miércoles, 14 de enero de 2026

Lo intocable


Es fácil amar lo amable, rozar lo bello,

admirar brillos y fachadas,

agujero negro de miradas distraídas;

aplaudir lo exitoso, jalear lo apuesto,

empujar aún más alto lo que no toca techo.


Difícil es adentrarse en el caos oculto tras el rostro cordial.


Deambular por las estancias

pobladas por demonios de dentro,

las memorias

que encadenan nuestro vuelo a derrotas pasadas,

los amores difíciles,

las batallas perdidas,

los gritos que, sin darlos,

martillean en cada rincón.

Difícil, pero posible.


Todos necesitamos,

alguna vez,

alguien

que toque, con ternura,

nuestras cicatrices.


(José María R. Olaizola, SJ)

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