
La miniatura representa a un guerrero victorioso que, tras vencer a uno de sus oponentes, que resta a sus pies, dirige su atención hacia otro enemigo contra el que hunde su espada en el cuello. La escena evoca a las grandes héroes de La Ilíada de Homero, la epopeya griega que narra lo que ocurrió en los últimos días de la guerra de Troya.
Según los investigadores, la gema era ”una posesión valiosa y apreciada que sin duda muestra el papel del Guerrero Griffin en la sociedad micénica, identificado con el héroe representado en el sello”. ”Este sello se debería incluir en todos los libros de historia del arte porque cambiará la forma como se ve el arte prehistórico”, añaden.
Hasta el momento, los expertos consideraban que los habitantes de Micenas (en la península del Peloponeso) simplemente importaron o robaron las riquezas de la civilización minoica de la isla de Creta. Davis y Stocker consideran, sin embargo, que los hallazgos realizados en Pilos indican un intercambio cultural mucho más grande y complejo entre micénicos y minoicos.
La habilidad y sofisticación de la gema encontrada ahora ”parecen indicar que los minoicos estaban produciendo arte de un tipo que nadie imaginó que fueran capaces de hacer”, explica Davis. “Su habilidad e interés en el arte representacional, particularmente el movimiento y la anatomía humana, están más allá de lo que se imaginó“, agrega.
Los minoicos estaban produciendo arte de un tipo que nadie imaginó que fueran capaces de hacer