martes, 8 de marzo de 2022

Un fragmento del Nuevo Testamento es hallado en una momia

 Craig Evans, profesor especializado en estudios sobre el Nuevo Testamento en la Acadia Divinity College de Wolfville, Nueva Escocia, afirmó que después de despegar las capas de una máscara que cubría a una momia, encontraron un fragmento del Evangelio según Marcos. Aparentemente el texto fue escrito antes del año 90 d.C, previo al más viejo fragmento del evangelio del que se tenía registro.

Los investigadores responsables el hallazgo revelaron que los egipcios usaban papiros reciclados para crear las máscaras que cubrían los rostros de las muertos menos importantes, por lo que mediante una novedosa técnica que permite despegar los papiros en capas sin afectar la tinta, no debería ser raro encontrar más fragmento de viejos escritos bajo las máscaras. Sin embargo, no es algo que se suela realizar con demasiada frecuencia por el valor histórico de los objetos.

Aunque las momias de los faraones egipcios usaban máscaras hechas de oro, la gente común usaba máscaras menos onerosas cuando eran enterradas, muchas de ellas hechas de papiro o lino, pintura y pegamento, que usaba los antiguos egipcios para envolver a sus muertos.

Antiguo papiro egipcio, similar a los que daban forma a las mascaras

Antiguo papiro egipcio, similar a los que daban forma a las mascaras

Una desventaja de este proceso es que la máscara de la momia se destruye al revelar lo que oculta en su interior. Por lo que el descubrimiento de Evans ha abierto un debate entre arqueólogos y especialistas, debido a que muchos creen que no debería permitirse acabar con un objeto histórico para conocer los viejos textos que le dan forma. El especialista se ha defendido argumentando que las máscaras que ha desensamblado ya estaban deterioradas y eran de muy baja calidad.

Evans informó que su descubrimiento ayudará a que la gente sepa cómo ha ido cambiando el Nuevo Testamento, desde sus primeros años hasta la actualidad. El investigador también indicó que ya tiene listo un primer libro que saldrá a la venta a mediados de este año, donde dará a conocer los papiros que ha hallado en sus recientes investigaciones, entre los que se incluyen diferentes textos encontrados en otras mascaras de momia –incluyendo documentos cristianos antiguos, textos clásicos griegos, cartas personales y copias de las historias de Homero. Originalmente esperaba que el volumen fuera publicado a finales del 2013, pero la fecha tuvo que retrasarse después de que un miembro de su equipo filtrara información confidencial sobre el papiro del evangelio el año pasado.

El investigador ha usado ese tiempo extra para llevar a cabo más estudios sobre los textos que componían las máscaras mortuorias, así que cuando finalmente salga, habrá más información sobre los diferentes documentos encontrados

La revista Science carga contra el racismo en la ciencia de EEUU

 En una serie especial de cinco artículos dedicados al racismo en ciencia, la revista Science explora y denuncia esta semana un hecho vergonzoso de la física estadounidense: la ausencia virtual de físicos afroamericanos en sus sistema de investigación. En las últimas dos décadas, mientras que el número anual de estudiantes de Física se duplicó con creces, el porcentaje de títulos universitarios otorgados a estudiantes negros se redujo del 5 % en 1998 al 3,4 % en 2018. 

Y lo más llamativo y preocupante: en alrededor del 55 % de los 774 departamentos de EE. UU. que otorgan títulos en física no se graduó ni un solo estudiante afroamericano entre 2012 y 2017.

Cuando se analizan las cifras a nivel de posgrado, la cosa empeora. Los estudiantes negros representaron apenas el 1% de los doctorados en física en 2018 y 2019. E incluso esa pequeña presencia se está reduciendo. Sin embargo, estos números son solo una parte de la historia. La casi invisibilidad de los negros en la física también les ha dificultado ofrecer sus perspectivas sobre por qué la física carece de diversidad. 

Contra el racismo sistémico

A partir de más de 50 entrevistas con físicos afroamericanos, la redacción de la revista Science describe esta lucha colectiva contra el racismo sistémico y una cultura en física académica que continúa cuestionando la capacidad de este grupo para hacer física. En el especial, se describe también cómo esa cultura dominante espera que los negros lideren el camino para corregir un problema que no han creado. 

“Aunque muchas personas de color en STEM tienen un ferviente deseo de hacer que su campo y lugar de trabajo sean más equitativos, la presión para realizar tareas no relacionadas con su investigación crea una carga de servicio que muchos de sus colegas blancos no soportan”, escribe Ebony Omotola McGee, profesora de Educación y Diversidad de la Universidad de Vanderbilt  en editorial titulado “Desmantelar el racismo en la ciencia”. 

Portada de la revista Science de este jueves 3 de marzo |

Los profesores blancos, por el contrario, están ocupados avanzando en su investigación, argumenta Omotola. Esto les permite  obtener subvenciones, unirse a colaboraciones y publicar artículos que refuerzan sus carreras. Sin embargo, contrapone, “las personas de color que “lo logran” en las disciplinas STEM a menudo lo hacen mientras asumen una carga de trabajo sobrehumana que es injusta e insostenible”.

Las personas de color asumen “una carga de trabajo sobrehumana que es injusta e insostenible”

El artículo de Omotola recalca que las barreras para las personas de color en STEM rara vez se abordan porque las prioridades de los líderes están en otra parte. “Para cambiar la situación, la cultura dominante debe asumir la carga de proporcionar remedios”, señala.  “Los ecosistemas STEM deben distribuir esta responsabilidad a todos, especialmente a aquellos profesores que tienen el poder y el privilegio de implementar cambios convincentes y sostenibles”. 

Racismo durante la carrera

En otro artículo titulado “El coste del privilegio blanco”, el periodista Jeffrey Mervis recuerda que los hombres blancos, por ejemplo, ocupan el 70 % de los puestos docentes en las universidades estadounidenses que otorgan doctorados en física. Cada uno de los más de 50 científicos negros entrevistados para el especial, apunta, describió experiencias a lo largo de su carrera en las que se enfrentaron al racismo. 

A los estudiantes negros a menudo les preguntan por sus antecedentes o por sus razones para querer ser científico

«Algunos episodios fueron descaradamente racistas (personas blancas burlándose de su apariencia o denigrando su intelecto), mientras que otros fueron más sutiles, como comentarios basados en suposiciones negativas sobre sus antecedentes o razones para querer ser científico”, escribe.

Respecto a la mayor implicación que deben tener las personas de color en combatir estas prácticas, Mervis habla de lo que se conoce como “el impuesto negro”. “Se deriva de la suposición de que los profesores negros, debido a que son víctimas del racismo, deberían hacer más que sus colegas blancos para promover la diversidad”, describe. “Eso significa pasar más tiempo reclutando y asesorando a estudiantes de grupos subrepresentados, más servicio en los comités de diversidad y más alcance comunitario”.

Uno tras otro, los afectados hablan sobre la lucha por obtener el mismo reconocimiento profesional, respeto y recompensas que se acumulan para los físicos blancos, y cómo cualquier esfuerzo por mejorar la diversidad puede hacerse a expensas de avanzar en sus propias carreras científicas. 

Referencia: Dismantle racism in science (Science)  DOI 10.1126/science.abo7849